Todo lo que callé

CAPÍTULO 2

No sé ni cómo le hice para llegar a mi casa, mi cabeza solo daba vueltas.

No respondí el mensaje de Danna, no sabría ni siquiera qué responder, ese maldito mensaje me dejó en blanco estoy segura de que no fue un simple gesto de amabilidad.

Solo podía sentir las náuseas, mis manos empezaban a temblar al igual que mis oídos a zumbar mi cabeza no paraba de pasar esos recuerdos como si de una película se tratara, creí haber superado ese dolor pero al final solo lo estaba evitando.

El timbre sonó haciendo que diera un salto del susto, al acercarme a abrir la puerta en mi campo de visión apareció Ethan, no podía creer que estuviera aquí.

— Ethan!!, Dios que bueno que estás aquí — me lancé sobre él rodeándolo con mis brazos

lo extrañaba demasiado..

— pensé que podrías necesitarme — siento como sus brazos me rodean de igual forma al mismo tiempo que hunde su cara en mi cuello — mmm que rico huele tu perfume.

Suelto una carcajada al mismo tiempo que me separo de él.

— Es el mismo de siempre, ¿de qué hablas?

— si, pero hace tres meses que deje de olerlo

su sonrisa es tan contagiosa que no puedo evitar sonreír de igual forma

— ¿Qué haces exactamente aquí?, vivimos a hora y media de distancia — hago una ademán para que pase y empiezo a caminar a la sala con el

— pensé que podrías ponerte mal después del mensaje de Danna

— no necesito que me cuides — ambos nos sentamos quedando uno al lado del otro

— te conozco desde que éramos niños, Gina me preocupo por ti — su mirada baja a mis manos y las toma con las suyas — se lo mal que te pones cuando recuerdas lo que viviste

— fue la peor etapa de mi vida Ethan

— lo sé..

— pero sabes? Voy a ir

Ethan abre la boca para decir algo pero la cierra de inmediato, en su lugar me suelta las manos.

— vas a ir a la reunión sin importar todo lo que te hicieron?

— tengo que ir Ethan, voy a demostrarles que no soy la misma.

— ¡¿Gina, ya se te olvidó que te excluían?!

1...
— ¿acaso me lo merezco?

Los recuerdos vuelven a mi como si de ayer se tratarán, siempre creí que eran mis amigas pero siempre tenía que seguirlas, caminando detrás de ellas como si de un perro se tratara.

— si me acuerdo, yo nunca existía para ellas

— se burlaron de ti cuando encontraron tus poemas

2...
— solo quería ser escuchada

Estoy empezando a tener un mal sabor de boca, las náuseas vuelven a mi, agradezco no haber comido nada con las chicas en esa cafetería

— solo eran poemas maldita sea, me gusta escribir qué hay de malo en eso?!

— nada, pero ellas no lo entienden

— No importa, voy a ir de todas formas

— ¿¡Para que Gina?!, ¿¡Para que termines como en la graduación?!

3...
— ¿Por qué me siguen tratando así?

Esa noche terminé llorando por que me habían vuelto a excluir, por más que intentaba acercarme siempre encontraban una forma de alejarme.

pero Ethan siempre estaba ahí..

— bueno deja de recordármelo si?! — a estas alturas mis ojos ya están llenos de lágrimas — cada vez que me acuerdo es como si lo estuviera viviendo.

— Perdóname Gi — me acerca a él dándome un abrazo — pero quiero que entiendas que no tienes caso que vayas a la reunión, estoy seguro de que sus intenciones no son buenas.

— No lo sé Ethan, tal vez no sea tan malo..

— ¿para qué quieres ir Gina?, para demostrarles algo a los demás o para demostrarte algo a ti misma? — me alejó de sus brazos al escucharlo, la pregunta de Ethan me causa mucha intriga

tiene razón...
¿Para qué quiero ir?, para demostrarles a todos que ya no me duele lo que me hicieron? o para demostrarme a mi que puedo dejar el pasado atrás?.

— no lo sé... No me lo había preguntado la verdad

— Gi, piénsalo si? Voy a respetar cualquier decisión que tomes pero si decides ir te advierto que voy a ir contigo, ni pienses que te voy a dejar sola.

— gracias Ethan — mi sonrisa es genuina y me acerco para volver a retomar el abrazo que poco antes habíamos dejado.

Al día siguiente vuelvo a estar sentada en el salón de clases junto a Jane y Fanny que no paran de discutir el resultado del problema que está en el pizarrón.

— que la fregada Jane, el 2x se pasa al otro lado con la otra x pero se cambia el signo — Fanny lleva casi 10 minutos explicándole lo mismo cada ejercicio.

— pero como por que se cambia el estúpido signo?

— yo que voy a saber, yo no inventé las reglas

— voy a reprobar — Jane se recuesta en su mesa con su barbilla apoyada en sus brazos — me rindo.

Estoy tan metida en mis pensamientos que no me doy cuenta que la atención de ambas está puesta sobre mi.

— Gina — la mano de Fanny empieza a sacudirse frente a mis ojos

Logro poner mi completa atención en ellas pero la cara me indica que están algo confundidas

— y ahora a ti qué te pasa? — Jane frunce el ceño

— nada, estoy algo cansada es todo — a quien engaño, sigo pensando en la plática de ayer con Ethan y sigo sin saber qué hacer

— si claro..

— ¿que?

— es obvio que algo te pasa, se te nota tan solo con verte la cara.

— sea lo que sea, somos tus amigas y sabes que puedes confiar en nosotras - Fanny me ofrece una linda sonrisa de apoyo.

— Gracias chicas — el profe da por acabada su clase y nosotras empezamos a recoger nuestras cosas — les cuento luego.

Horas más tarde estamos entrando a mi departamento después de terminar nuestras clases.

— Quieren algo de tomar?, tengo agua, café, té o jugo

— yo un agua por favor

— a mi me gustaría un jugo

— ¿Mango o manzana?

— manzana por favor

Asiento una vez dándoles espacio para acomodarse en la sala mientras yo me dirigo hacia la cocina para tomar el agua de Fanny y los jugos de manzana para Jane y para mí.



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En el texto hay: decepciones, adolencia, romance y humor

Editado: 16.07.2026

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