Amantia Berisha
Cuando aterrizamos, mi tío personalmente nos estaba esperando, cuando nos vio se acercó y me abrazó, lloré en sus brazos, no por gusto sino porque debía continuar con la farsa, no llorar ante el seria muy sospechoso, no puedo echar todo a perder por un impulso. Llegando a mi casa me derrumbo del dolor, al recordar todo los momentos que viví con mi padre en estas paredes, saludo al personal que siempre han estado a nuestro servicio y después me dirijo a mi habitación a descansar un rato antes de ir a la sala de velación donde está mi padre. Emma también fue a descansar a su habitación, se quería quedar conmigo, pero le dije que necesitaba estar sola. Por mas que intente no pude descansar, asi que sali de mi habitación y fui a la de mi padre, al entrar la noche igual que siempre, como si nada hubiera cambiado, da la sensación que salió a trabajar y en cualquier momento regresa como lo hacía siempre. Al ver la foto de nosotros juntos sobre la mesa de noche, no puedo evitar hablarle…
Dije mientras lloraba, y no supe en qué momento me quedé dormida. No sé cuanto tiempo paso cuando escucho que me llaman…
El padre de Emma murió hace tres años, luego de luchar dos años contra el cáncer,Emma empezó a trabajar con nosotros para poder pagar el tratamiento de su padre, el cual papá lo pagó apenas nos enteramos. El también era un escolta de Elite, el mejor en su círculo pero por su enfermedad tuvo que dejar su trabajo. Emma para honrarlo decidió dedicarse a lo mismo, y aunque estuvo todo el proceso con él desafortunadamente su enfermedad ganó. fue un momento muy difícil para ella y desde ese día hemos estado la una para la otra…
Después de llegar donde está el cuerpo de mi padre, me acerqué al ataúd y no pude evitar llorar de nuevo, nunca me imaginé que tendría que verlo ahí. Le pedí a los presentes que me dejaran sola con él un momento, solo Emma se quedó a mi lado, mirando a la caja, con lágrimas en mis ojos le dije a mi padre.
Por último le di un beso en la frente, luego entraron las personas que habían salido, entre ellos mi tío.
Salimos en caravana rumbo a la capilla donde seria la ceremonia final antes del entierro de mi padre, después de la ceremonia su cuerpo fue llevado al camposanto y cuando lo estaban bajando en mi mente me estaba despidiendo, “ Adiós, papá, te prometo que no descansará hasta vengar tu muerte para que puedas descansar en paz, y no tendré piedad haci lleven mi propia sangre”