Todo el ruido entre nosotros

Capítulo 8

Quería desaparecer.

No metafóricamente.

Literalmente.

Desintegrarme. Convertirme en polvo. Mudarme a otro continente. Cambiar de nombre. Entrar voluntariamente a un convento silencioso.

Cualquier cosa.

Porque estaba escondida dentro del armario de Dominic Hale a medianoche sosteniendo a mi gato criminal mientras él me acusaba de estar enamorada de él.

Y lo peor era que se veía demasiado satisfecho consigo mismo.

—No puedo creer esto —murmuré completamente horrorizada.

Dominic seguía apoyado contra la pared con esa sonrisa insoportable.

—Yo sí. Honestamente por mi encanto era cuestión de tiempo. Podrias habermelo dicho cuando fui a dejarte la bufanda y te ahorrabas el escondite.

—Tu ego necesita terapia. —recalqué lo que en otras ocasiones ya le había dicho.

—Y tú estás escondida en mi habitación.

Abrí la boca.

La cerré.

Porque técnicamente...

maldita sea, el insoportable tenía razón.

Antes de que pudiera responder algo, escuchamos pasos acelerados acercándose.

Después la voz de Ryder:

—¿QUIÉN MURIÓ?

Oh no.

NO.

La puerta se abrió violentamente y el resto de la banda apareció en la habitación.

Silencio absoluto.

Ryder fue el primero en procesarlo.

Después empezó a reírse.

No una risa normal.

No.

Una carcajada tan fuerte que tuvo que agarrarse del marco de la puerta para no caerse.

—NO PUEDE SER. —dijo ahogado en risas.

Noah directamente se quedó congelado mirando la escena: yo dentro del armario, Poe en mis brazos, Dominic despeinado frente a mí.

Y Jade...

Jade sonrió lentamente.

Con la satisfacción aterradora de alguien que acababa de encontrar oro puro.

—Bueno —dijo ella tranquilamente—. Esto es muchísimo mejor de lo que esperaba.

—NO ES LO QUE PARECE —dije inmediatamente.

Ryder casi se muere de la risa.

—¿Y qué parece exactamente, vecina de Dom?

—¡Nada! —dije rápido.

—Porque desde aqui parece que estabas escondida en el armario de Dominic.

—ESTABA BUSCANDO A MI GATO. —justifiqué.

Poe maulló en el peor momento posible.

Traidor.

Dominic se cruzó de brazos claramente disfrutando demasiado mi humillación pública.

—El gato puede confirmar la historia al parecer.

—Gracias por tu apoyo emocional —murmuré.

—Siempre para ti, escritora.

Quise golpearlo.

Jade sacó el teléfono lentamente.

Muy lentamente.

Nada sospechoso.

La señalé inmediatamente.

—No te atrevas.

FLASH.

La foto fue tomada.

Ryder soltó un grito ahogado de felicidad.

—JADE. —dije enfurecida.

—¿Qué? —respondió inocentemente mientras bajaba el teléfono—. Quería preservar el momento.

—BORRA ESO —le pedí para nada amablemente.

—Absolutamente no.

Noah estaba intentando no reírse.

Intentándolo.

Pero incluso él estaba perdiendo la batalla.

—Esto es muy difícil de explicar fuera de contexto —murmuró.

—NO HAY CONTEXTO —me traté de justificar nuevamente.

Dominic levantó una ceja.

—Bueno técnicamente sí lo hay.

—No te metas.

—Tarde. ¿Hace falta que te recuerde nuevamente donde estas? —dijo el idiota.

Lo ignore completamente porque Jade seguía escribiendo algo en el teléfono con expresión sospechosamente entretenida.

Sentí un horrible presentimiento.

—¿A quién le estás hablando? —Ella levantó la vista— A nadie.

Eso significaba definitivamente alguien.

Oh no.

OH NO.

—Jade... —dije lentamente

—Charlotte parece una chica adorable —dijo entre risas.

La miré horrorizada.

—Jade.

Ella sonrió apenas más fuerte.

Y ahí supe exactamente lo que acababa de hacer.

Quise tirarme por el balcón.

Ryder seguía riéndose como un idiota.

—Esto parece una sitcom romántica.

—No es romántico —gruñí inmediatamente.

Dominic me miró divertido.

—Awww.

—Voy a asesinarte —a estas alturas mis ganas de hacerlo se multiplicaron por un millón.

—Eso es lo que diría alguien enamorada —contestó el muy cínico.

—DOMINIC.

Noah finalmente intervino por pura compasión humana.

—Quizá deberíamos dejar de molestarla un poco.

—Gracias —dije inmediatamente.

—No —respondieron Ryder y Jade al mismo tiempo.

Perfecto.

Absolutamente perfecto.

Dominic finalmente suspiró mientras intentaba recuperar algo parecido a la seriedad.

—Bien. ¿Quieres explicar por qué cruzaste ilegalmente a mi departamento como una criminal pequeña y elegante?

Me quedé callada dos segundos.

Porque honestamente sonaba terrible dicho así.

—Poe cruzó primero.

Dominic miró al gato.

Después a mí.

Después otra vez al gato.

—Entonces tú simplemente... ¿lo seguiste?

—Sí —dije en un hilo de voz.

Dios trágame y escupeme en la selva amazónica.

Ryder volvió a empezar a reírse.

—Eso es lo más romántico que escuché en mi vida.

—¿POR QUÉ TODO LES PARECE ROMÁNTICO? ¿ES QUE SE HAN GOLPEADO LA CABEZA?

—Porque tienen energía de divorciados enamorados —respondió Jade tranquilamente.

Quise morirme.

Dominic, el muy traidor, parecía encantado con la descripción.

—Yo iba a decir "comedia romántica", pero eso también funciona.

—No estoy participando de esta conversación —dije.

Intenté salir finalmente del armario con dignidad.

Intenté.

Porque Poe decidió moverse justo en ese momento y terminé tropezando ligeramente.

Dominic reaccionó automáticamente agarrándome del brazo antes de que me golpeara contra la puerta.

Silencio.

Muy breve.

Pero suficiente.

Su mano seguía sosteniéndome.

Mi corazón hizo algo estúpido.

Y Dominic dejó de sonreír apenas un segundo.




Reportar




Uso de Cookies
Con el fin de proporcionar una mejor experiencia de usuario, recopilamos y utilizamos cookies. Si continúa navegando por nuestro sitio web, acepta la recopilación y el uso de cookies.