Fiorella no estaba buscando enamorarse. Después de su última relación, se refugió en frases que le servían de escudo: “todos son iguales”, “no quiero nada con nadie”. Había aprendido a querer con cuidado, a no hacerse demasiadas ilusiones, a creer que el amor llegaba cuando menos lo esperaba… no cuando lo imaginaba.
Por eso no entendió lo que sintió por Nicolás. Se fijó en la persona que menos esperaba. Él no estaba en sus planes. No debía estarlo. Era el hermano de su mejor amigo.
Nicolás siempre supo de Fiorella. Tras una relación ya superada, decidió no involucrarse sentimentalmente con nadie. No era de promesas grandes, ni de compromisos, ni de sentimientos impulsivos. Aun así, no pudo evitar darse la oportunidad de conocer quién era realmente Fiorella.
Ella estaba demasiado presente como para ignorarla, pero demasiado lejos como para permitir que pasara algo más. Era la amiga de su hermano. Era prohibida. Simplemente, no podía.
Hasta que Fiorella dejó de ser solo un gusto. ¿O no?
Lo de ellos nunca tuvo un nombre. No fueron nada, pero tampoco fueron solo amigos. Se movieron en ese espacio incómodo llamado “casi algo”, donde se siente más de lo que se dice y donde cada gesto pesa demasiado.
Fiorella sentía demasiado.
Nicolás, quizá, no sentía lo mismo.
Y entre silencios, miradas y momentos que no debían repetirse, empezaron a escribir una historia que ninguno sabía cómo terminar.
A veces, las personas terminan siendo solo un recuerdo.
Esta es una historia de todo lo que pudo ser, pero nunca fue. De todo lo que se dijo, y de todo lo que se calló. Una novela para los que han amado sin ser amados y para los que han perdido sin entender por qué.
#4932 en Novela romántica
#1450 en Chick lit
desamor, ilusion y despedida, ilusiones emociones celos drama
Editado: 24.01.2026