Todo Cambio

20

Ryan

 

Apague el televisor bruscamente de la sala de reuniones. Estaba furioso. No me interesaba saber nada sobre el supuesto romance entre Peyton y el maldito imbécil. Aunque lo único que me alegro fue que había dicho que solo eran amigos, pero por otro lado me enfureció que ese estúpido no lo negara. Maldito. Tenía que encargarme de él, cuanto antes.

Salí de ahí y me dirigí directamente donde se encontraba se encontraba Kelset. Tenía que acabar con esta mierda rápido.

–Aléjate de ella –dije entre dientes cuando llegué donde el sin ni siquiera mirar a los demás.

– ¿O si no que? –pregunto enfrentándome. Desgraciado.

–Te vas a arrepentir toda tu puta vida –masculle con la mandíbula tensa.

–Sé que eres el diablo –dijo indiferente como si aquello no fuera importante, pero estaba tenso.

–Todos tenemos un lado oscuro. –sonreí de lado –Unos sabemos cómo llevarlo otro no. Pero como ya sabes quién soy sabrás que ellas es la Diabla. Aléjate de ella o te vuelo la cabeza –amenace seco. Estaba hasta las narices son su maldita mierda.

–No me interesa lo que quieras. Ella es mi amiga y no me aléjate porque a ti se pega la puta gana –riño. Estúpido.

–Quedas advertido Kelset, con la mafia no se juega y peor si es con el Diablo –dicho esto me fui con una sonrisa en el rostro. Lo había dejado con la palabra en la boca.

Por el rabillo del ojo lo vi estaba soltando maldiciones. Eso le pasa con meterse con Peyton, ella es todo para mí. Es mi vida en esta vida y en la otra. No veo un futuro sin ella

El día paso normal. Me dirigí a la oficina de reuniones a buscar Peyton. Ella había vuelto a mi empresa. Me tenían informado de todo lo que hacía. Abrí silenciosamente la puerta y la cerré para que no se diera cuenta, me quede ahí sin hacer nada. La encontré revisando algunos documentos. Estaba muy concentrada, se veía hermosa. Carraspee para llamar su atención.

–Perdóname mi amor –comencé a decir rápido. No se me daba muy bien disculparme –Sabes muy bien que los celos no me hacen reaccionar de la mejor manera posible –dije sincero de un sopetón, ella estaba sorprendida. Claro no se esperaba eso ni yo mismo, si lo pensaba bien –Odio que todos te estén mirando –hable vacilante esperando que me mandara a la mierda, pero me sorprendió que ella soltara una leve risa ¿Entonces todo está bien?

–Tienes que controlarte Ryan. No voy aguantar que ocurra una vez más –dijo severamente. Asentí frenéticamente.

–Hare todo lo posible para que no vuelva suceder corazón –susurre. No quería volverme a pelear con ella y peor por una estupidez –Entonces ¿Todo bien? –pregunte nervioso. Ella asintió con una sonrisa en su rostro. Fui donde estaba ella y la levante en el aire haciendo que me rodeara mi cintura con sus piernas.

Me alegre que llevara un pantalón negro de pitillos. La bese con todo el amor que podía sentir en ese momento, estaba demasiado feliz. Salimos de ahí y fuimos a recoger nuestras pertenencias de nuestras oficinas correspondientes. Todo el que pasaba por nuestro lado se sorprendía de vernos juntos.

Encargue mi coche y el de ella porque quería tener un paseo a su lado. Todo estaba normal. Ella me contaba todo lo que había sucedido en los días que ella y yo pasamos peleados. De repente siento unos flashes que me hacen cegar la vista. Mierda paparazzis. No eran ni dos ni tres. Eran demasiados que no podía contarlos. Puse atrás de mí a Peyton para protegerla de sus cámaras.

– ¿Sr Collins regreso con la modelo Preston? –logre oír que decía un sujeto. Fue una de las tantas preguntas que hicieron, no podía escucharlas muy bien por todo el ruido que hacían. Miré a mi lado y no me di cuenta que tenía rodeada la cintura de Peyton con mi brazo. Ella se sonrojo al darse cuenta de eso. Ella asintió tímidamente, la mire sorprendido y feliz a la vez.

– ¿Entonces Daniel Kelset cantante de Dreams solo es un amigo? –pregunto otro. Lo mire con el ceño fruncido.

–Sí, solo amigos. No tengo nada más que una amistad con él –explico la mujer de mi vida.

–¿Entonces van enserio? –pregunto una mujer

¿Si vamos enserio? Eso es más que obvio. Es decir, yo quiero mi vida junto a ella, no me imagino una sin ella. Eso lo tenía demasiado claro, no por ser una modelo mundialmente famosa o la misma "Diabla". Yo estoy enamorado de ella por ser como es, por su forma de ser, lo que ella hace o deja de ser. Por eso me enfurece que algunos imbéciles se la intenten ligar es mi presencia. Malditos.




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