Todo lo que pudimos ser.

Capitulo 16: Last kiss.

Damon

Tengo un problema.

La verdad muchos problemas.

Y es que en el instante en que Theo me conto todo, no he parado de pensar en cómo esta Maeve.

En cómo se sentirá.

Si estará bien

O estará llorando.

¿Estará acompañada o sola?

Me siento nervioso, ansioso, me trueno las manos a cada rato y doy vueltas en circulo sin saber que hacer.

No se que me conduce a hacer lo que hago, sé que tendré muchos problemas por esto, pero debo asegurarme que está bien.

Así que le miento. Y me miento a mi con la excusa de que es solo por el ensayo.

Se supone que iba, me aseguraba que estaba bien y me iba a la cita.

Era un plan perfecto.

Pero todo se fue a un demonio cuando abrió esa maldita puerta. Desde ese instante supe que no me podía ir y dejarla sola.

Tenia que hacer todo lo posible por que estuviera bien, verla reír o simplemente escucharla.

Maeve tenia demasiadas capas ocultas, que no se las mostraba a nadie.

Y yo me sentía malditamente bien por ser uno de los pocos que lograba descubrir más allá.

Y me alegraba aun mas que pudiera contar con alguien más, que Sophie pudiera aportarle todo ese cariño que tanta falta le hacía.

Observo todo detenidamente, de las pocas veces que he venido aquí a fiestas, nunca entre al cuarto de Maeve y es tal cual me lo imaginaba, posters de sus cantantes favoritos y de esa banda LEVEL 5 que estaba obsesionada, su cama tendida y encima de ella un computador y al lado de el un pote de helado. Me doy cuenta de que estaban viendo “Love Rosie”.

Acepto de inmediato a quedarme a ver la película, hay cierto parecido en la historia o definitivamente me estoy volviendo loco por compararme con Alex, pero ahí estoy, sintiendo cada movimiento de Maeve, cada gesto, cada emoción que despierta en ella esta película. Cuando termina no me muevo, porque siento que puede romper el momento y es ahí que me doy cuenta de que realmente arrastra mucho más, el peso a que, llevado durante estos años, el porque intenta ser perfecta, cuando ya lo es sin serlo.

Estoy tan concentrado en ella que puedo jurar que escucha el latir acelerado de mi corazón, es tan hermosa que se lo hago saber, es algo que no pienso guardármelo para mí mismo.

Quizás este mal lo que voy a hacer, la verdad es que esta pésimo, pero es más fuerte que yo el sentimiento de besarla, se que lo hare en el momento en que pongo mi frente contra ella, su respiración, la cercanía, en como siento que encajo perfectamente con ella, me lleva a acercarme mucho más.

Pero justo en ese instante vibra mi celular y es inevitable separarnos, veo la pantalla y el peso de la realidad cae encima de mis hombros.

Llamada entrante: Luna😊

Mierda

Mierda, mierda, mierda.

Tenía la cita.

La olvide por completo.

Decido mandarle un rápido mensaje excusándome con que algo se presentó que la compensare.

Vuelvo a Maeve y se que esta nerviosa, así que hago lo que mejor se hacer, evadir el momento.

Mientras veíamos la otra película note que Maeve se quedó dormida en mi hombro, la deje hasta que termino, no quería moverme, creo que por hoy pase demasiados límites y lo mejor sería que me fuera.

La acomode sin despertarla y la admire, dormida plácidamente, hasta durmiendo se veía frágil, sus ojos hincados de tanto llorar, su cabello despeinado.

Pero a pesar de que era un desastre, era un caos bonito.

Antes de irme le deje un suave beso de despedida, ya eran mas de las 4am cuando llegue a mi casa y teníamos ensayo a las 9am.

Esa noche no dormí nada, pensando en como resolver esto, estaba confundido.

Mejor dicho, JO-DI-DO.

Y es que no sé qué lado mío despertaba Maeve, pero mientras más la conocía más quería estar con ella.

Se estaba complicando esto y no quería perderla.

Y por otro lado estaba Luna, que sin duda mañana me esperaban muchas explicaciones que dar.

Y como si lo hubiese invocado, a la mañana siguiente apenas puse un pie en la academia, me increpo.

  • ¿Dónde estuviste anoche?
  • Hola Luna, estoy bien y ¿tu?
  • No te hagas el gracioso y contéstame -me mira acusadoramente- ¿Dónde estuviste?

Miro a todas partes ansioso y justo en la puerta veo como Maeve entra a la sala de ensayos.

-Luna te juro que después te explico todo -iba a replicar, pero no la deje – tengo ensayo y no puedo llegar tarde, te hablo después.

Y como una parte de mi se siente culpable, le doy un corto beso en los labios antes de irme, no busco ganarme su perdón, se que falle con lo que hice ayer y me atendré a las consecuencias, pero no estaba listo para hablar con ella.




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