Buenas días!
Hemos llegado al final de esta historia.
Quiero agradecer a todos/as/es aquellos que habéis seguido esta relación, capítulo a capítulo, dándole una oportunidad a mi escritura. Muchísimas gracias, significa todo para mí.
Llevaba cinco años con un bloqueo escritor horrible, era incapaz de pensar o presionar una tecla de mi ordenador. Cuando empecé a organizarla y a escribirla, no sabía muy bien hacia dónde la iba a llevar o cómo se iba a resolver todo, pero aquí estamos, veintiún capítulos después y con un final precioso. Siento que he vuelto a recuperar mi pasión y mis ganas por hacer algo que me encanta. De nuevo, muchísimas gracias a los que habéis llegado hasta aquí y a todos los que me han estado animando para continuar.
Lo primero que imaginé cuando empecé a crear este mundo fue el final. No voy a mentir, la idea original era finalizar con la muerte de Aleakai. En mayo mi conejito murió, es lo que más quiero en mi vida, mi compañero, mi todo. Quise proyectar todo ese dolor de la pérdida en esta historia, necesitaba plasmarlo, sacarlo de dentro. Pero no he tenido corazón para hacerlo. En el último momento, decidí darle a Héctor la felicidad que yo no pude tener, recuperar al amor de su vida, algo que yo no puedo tener.
Creo que estos dos chicos tienen mucho de mí misma. Todos los personajes, inevitablemente, tienen algo de su creador, pero he volcado todo mi corazón, mis pensamientos y dudas en ellos. Mi visión del amor, el dolor de la pérdida, el vacío de no encajar en un sitio... Incluso Héctor es historiador del arte, igual que yo.
Solo espero que hayáis disfrutado del camino, que os hayáis emocionado, reído y que, sobre todo, améis a mis niños tanto como los amo yo. Es un placer poder compartir mis letras, aunque solo sea con una persona. Me siento muy valorada, nuevamente, muchísimas gracias por invertir el tiempo en mí.
Esta vez, puedo decir con seguridad que nos veremos pronto. Ya estoy trabajando en un nuevo proyecto, espero poder mostrarlo cuanto antes. Si te ha gustado mi forma de contar esta trágica historia, te animo a que me sigas para estar atento a todo lo que voy a ir haciendo. Me haría muy feliz.
No sé cuántas veces lo he dicho ya, pero muchísimas gracias por acompañarme a mí, y a todos mis personajes, por este caos que es el mundo. Espero que encuentres el amor en cada pequeña cosa del día a día. Incluso en los peores escenarios, podemos encontrar grandes cosas.
Con todo mi amor y cariño,
Andrea.