Hoy, como cada día, me encuentro atrapado en el bucle de mis pensamientos, dando vueltas a lo que fuimos y lo que podríamos haber sido. Este ciclo incesante de nostalgia y arrepentimiento parece no tener fin, como si cada paso que doy me llevara de vuelta a ti.
A veces, me pregunto si esta distancia es lo mejor para los dos, si el espacio que hemos puesto entre nosotros es la única forma de sanar todo el daño que nos pudimos haber hecho, sin embargo, hay días en los que esa distancia se siente como una barrera insuperable, una muralla que solo sirve para aumentar mi sueño de tenerte cerca, de compartir contigo cada pequeña cosa que ocurre en mi vida.
Mientras caminaba por el parque donde tantas veces nos encontramos, vi a una pareja sentada en nuestro banco, sus risas resonaban en el aire, llenando el espacio con una alegría que me era tan familiar y me detuve a pensar por un momento en que todo no fue tan malo. Nuestra historia es mucho más compleja que un corazón roto y palabras no dichas. Me detuve por un momento, observando cómo el chico acariciaba suavemente la mano de la chica, y no pude evitar imagina cómo éramos cuando las cosas marchaban bien.
Recuerdo claramente cómo solíamos perdernos en conversaciones sin fin, hablando de sueños, miedos, y esperanzas. Recuerdo la forma en que tus ojos brillaban cuando hablabas de tus pasiones, de los planes que tenías para el futuro. Ese brillo, Lizzie… eso es lo que más extraño, esa chispa de vida que emanabas y que parecía iluminar incluso mis días más oscuros.
Como ya lo he dicho, no sé si estas cartas alguna vez llegarán a tus manos, no sé si leerás estas palabras y sentirás algo de lo que yo siento al escribirlas, pero necesito creer que, en algún lugar, en algún momento, podrás entender la profundidad de lo que significas para mí, de la conexión que compartimos que, aunque frágil y a veces dolorosa, es una parte intrínseca de mi ser.
Quiero que sepas que, a pesar de todo, sigo aquí para ti. Que, aunque el tiempo y la distancia puedan separarnos físicamente, mi corazón siempre estará abierto a la posibilidad de reconectar, de encontrar un nuevo comienzo en medio de este caos emocional, de reparar todo el daño que pude haber causado.
Con amor eterno, C.B. para Lizzie