Todo el ruido entre nosotros

Capítulo 6

El departamento de Dominic era todavía un desastre.

Solo que ahora era un desastre musical o bueno lo parecía a simple vista.

Había cables por el suelo, tazas de café vacías sobre las mesas, partituras abiertas en el sofá y equipos ocupando prácticamente cada rincón libre del lugar.

Definitivamente seguía pareciendo alguien incapaz de vivir quieto.

Charlotte, en cambio, parecía haber entrado al paraíso.

—No puedo creer que estoy aquí —susurró mientras me agarraba del brazo con demasiada fuerza—. Evie, respira por mí porque yo no puedo.

—Yo estoy intentando dejar de arrepentirme de mis decisiones de vida. —contesté en el mismo tono.

Dominic nos observó divertido desde el centro del living mientras volvía a acomodarse la guitarra.

—Relájate, escritora. No mordemos —me interrumpió haciendose el gracioso.

—Ryder probablemente sí —dijo Jade desde el teclado.

—Una sola vez y técnicamente fue defensa personal —se defendió el rubio caótico.

Noah dejó escapar una risa tranquila mientras conectaba su bajo.

Claramente este grupo entero funcionaba como una familia caótica incapaz de comportarse normalmente más de treinta segundos.

Y Dominic encajaba perfectamente ahí.

Eso fue... incómodamente lógico.

Charlotte seguía mirando todo con ojos enormes.

—Ustedes son literalmente mi adolescencia —la fascinación era palpable en todo su ser.

—Eso sonó ofensivamente viejo —murmuró Ryder.

—Porque eres viejo —respondió Jade.

Dominic ignoró completamente la discusión y se giró hacia mí.

—Puedes sentarte, ¿sabes? No vamos a iniciar un ritual satánico.

Miré alrededor.

Había exactamente un espacio libre en el sofá.

Al lado suyo.

Absolutamente no.

Tomé una silla apartada junto a la pared.

Dominic arqueó apenas una ceja como si entendiera exactamente por qué elegí el lugar más lejano posible.

No comentó nada.

Gracias a Dios.

Charlotte, traidora miserable, se sentó directamente junto a Jade como si fueran amigas de toda la vida.

Y honestamente... lo parecían.

—Entonces —dijo Jade casualmente—, tú eres la vecina misteriosa.

Casi me atraganto con aire.

Dominic dejó escapar una risa baja mientras afinaba la guitarra.

—No empieces. —la miró como si lo hubiese delatado.

—¿Qué? Tengo curiosidad.

—Tú siempre tienes curiosidad —murmuró Noah.

Jade sonrió inocentemente.

Eso era muchísimo más amenazante de lo que debería.

—Dominic habló de ella —dijo con total naturalidad.

Silencio absoluto.

Mi cabeza giró lentamente hacia él.

Dominic dejó de mover las manos.

Ryder abrió mucho los ojos.

Noah directamente escondió una sonrisa.

Charlotte parecía a punto de sufrir un colapso emocional.

Y Dominic...

Dominic acababa de darse cuenta demasiado tarde de que Jade probablemente acababa de arruinarle la vida.

—Jade —dijo lentamente.

—¿Sí? —contestó la falsa inocente.

—Te odio — murmuró entre dientes el insoportable vecino.

Ella sonrió más fuerte.

—No es verdad.

Lo observé fijamente.

—¿Hablaste de mí? —dije acusatoriamente esperando que negara su respuesta a mi pregunta.

Dominic señaló inmediatamente a Jade.

—Ella está exagerando.

—No estoy exagerando.

—Jade —insistió.

—Literalmente dijiste "mi vecina me odia y su gato intenta asesinarme".

Charlotte soltó un sonido ahogado de felicidad.

Ryder ya estaba riéndose abiertamente.

Y Noah parecía disfrutar demasiado todo aquello para alguien tan tranquilo.

Dominic cerró los ojos un segundo.

—Voy a echarlos a todos de mi departamento.

No pude evitarlo.

Sonreí.

Muy apenas.

Pero Dominic lo vio.

Y por alguna razón eso pareció hacer que se relajara un poco.

—Bueno —murmuró Ryder levantando las baquetas—. ¿Podemos volver a trabajar antes de que Dominic muera socialmente?

—Apoyo la idea —dijo Dominic inmediatamente.

La conversación finalmente murió mientras cada uno volvía a su lugar.

Jade detrás del teclado. Noah acomodando el bajo. Ryder girando una baqueta entre los dedos como alguien incapaz de quedarse quieto.

Y Dominic en el centro.

La guitarra colgando baja. Cabello desordenado. Esa concentración extraña apareciendo lentamente en su expresión.

Entonces empezó la música.

Y el departamento cambió completamente.

No sabía cómo explicarlo.

Era como si Dominic dejara de ser el hombre irritante que discutía conmigo en pasillos y se transformara en otra cosa apenas tocaba.

Algo más tranquilo. Más serio. Más real.

Ryder seguía siendo impulsivo incluso tocando. Noah mantenía todo estable desde atrás y Jade parecía anticiparse a cada movimiento de los demás antes de que ocurriera.

Pero Dominic...

Dominic era el centro inevitable de todo aquello.

La música llenó el departamento suavemente esta vez. No como el caos de antes, sino algo mucho más íntimo.

Charlotte estaba viviendo probablemente el mejor momento de su vida.

Yo intentaba ignorar la sensación extraña instalándose lentamente en mi pecho.

Porque entendía demasiado bien lo que era amar algo creativo de esa manera.

La forma en que Dominic cerraba apenas los ojos al tocar. Cómo Jade sonreía antes de ciertos acordes. Cómo Noah observaba silenciosamente a todos para mantenerlos unidos. Cómo Ryder parecía sentir la batería físicamente.

Eso no podía fingirse.

Era pasión real.

Y quizá por eso me resultó tan peligroso.

La canción terminó lentamente.

El silencio duró apenas un segundo antes de que Charlotte comenzara a aplaudir emocionada.

Ryder hizo una reverencia exagerada desde la batería.

—Gracias, gracias. Estoy disponible para eventos privados y bodas trágicas.

—Nadie te contrataría para una boda —dijo Noah.




Reportar




Uso de Cookies
Con el fin de proporcionar una mejor experiencia de usuario, recopilamos y utilizamos cookies. Si continúa navegando por nuestro sitio web, acepta la recopilación y el uso de cookies.