Aunque, a simple vista, parecen dos mundos en galaxias diferentes, pronto sus existencias colisionarán una con la otra. Entonces descubrirán que no son tan distintas como pensaban, pues esa soledad que ninguna sabe cómo nombrar las unirá y cambiará la vida de ambas.
Sin darse cuenta, aprenderán que algunas personas pueden transformarnos para siempre, aunque eso no necesariamente signifique que estén destinadas a brillar por siempre en nuestro cielo.