Poe maulló tranquilamente.
Como si no acabara de destruir mi dignidad por segunda vez.
Me quedé completamente congelada mirando al gato.
Después a Dominic.
Después otra vez al gato.
Dominic lentamente empezó a reírse.
No.
No reírse.
Disfrutar activamente de mi humillación.
—Increíble —dijo entre risas—. Así que el gato sí era real esta vez.
Me tapé la cara con ambas manos.
—Quiero morir.
—No, espera, esto mejora muchísimo la historia.
—No hay historia.
—Claro que la hay. Mi vecina entra ilegalmente a mi departamento, me despierta violentamente, me miente y luego resulta que el gato realmente estaba aquí todo el tiempo.
Poe saltó elegantemente a la cama.
Traidor.
—Todo esto es culpa tuya —le dije al gato, que por primera vez era inocente.
Dominic lo agarró inmediatamente antes de que escapara otra vez.
Y la imagen fue tan ridículamente doméstica que mi cerebro dejó de funcionar medio segundo.
Dominic Hale despeinado, medio dormido y sosteniendo a Poe como si fuera un bebé.
Qué escena tan absurdamente peligrosa.
—Míralo —dijo él acariciando al gato—. Él nunca me culpa de nada.
—Porque no puedes hablar con él.
—Tenemos una conexión espiritual.
Poe ronroneó.
Lo miré horrorizada.
—Hasta el gato me traiciona contigo. —dije.
Dominic sonrió satisfecho.
—Finalmente alguien en esta relación me aprecia.
—NO HAY RELACIÓN. —respondí alarmada.
—Díselo a internet.
Gemí dejándome caer contra el respaldo de la silla.
Y Dominic seguía observándome con esa sonrisa insoportable de “me estoy divirtiendo demasiado”.
Lo odiaba.
Muchísimo.
—Entonces —dijo finalmente—, ¿qué hacemos con los paparazzis?
Suspiré frustrada.
—No sé. Esperar a que desaparezcan. O que nosotros desaparezcamos de este mundo, o por lo menos tu lo hagas y adios problemas.
Dominic pensó un segundo, ignorando lo que le había dicho.
Y entonces esa expresión apareció en su rostro.
Esa expresión.
La que significaba problemas.
Entrecerré los ojos inmediatamente.
—No me gusta esa cara.
—Tengo una idea.
—Eso jamás termina bien.
—Va a ser divertido.
—Peor todavía.
Dominic se levantó finalmente de la cama —todavía sin remera, desgraciadamente— mientras sostenía a Poe como si fuera parte de un plan criminal.
—Podríamos jugarles una broma.
Fruncí el ceño.
—¿Qué tipo de broma?
Su sonrisa se volvió peligrosamente divertida.
Oh no.
—Una pelea falsa.
Parpadeé confundida.
—¿Qué?
—Piénsalo. Sales por la puerta como una novia indignada, yo voy detrás intentando detenerte… y ellos consiguen el drama romántico que quieren.
Lo miré horrorizada.
—Eso es ridículo.
—Eso es brillante.
—Eso es humillante, incluso para ti o eso creo.
Dominic levantó a Poe apenas.
—Y nuestro hijo tendrá un papel importante.
Abrí muchísimo los ojos.
—¿Nuestro QUÉ?
—El niño necesita estabilidad emocional, Evangeline.
Poe maulló exactamente en ese momento.
El traidor absoluto.
Dominic señaló inmediatamente al gato.
—¿Ves? Él también está cansado de nuestras peleas.
No pude evitar soltar una risa pequeña.
Error.
Gravísimo error.
Porque Dominic sonrió inmediatamente al escucharla.
—Ah, ahí está.
—No te emociones.
—Ya aceptaste mentalmente el plan.
—No lo hice.
—Lo hiciste totalmente.
Suspiré derrotada.
Porque honestamente… la idea era tan absurda que probablemente funcionaría.
Y una pequeña parte de mí quería vengarse un poco de los paparazzis.
—Odio que tengas razón.
Dominic sonrió victorioso.
—Perfecto. —Me señaló dramáticamente— Tú estarás furiosa conmigo.
—Eso no requiere actuación.
—Excelente química entonces. —Agarró a Poe acomodándolo contra su pecho— Y yo seré el padre soltero intentando salvar su familia.
—Necesitas ayuda psicológica urgente.
—Pero divertida.
Diez minutos después estaba arrepintiéndome profundamente de mis decisiones de vida.
Dominic abrió la puerta de su departamento.
Y efectivamente… los paparazzis seguían ahí.
Perfecto.
El muy imbécil me guiñó un ojo antes de empezar la actuación.
—¡NO PUEDES LLEVARTE A POE SOLO PORQUE ESTÁ ENOJADO CONTIGO! —dijo dramáticamente.
Me tomó exactamente dos segundos entender.
Y después entré en personaje.
—¡POE ME AMA MÁS A MÍ!
Los fotógrafos levantaron inmediatamente las cámaras.
Dios mío.
Dominic abrazó al gato teatralmente.
—¡NO LO HAGAS ELEGIR ENTRE NOSOTROS!
Poe maulló confundido.
Yo señalé indignada.
—¡TÚ LO PUSISTE EN MI CONTRA!
—¡SOY SU PADRE!
—¡ERES ALÉRGICO A ÉL!
Dominic se quedó callado un segundo.
Después miró a Poe.
—El amor y los medicamentos superan obstáculos biológicos.
Los paparazzis parecían estar teniendo el mejor día de sus vidas.
Yo estaba a segundos de morirme de vergüenza.
Seguimos avanzando por el pasillo discutiendo ridículamente.
—¡NO PUEDES COMPRAR SU AMOR CON PREMIOS! —dije evidenciando lo que estaba segura que él realmente hacia con mi gato.
—¡ESO ES LITERALMENTE LO QUE HACEN LOS PADRES! —se justificó.
—¡POE NECESITA UNA FIGURA MATERNA ESTABLE!
—¡POE NECESITA TERAPIA DESPUÉS DE CONOCERTE!
Escuché claramente una carcajada detrás de una de las puertas del edificio.
Perfecto. Los vecinos probablemente pensaban que estábamos completamente locos.
Dominic seguía actuando exageradamente dramático.
Y el peor problema de todos… era que me estaba divirtiendo.
—¡DEVUÉLVEME A MI HIJO! —gritó Dominic mientras Poe intentaba escapar de sus brazos.
—¡DEJA DE LLAMARLO ASÍ!
Editado: 22.08.2026