Carraspeé al ver que seguía sin soltar mi mano y sonrió. Seguía siendo el mismo bandido de siempre.
─Claire nos invitó, aunque nos mintió, pero bueno... aquí estamos ¿no? ─respondí tratando de sonar tranquila y no nerviosa, el solo se limitó a sonreír y rodé los ojos.
Nicolás soltó mi mano al ver que mi mirada de nuevo se posó en nuestras manos y entramos a su habitación, ambos en silencio.
─Nunca volví a recibir ningún mensaje tuyo, ni siquiera por señales de humo ─dijo de repente Nicolás y lo miré.
Ambos nos quedamos mirando por un par de segundos y me acomode el cabello, vuelvo y repito ¿Por qué me ponía tan nerviosa?
Un año y medio atrás
Me encontraba en una reunión de amigos por el cumpleaños de Leo, el amigo de mi hermano.
─Toma ─dijo Nicolas entregándome un vaso que contenía trago.
─Gracias ─dije una vez que termine el trago.
─En vista de que ya se fueron, vamos a jugar PlayStation ─propuso Leo y mi hermano accedió.
─Ya es tarde, vamos mejor a la casa ─le dije a mi hermano y este negó.
─Aun es temprano, luego ya iremos ─menciono y sin refutar accedí.
Las horas pasaron entre tragos y los chicos jugando, la madrugada llego pronto. Mi madre me había estado escribiendo toda la noche, pero no le respondí, y también le había mentido a mi novio de que ya estaba en casa.
Me recosté en la cama y Nicolás se sentó frente a mí, cerré mis ojos por un momento y sentí que alguien tomo mi mano, por lo que inmediatamente volví a abrir mis ojos y vi que era Nicolás, traté de apartar su mano de la mía y no pude.
─Suéltame ─susurre y negó de manera divertida, mire a mi hermano y a Leo que estaban embobados en su juego.
─Solo déjate llevar ─susurro acercándose a mí y lo mire por un par de segundos.
Nicolás como pudo se las ingenio y entrelazo nuestras manos, aun sabiendo que no era lo correcto, ya no quise apartarlo. Había algo en él que me atraía y no podía evitarlo.
5:00 am
─Vamos ─dijo Claire al ver que mi hermano finalizo el juego y mire a Nicolas para que suelte mi mano, y eso hizo, me soltó dedicándome una mirada coqueta.
Los tres salimos de la casa de Leo y nos encaminamos a la nuestra, puesto que no era tan lejos.
─Estás rara ─dijo mi hermano y negué.
─No, no es nada, solo tengo sueño ─mentí
Cuando llegamos a la casa, cada quien se fue a su habitación y me coloque el pijama, en ese momento mi teléfono anunció el sonido de una aplicación de mensajería.
Nicolas Alejandro: Que tengas una linda madrugada.
Nicolas Alejandro: Me avisas si llegaste bien a la casa, preciosa.
Sonreí como idiota, dudé un poco en responderle, asi que antes de responder, pensé si debía o no responderle.
Amorcito: Tu mamá ya me dijo que no estabas en casa, eres una mentirosa,
Amorcito: Me mentiste.
Amorcito: Ya vamos a hablar más tarde cuando se te pase la resaca que has de tener, asi es como comienzan las infidelidades.
Di un grito ahogado en mi almohada y suspiré pesadamente, en mi mente se me venían los recuerdos que lo que había pasado con Nicolas y eso hacía que recorriera un nerviosismo en mí cuerpo, y eso era prohibido.
Yo: Hola Nico, si ya llegamos gracias por preocuparte. Linda madrugada.
Fin del flashback
Mi mente recordó que tenía comunicación hace un año y más con Nicolas, sin embargo, sentí en ese momento que no era correcto hablar con él porque estaba despertando sentimientos que no debía sentir, sabiendo que yo tenía novio, y sentía que Nicolas era ese refugio a través de mensajes cuando dentro de mi ex relación había días grises.
Encontré el brillo labial, por lo que me di la vuelta y tomé aire, antes de darle mi respuesta.
─Mi ex novio te bloqueo y elimino tu número ─respondí desviando la mirada y él se acercó.
─¿Por qué? ─pregunto poniendo delicadamente sus manos en mis brazos.
─Encontró tus mensajes, no me dejo explicar, discutimos y luego hizo eso, asumiendo que fue lo mejor para nuestra relación ─dije sin entrar en detalles.
─ ¿Qué había de malo? ─ pregunto y lo mire
─ Nada, pero para él las infidelidades comenzaban por mensajes ─ respondí
─No sé a qué se refería tu ex, éramos amigos, pero bueno, en mi caso, luego de que me dejaste de hablar, me robaron y no pude recuperar tu número ─dijo y asentí.
─O su novia también se lo prohibió ─dije recordando que mi hermano me había mencionado que Nicolas era muy bandido y le montaba los cuernos a su en ese entonces su novia.
─Yo ya había terminado con ella ─dijo y lo mire de manera burlesca.
─Pero bueno, no pasa nada─ respondí y bajé sus manos de donde las había colocado─, mejor regresemos a donde están los chicos.
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Editado: 24.01.2026