Todo por un juego y un romance

Fuego y Hielo

Al día siguiente Sara habló con ellos durante el desayuno.

—bien, veo que ninguno de los dos piensa poner excusas sobre lo ocurrido anoche, entonces les diré lo que pasará ahora—dijo seria—luego de su partido vendrán directamente a la mansión, no quiero ningún reclamo, sus horarios será más estrictos que antes, creo que he sido muy permisiva con ustedes, no tendrán permitido asistir a ningún evento publico sin mi autorización, y les digo esto de ante mano, si los veo que se están insinuando entre ustedes o con otra persona, tengan por seguro que habrá consecuencias muy severas.

—perdona madre, no quise armar semejante escándalo, no puedo excusarme—dijo Alexander apenado.

Lexi solo lo miró disgustada por l mal momento que la había hecho pasar. Sara notó la tensión entre ellos y les dijo.

—miren sé que todo esto es muy complicado para ambos. Pero, no van a resolver nada estando enojados entre ustedes o consigo mismos, lo importante ahora es que se concentren, su partido es en unas horas, hablaremos de todo esto en la noche—dijo Sara con calma.

Luego de eso Alexander fue a la cancha de tenis a aclarar sus ideas, tomó su raqueta y empezó a practicar su técnica especial” El control absoluto de la mente”. Lexi lo veía a lo lejos, no tenía pensado ir a ayudarlo y mucho menos hablar con él por el momento.

Alexander trató y trató, pero no pudo completar su técnica, su mente estaba muy perturbada por lo sucedido, no conseguía concentrarse lo suficiente para llevar a cabo su técnica. Lexi solo observaba cada intento fallido de él, ella sabía porque no se podía concertarse y eso le deba gracia.

Unos minutos después el Dr. Albright llegó y vio la situación, paso junto a Lexi sin decirle nada y fue directo a hablar con Alexander, Lexi giró los ojos al ver tan actitud del Dr. Albright.

—esperé joven Alexander si sigue así se lastimará antes del partido—dijo Albright.

—¿Dr. Albright? ¿qué hace aquí? —pregunto exhausto.

—escucha hijo, sabes que soy su terapeuta, no los puedo dejar solos por mucho que no quieran hablar sobre todo esto, ahora ven, tenemos que hablar de algo importante antes de su juego—dijo mientras lo ayudaba a caminar—usted también venga señorita Lexi, perdone por no haberla saluda antes, pero, no podía dejar que se lastime antes de su juego—agregó.

Lexi los siguió de mala gana. Al llegar a la sala Sara vio que Alexander casi no podía moverse.

—por dios ¿Qué sucedió? —preguntó confundida.

—resulta que su hijo intentó hacer “El control absoluto de la mente” sabiendo que no se puede concentrar como es debido para la técnica, es un idiota—dijo Lexi de forma arrogante.

—tranquilícense, ahora lo importante es ayudar al joven Alexander, luego me dirán a detalle lo que sucedió en la gala—dijo Albright.

Sara ayudo al Dr. Albright a poner a Alexander en el sofá, ella ordenó al personal de la mansión que le llevaran un paño húmedo para calmar el golpe de calor que tuvo.

Unos minutos después Alexander se recuperó del golpe de calor, y el Dr. Albright les dijo algo muy importante a todos.

—escuchen no sé lo que haya sucedido con ustedes durante la gala y después de la misma, pero, quiero que sepan que no es el momento de actuar como unos niños, y eso va para todos—dijo con tono serio mientras miraba a Sara de reojo— ustedes son un equipo y no están echarán a perder todo su trabajo, tiempo y esfuerzo por una tontería o un mal entendido, ahora ambos me van aprometer que luego de su partido vendrán a hablar conmigo a solas para que podamos solucionar esta situación—agregó.

Ambos, con la cabeza baja respondieron—está bien Dr. Albright—en sus voces se nota un sentimiento de culpa de ambos.

Luego de eso el entrenador Martínez llegó, al ver a los dos jóvenes en un mal estado anímico, dijo.

—veo que siguen mal por lo de ayer, si lo desean podemos cambiar el día de su juego—dijo con preocupación.

—de eso ni hablar, no pueden darse tal lujo, tienen que jugar hoy o sino empezarán con puntos de desventajas—dijo Sara con tono autoritario.

—pero, es obvio que no están en condiciones de jugar el partido de hoy, Sra. Sara sea razonable, los muchachos están fuera de sí, es claro que tienen un problema entre manos…

—¡basta! —dijo de repente Alexander—está claro que si no jugamos perderemos la oportunidad de liberarnos de este problema, puede que estemos asando por un mal momento, pero, este no es ni el primero n el ultimo, si nos retiramos sin siquiera intentarlo, nos arrepentiremos de esto toda la vida, confíen en nosotros, lo arreglaremos durante el partido—agregó con voz firme.

Sara, Martínez y Lexi quedaron pasmados ante las palabras de Alexander, pero por otro lado el Dr. Albright sonrió levemente, él sabía que Alexander no lo decía por el bien de cumplir con la promesa o con liberarse de Arab, lo decía para estar en calma consigo mismo y mucho más importante con Lexi.

—muy bien dicho, ahora es cuando se pone a prueba su voluntad, ambos son un equipo increíble, pero, si no son capases de solucionar este tipo de problemas, quiere decir que no podrán llegar muy lejos—dijo Albright con gran emoción.

—bien, listos o no, es hora de que se cambien y nos pongamos rumbo a la sede del torneo o llegaremos tarde—dijo Martínez con más confianza en ellos.

—es verdad, tiene cinco minutos para prepararse, andando no pierdan el tiempo…agregó Sara con voz firme pero calmada.

Alexander no perdió tiempo y subió a cambiarse, Lexi por su parte no estaba muy segura con todo esto, pero, ella era consiente que no podía defraudar a sus padres, el abandonar ahora era imperdonable para cualquiera, se tomó unos segundos y de mala gana subió a cambiarse.

Cinco minutos después todos estaban listos, para no generar más conflictos entre los jóvenes, Sara propuso que vallan separados, Lexi fue con Sara en su auto, mientras que Alexander fue con Albright y Martínez en su camioneta.



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En el texto hay: romance, drama

Editado: 22.03.2026

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