Susan y Derek fueron inseparables en la universidad. Eran mejores amigos antes de convertirse en amantes y estaban convencidos de que pasarían el resto de sus vidas juntos.
Hasta aquella noche.
Derek despierta en la cama de otra mujer sin recordar cómo llegó allí. Susan lo encuentra y, destrozada, interpreta lo peor. Él intenta explicarse, pero las circunstancias parecen estar completamente en su contra.
Con el corazón hecho pedazos, Susan se marcha.
Intentando olvidarlo, se refugia en los brazos de otro hombre. Lo que comienza como una forma de sanar termina convirtiéndose en otro desastre cuando descubre que él la ha engañado. Susan pierde la confianza en los hombres y decide alejarse de todo aquello que le recuerde a Derek.
Hasta que descubre que está embarazada.
Cuando intenta comunicárselo a Derek, él, todavía convencido de que Susan lo traicionó y que ya tiene otra relación, interpreta su embarazo como una confirmación de que ella rehízo su vida.
La felicita y se marcha sin saber que el niño es suyo.
Años después, Susan ha construido una vida junto a su hijo. No es perfecta, pero es suya. Ha aprendido a sobrevivir sin Derek y está convencida de que jamás volverá a verlo.
Hasta que consigue un nuevo trabajo y su nuevo jefe resulta ser el hombre que intentó olvidar durante años.
Derek tampoco es el mismo. El hombre que perdió a Susan se convirtió en alguien frío, exitoso y aparentemente feliz. Y ahora está a punto de casarse, pero entonces conoce al hijo de Susan. Un niño que tiene sus mismos ojos, sus mismos gestos y hasta su manera de hablar y cuando el pequeño, sin saber la verdad, lo llama “papá”, todo comienza a encajar.
Derek descubre que Susan nunca lo engañó, que el hombre que creyó que era su rival jamás fue el padre de su hijo, que aquella noche en la universidad fue un montaje y que durante todos esos años estuvo viviendo sin saber que tenía una familia, pero hay algo peor.
Todavía está enamorado de Susan.
Ahora Derek tiene que enfrentarse a una decisión que podría destruir la vida que construyó después de ella. Está comprometido, tiene una boda planeada, una prometida que no tiene la culpa de lo ocurrido y al otro lado está Susan, la mujer que nunca dejó de amar, junto al hijo que jamás supo que tenía.