Unos minutos después, el entrenador Martínez llegó.
—muy buenos días, es un gusto volverlos a ver—dijo Martínez
—muy buenos días Sr. Martínez, le agradezco que aceptara entrenarlos con tan poco tiempo
—no se preocupe Sra. Thorne, me encargaré de prepararlos correctamente para el torneo. Bien dejemos las formalidades y empezamos.
Alexander y Lexi se cambiaron rápidamente a su ropa de entrenamiento, recogieron sus raquetas y se dispusieron a entrenar.
El Dr. Albright estaba expectante, quería verlos en acción y ver si algo en sus comportamientos cambiaban.
—Bien empezaremos tranquilos, practicarlos diferentes tipos de servicios, quiero ver sus habilidades, aunque ya los he visto en acción, quisiera ver cómo se desenvuelven juntos.
Ambos asintieron con la cabeza y empezaron a hacer servicios variados, algunos más fuertes otros con más efecto he incluso uno de ellos fue con mucho impacto. Aunque ambos daban todo de si, el entrenador Martínez vio algo muy importante en sus servicios, y los detuvo para corregir unos detalles.
—muy, muy, deténganse un momento, tenemos que ajustar un parde cosa.
Ambos al detenerse lo vieron confundidos.
—pero ¿qué es lo que estamos haciendo mal? —preguntó Lexi.
—bien para empezar, ambos son muy buenos, pero comenten el mismo error, hacen el servicio como si de un simple despeje se tratase, intenten esto, al momento de realizar el golpe den un poco más de fuerza y un poco más de efecto, como el ultimo que hicieron, pero tienen que adaptar ese movimiento y hacerlo siempre que den un servicio.
Ambos lo escucharon atentos, y Alexander decidió mostrarle una pequeña sorpresa.
—oiga entrenador, mire esto—Alexander termino de decir la frase y acto seguido, ejecuto uno de los servicios más difíciles que conocía.
En servicio fue tan potente que la pelota salió del terreno de juego. Martínez quedó impresionado ante tal golpe y dijo.
—maravilloso joven Alexander, de eso estaba hablando, tienen que ser implacable a la hora de dar los servicios.
El Dr. Albright sorprendido por el juego de ambos, empezó a notar sientas actitudes inusuales de ellos.
—bien señorita Lexi, es su turno, muéstrenos su mejor servicio—dijo Martínez.
—bien, llegó la hora de mostrar mi propia técnica especial.
Sin decir mucho más Lexi se dispuso a utilizar su técnica especial.
Unos segundos bastaron para que todos quedarán sorprendidos, el servicio de Lexi no fue como cualquiera, incluso superó en fuerza al de Alexander, lo que lo diferencia de los servicios normales era, que la técnica de Lexi no era dolo fuerza bruta, sino que era más preciso, y más letal, el entrenador Martínez quedó impactado ante tal revelación y dijo.
—increíble señorita Lexi, usted de verdad que es una caja de sorpresa
—es verdad—dijo Alexander sorprendido—Lex, ¿por qué hasta ahora unas esa técnica? Y más importante ¿Cómo se llama? —agregó.
—bueno veras, sucede algo similar que, con tu técnica, la diferencia es, que yo no he perfeccionado el “servicio implacable”. La verdad es que esta técnica fue desarrollada por mi padre hace años, y nunca la pudo perfeccionar, he estado intentando hacerlo durante meses y no he llegado a un buen resultado, de hecho, esta fue la mejor prueba que he podido hacer jajá—respondió.
El Dr. Albright finalmente notó que era lo que les pasaba a ambos, y pensó
—veo que ellos no actúan como antes, ahora se tratan más como rivales, pero en cuanto se encuentran en una situación fuera de la cancha, sus actitudes cambian drásticamente, la pregunta es ¿por qué lo hacen? ¿será que no quieren verse débiles ante los demás?
El entrenamiento transcurrió con normalidad, Martínez les exigió a ambos a dar lo mejor que tenían, les corrigió técnica y les dio muy buenos consejos para reforzar su juego.
Estuvieron entrenando por horas, y cuando se dieron cuenta ya era hora del almuerzo.
—muy bien, ahora que conozco sus habilidades al completo, puedo preparar un plan de entrenamiento más adaptado a ustedes, eso es todo por hoy, los veré mañana a la misma hora, adiós.
Mientras Martínez se despedía, Sara les dijo.
—bien, me han impresionado, ahora vallan a ducharse y bajen al comedor, el almuerzo estará listo dentro de poco.
Ambos cansados por el entrenamiento solo asintieron con la cabeza y se fueron a sus habitaciones.
Mientras tanto, el Dr. Albright le dijo un par de cosas a Sara.
—Sr. Sara, disculpe, le quiero informar de un par de cosas que note en este tiempo, verá suelo dar un pequeño “veredicto” al final de cada sesión, y la verdad es que quisiera que podamos platicar todos juntos este asunto.
—Dr. Albright, ¿es algo malo?, ¿notó algo extraño o inusual en ellos durante la práctica?
—no, descuide, es solo un pequeño procedimiento, igual me gustaría que ellos estuvieran presentes también, ¿le molesta si me quedo a almorzar con ustedes?
—Dr. Albright, no es ninguna molestia, si esto nos ayuda a todos es más que bienvenido
Albright le agradeció a Sara, unos momentos después se dirigieron al comedor.
Mientras tanto Alexander y Lexi ya se habían refrescado, ambos salieron de sus habitaciones y se encontraron en el pasillo.
—rayos, el entrenador Martínez sí que es exigente—dijo Lexi.
—Si, si ahora es exigente, no me quiero imaginar cómo será una vez que tome confianza con nosotros jajá—respondió Alexander con una risa casual.
—hay algo que no me pudo quitar de la cabeza, ¿por qué hasta ahora muestras tus verdaderas habilidad Alexander?
—Sucede que, hace tiempo que tome la decisión de no usar ciertas técnicas, para que te des una idea, pasa lo mismo que con el “control absoluto de la mente” no las uso por lo que representan, digamos que, son técnicas que llegue a usar solo cuando jugaba con mi hermana.
—ya veo, tú y tú hermana eran unidos he, sé que no puedes hablar de eso, pero por lo poco que se, se nota que la extrañas.