Todos quedaron sorprendidos al ver a Alexander, nadie dijo nada, solo lo escucharon, a pesar de que no estaba muy contento con Lexi y Jude, no dejaría que estos se rindieran, así como si nada.
—¡respondan, ¿de verdad se vendrán a bajo solo porque no están sincronizados?, esto de verdad que es el colmo! —agregó Alexander.
—A-Alexander, nosotros no, no podemos ganar este partido—dijo Lexi con la voz entre cortada.
—y eso que? Ahora me dirás que le tienes miedo a un par de jugadores que son “un poco buenos”, por favor Lex, eso jamás te ha detenido, me sorprende que tú me lo digas y que el señor “soy tu hermano” se quede callado—respondió Alexander con tono algo burlesco.
Jude escuchó como lo había llamado Alexander y molesto respondió.
—al menos no he salido corriendo solo por un par de palabras.
—ja, no seas hipócrita Jude, literalmente lo acabas de hacer, solo fue necesario que James te dijera un par de cosas para molestarte y para que ambos perdieran el control, como dices tú Jude “venga no seáis unos cobardes, enfrentaos con nosotros con todo lo que tengáis” —respondió alexander con ironía.
Jude dio un paso atrás ante sus palabras, Martínez quería intervenir en la conversación, pero sabía que Alexander no se lo iba a permitir así que guardó silencio de momento.
—Alex ya vasta esto es una tontería, para empezar, no puedes estar aquí, no eres un jugador activo del equipo, además, ¿Qué es lo que haces aquí? ¿no se suponía que estabas desahogando tus penas con esa tal “amiga”? —replicó Lexi molesta.
—y ahora me sales con eso, tú y tus celos pueden esperar, aquí lo importante es que ustedes se quieren rendir sin dar pelea—respondió— miren, puede que ahora mismo no soy el más indicado para hablar en este asunto, pero, si soy el más indicado para decirles esto, Jude, Lexi, ambos son de los mejores jugadores que he visto en mucho tiempo, y es una pena terrible que quieran renunciar solo por un par de palabras sin sentido alguno—agregó con voz más calmada.
Jude y Lexi le dieron la espalda a Alexander, a pesar de que estos estaban preocupados por él, sus palabras fueron muy hirientes, pero, ambos sabían que eran verdad.
—muy bien, pueden odiarme por decirles esto, pero saben que es verdad, ambos están tomando una decisión muy cuestionable, al igual que yo, no lo niego, pero, si de algo sirve, por mucho que esté molesto con ambos y ustedes conmigo, somos un equipo, familia, amigos, somos todo lo que tenemos ahora mismo—dijo Alexander mientras se daba la vuelta para irse— puede que jamás volvamos a estar como antes, pero, no echen a perder todo lo que hicieron hasta ahora por, simples palabras que no valen nada—agregó antes de irse.
Jude, Lexi y Martínez sé quedaron en silencio, las palabras de Alexander, aunque muy duras, los hicieron reflexionar, Lexi apretó los dientes, ella no quería admitir que Alexander tenía razón, pero, por otra parte, él era igual de hipócrita que ellos, él decir “no pueden abandonar el juego solo por un par de palabras sin valor”, la molestaba mucho.
—oigan, si quieren renunciar, no me opondré, solo díganme y le diré al árbitro—dijo Martínez con la cabeza baja.
Jude y Lexi se quedaron en silencio, si decidían retirarse le estarían dando la razón a Alexander, pero si seguían jugando, se arriesgaban a una humillación inminente o aún peor, que la lesión de Jude se agravase más.
—yo renuncio—dijo Jude fríamente—creí que podía hacer esto, pero, ahora veo que no soy ni la mitad de fuerte de lo que creía, además no puedo poner en peligro a Lexi, si todo el tiempo tiene que estar al pendiente de mí y de mí lesión, será mejor que lo dejemos por nuestro bien —agregó.
—comprendo tu postura Jude, si esa es tu decisión, la acepto—dijo Martínez— ¿Lexi, tú que harás? —preguntó.
—yo, yo no lo sé, quiero jugar este partido hasta el final, sin importar el resultado, pero, no puedo terminar el juego yo sola, si ya tomaste tu decisión Jude, está bien—respondió Lexi resignada.
Martínez vio como su equipo se desmoronó por completo frente a sus ojos, a pesar de que intentó hacer que las cosas funcionaran, Jude no quería seguir intentando, a simple vista se notaba que estaba afectado, tal vez no por James, pero si por su propio hermano y su lesión.
—bien, si ya tomaron su decisión, se lo comunicaré al árbitro, esperen unos minutos, cuando regresemos a la mansión, la Sra. Sara tendrá muchas cosas que decirles, solo espero que no los castigue por esto—dijo Martínez entre suspiros.
Luego de eso Martínez fue a anunciar el retiro de “F. y H.” del juego, mientras que Jude y Lexi se unían en un silencio ensordecedor, ambos tenían pensamientos muy diferentes sobre la situación, pero, ya habían tomado una decisión, o al menos Jude lo hizo.
—su atención por favor, el equipo “F. y H.” anuncia su retiro del partido—anunció el árbitro.
Alexander escuchó con atención y apretó los puños, y sin pensarlo se abalanzó contra el árbitro y el entrenador Martínez.
—¡esperen un momento! —interrumpió Alexander— entrenador ¿Qué está pasando? ¿por qué se retiran? Pensé que ellos abrirían los ojos cuando me escucharan —preguntó.
—Alexander, ninguno de ellos quiere continuar con esto, Jude no está dispuesto a seguir con el duelo, no quiere poner en riesgo a su compañera, así que no me opondré a su decisión—respondió Martínez.
—no, no lo permitiré, árbitro, dennos cinco minutos por favor—dijo Alexander.
—escucha chico, ya hice el anuncio, no puedo hacer nada al respecto, perdón, pero tengo que darles la victoria a “Royale” —respondió el árbitro.
—denles los cinco minutos que pide señor, nosotros no aceptaremos el retiro de nuestros rivales—dijo James algo arrogante.
El árbitro sin más remedio acepto esperar los cinco minutos, Alexander rápidamente fue a los vestidores a hablar con Jude y Lexi otra vez. Al llegar los vio sentados, desganados y resignados.