Todavia Me Estoy Encontrando

Nunca encontré mi lugar

No sé cómo saber a dónde pertenezco.

Cuál es mi sitio.

A qué lugar debo ir.

Durante mucho tiempo busqué esa sensación de paz que otros parecían encontrar con tanta facilidad. Un lugar donde mi felicidad pudiera descansar, donde mi alma dejara de sentirse de paso.

Pero nunca encontré un lugar que se sintiera completamente mío.

Y aun así, sigo buscándolo.

Lo busco dentro de mis sueños, de mis ilusiones y de esa niña que todavía vive en mí, esperando encontrar un espacio donde pueda ser yo por completo; rota cuando la vida me rompa y completa cuando la felicidad me abrace.

Un lugar donde pueda bajar la guardia.

Donde no me sienta egoísta por ser débil algunas veces.

Donde pueda soltar mis cadenas por un momento y respirar sin miedo.

Porque también estoy cansada de ser fuerte todo el tiempo.

Seguir buscando dónde pertenezco es agotador.

A veces me pregunto si ese lugar realmente existe.

Y si no existe, ¿qué haré con todas las veces que soñé con encontrarlo?

Quizás me sienta frustrada.

Quizás me enoje.

Quizás llore por aquello que nunca llegó.

Pero también sé que algún día entenderé algo que hoy apenas empiezo a descubrir:

Tal vez mi lugar nunca fue un sitio.

Tal vez mi lugar nunca fue una persona.

Tal vez mi lugar siempre he sido yo.

Porque es un privilegio tener un espacio donde poder estar destruida, vulnerable y cansada sin sentir que debo pedir perdón por ello.

Un lugar donde mis lágrimas puedan caer sin ser juzgadas.

Donde no tenga que fingir que todo está bien.

Donde pueda ser fuerte y débil al mismo tiempo.

Porque un lugar así no es una debilidad.

Es una bendición.

Y merezco encontrarlo.

Merezco una paz que no dependa de nadie.

Merezco un refugio donde mi alma pueda descansar.

Mi lugar todavía lo sigo buscando.

Pero hay algo que hoy sé con certeza:

Yo soy parte de ese lugar.

Mi esencia.

Mi alma.

La persona que he sido y la que todavía estoy aprendiendo a ser.

Porque mi humanidad me hace salir al mundo en busca de respuestas, pero mi corazón me susurra algo diferente:

Que quizás el hogar que he estado buscando toda mi vida...

ha vivido dentro de mí desde el principio.




Reportar




Uso de Cookies
Con el fin de proporcionar una mejor experiencia de usuario, recopilamos y utilizamos cookies. Si continúa navegando por nuestro sitio web, acepta la recopilación y el uso de cookies.