Todo el ruido entre nosotros

Capítulo 13

Los golpes en la puerta casi me provocaron un infarto.

Abrí los ojos sobresaltada completamente desorientada mientras Poe levantaba apenas la cabeza desde la almohada como si también estuviera ofendido por la interrupción.

Los golpes volvieron.

Fuertes. Insistentes.

—¿Qué demonios…?

Miré la hora.

09:30 AM

Demasiado temprano para existir. Una suave luz se colaba por las rendijas de las persianas.

Gemí enterrando la cara contra la almohada un segundo antes de arrastrarme fuera de la cama como un cadáver emocional.

Mi cabello era un desastre. Mi camiseta del pijama estaba arrugada. Y honestamente parecía alguien que había sobrevivido una guerra.

Los golpes siguieron.

—YA VOY —gruñí caminando hacia la puerta.

La abrí violentamente.

Y Charlotte prácticamente entró explotando de emoción.

—OH. DIOS. MÍO.

Fruncí el ceño confundida.

—¿Por qué gritas? —las sienes me palpitaban, no debería haber tomado tanto vino ayer.

Charlotte levantó las revistas que llevaba entre brazos como si estuviera sosteniendo evidencia criminal.

Y mi alma abandonó mi cuerpo.

No.

No, no, no.

—Charlotte… —dije lentamente.

—ESTÁS EN TODAS PARTES —gritó emocionada.

Cerré la puerta lentamente mientras ella avanzaba directo a la sala dejando las revistas sobre la mesa.

Revistas.

Muchas.

Demasiadas.

Portadas brillantes. Fotografías enormes.

Y en todas…

Dominic y yo.

Sentí un vacío absoluto en el estómago.

—¿Qué…?

Charlotte parecía a punto de sufrir un colapso emocional de felicidad.

—EVANGELINE HART, EXPLÍCAME CÓMO TERMINASTE EN TODOS LOS MEDIOS BRITÁNICOS EN MENOS DE DOCE HORAS.

Me acerqué lentamente a la mesa.

Y entonces vi las fotos.

Oh Dios.

Fotos saliendo de la mansión. Fotos de Dominic tomándome la mano. Fotos dentro del auto. Fotos en el mirador.

Incluso una donde él me estaba poniendo el saco sobre los hombros.

Quise morirme.

Agarré una revista temblando ligeramente.

El titular ocupaba media portada:

“DOMINIC HALE Y LA MISTERIOSA ESCRITORA MILLONARIA: ¿EL NUEVO ROMANCE DE LONDRES?”

—VOY A MORIR —dije desesperada.

Charlotte estaba teniendo el mejor día de su vida.

—NO, VAS A HACERTE ICÓNICA —claramente mi amiga esta viviendo un momento de fangirl, del cual no estoy para nada de acuerdo.

Tomé otra revista.

“EL CHICO REBELDE DEL ROCK Y LA HEREDERA DE LOS HART”

Otra:

“BLACK HOLLOW’S: DOMINIC HALE FINALMENTE ENAMORADO”

Y otra peor:

“FUENTES CERCANAS ASEGURAN QUE LA RELACIÓN LLEVA MESES”

—ME VOY A TIRAR POR EL BALCÓN.

Charlotte me siguió mientras yo caminaba desesperadamente por el departamento leyendo titulares como una persona entrando lentamente en crisis.

—Mira esta foto —dijo emocionadísima levantando una revista.

La miré.

Error.

Era Dominic inclinándose hacia mí en el mirador mientras yo lo observaba.

Parecía… Íntimo.

Demasiado íntimo.

—OH DIOS.

—PARECEN UNA PELÍCULA.

—PARECEMOS DOS IDIOTAS.

Charlotte cayó sobre el sofá riéndose.

—Esto es increíble.

—Esto es un desastre internacional —el corazón me late a toda velocidad, siento que la sangre en mi cuerpo está circulando extrañamente.

Mi teléfono empezó a vibrar exactamente en ese momento.

Lo miré.

Número desconocido.

Después otro.

Y otro.

Mensajes entrando uno detrás de otro.

Instagram. Correos. Twitter.

Dios mío.

Abrí uno al azar.

“¿Es verdad que sales con Dominic Hale?”

Otro:

“Necesitamos declaraciones.”

Otro:

“Tu editorial quiere hablar urgentemente.”

Sentí que dejaba de respirar.

—Charlotte.

Ella seguía demasiado feliz para comprender la gravedad.

—¿Qué?

La miré horrorizada.

—Esto era un plan para mi madre. NO PARA TODO EL REINO UNIDO —mi mente no deja de pensar en una cosa, caos.

Charlotte lentamente dejó de sonreír tanto.

—Bueno…

—CHARLOTTE.

—No pensé que los paparazzis estuvieran afuera.

—¡¿HABÍA PAPARAZZIS?!

—Dominic es famoso, Evie. Tu familia también lo es, las personas de esa reunión también lo son, incluso tu.

Sí. Gracias. Lo estaba notando muchísimo ahora.

Abrí otra revista.

Y entonces vi la peor foto de todas.

Dominic mirándome.

No a las cámaras, que no sabíamos que existían. No alrededor.

A mí.

Con esa expresión tranquila y peligrosa que últimamente usaba demasiado.

La revista había agregado abajo:

“Testigos aseguran que Hale no pudo apartar los ojos de ella durante toda la noche.”

Perfecto.

ABSOLUTAMENTE PERFECTO.

Mi teléfono vibró otra vez.

Esta vez el nombre en pantalla hizo que quisiera desmayarme.

Dominic Hale.

Charlotte vio el nombre y soltó un gritito.

—CONTESTA —dijo tomándome del brazo y moviéndome de lado a lado.

—NO QUIERO —sentencie.

—EVIE.

El teléfono siguió vibrando.

Y honestamente… si yo estaba entrando en pánico, Dominic probablemente también.

Así que respiré profundo.

Y contesté.

—Hola.

Silencio.

Después la voz de Dominic completamente dormida:

—Dime que ya viste el desastre.

Cerré los ojos lentamente.

—Voy a asesinarte —dije tratando de que sea consiente de que esta vez lo digo muy en serio.

—Excelente. Entonces estamos en la misma página.

—No estoy bromeando —murmuré caminando de un lado a otro por el living mientras Charlotte prácticamente vibraba de emoción en el sofá—. Mi vida terminó.




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