Torre Desventurada

Respuesta

–Finalmente –Explicó la profesora flores–, en el capitalismo los estados tuvieron la necesidad de reservar metales preciosos; ya que la acumulación de estos metales era riqueza.

Sonó el timbre para la salida. Los alumnos ya estaban entusiasmados de ir a sus respectivas casas para almorzar. Exhaustos por las clases y sintiendo una gran carga por los enumerados trabajos que hoy día asignaron los profesores. Sin embargo, para rematar, la profesora asignó otro trabajo.

Después del sonido satisfactorio percibido por los estudiantes. Preludió el tumulto.

– ¡Silencio! – penetró en medio del caos –. Todavía no se retiren. Como no he terminado toda la clase, lo demás lo investigarán ustedes los siguientes aspectos.

Afuera de la escuela, salió primero Uriel. Con las manos escondidas en el bolsillo. Pensativo para elegir una decisión de una vez por todas. Miró el inmenso cielo reluciente. Estaba despejado. No se encontraron indicios de que se avecinara una tormenta. Posiblemente no habrá en el transcurso del día.

Detrás venían sus amigos, amontonados entre alumnos.

– ¡Uriel! – Exclamó Iker, corriendo hacia él.

– ¿eh…? – Dirigió su mirada a Iker.

– ¿Qué tal, después de esa clase aburrida de historia? Aburrido, ¿no? – Sonreía entre carcajadas.

–Oye, quería saber si ya lo pensaste. – Preguntó Iker para remediar sus dudas.

– ¿Sobre qué? – Uriel mostró duda.

– ¿Cómo que sobre qué? Sobre ir al bosque pues, Uriel. Ir a una de las torres para ver si encontramos algo valioso.

–Yo conseguí esto, nos será de ayuda. – Interrumpió Elian.

Sacó de su bolsillo trasero un mapa sobre la ciudad. También se encontraban caminos y senderos en el bosque, unos cuantos llevaban a las torres.

– ¿Entonces…? – Preguntó Iker sonriendo –. ¿Vienes con nosotros o te quedas encerrado en tu casa?

Hubo un momento de silencio. Estaba indeciso; aunque, quería comprobar si es que iban todos sus amigos. Su mirada se dirigió a Daila.

–Oye, Daila. ¿Tú también vas a ir? – Todos voltearon a mirarla.

Otro momento de silencio. También estaba pensativa, pero ya estaba decidida.

– ¡Claro! – Sonrió Daila –. Sería muy interesante apreciar la naturaleza.

Sorprendido ante la respuesta; tenía razón. Aunque se advierten o se manifiesten peligros en la naturaleza, no es óbice para apreciar el cielo, los campos, las montañas, los animales, las plantas y todo lo que hay para dar vida y embellecer un lugar para que las personas que les gustan la naturaleza, como los aventureros, aprecien y valoren las plantas y árboles, es decir, el medio ambiente.

–Está bien… – Habló Uriel y todos lo miraron.

– ¡¿Vas a ir?! – Emocionado Iker al escuchar su respuesta.

– S-sí. Al final, es una salida entre amigos, ¿no? Además, podríamos apreciar la naturaleza y eso es algo bonito.

Todos se emocionaron ante su respuesta. Todos estaban seguros de que no iría, pero al final no era así. Antes eran tres amigos que irían a la fabulosa aventura, ahora son cuatro. Sin embargo, pronto no se darán cuenta que, también, se sumarán otros integrantes.



#84 en Terror

En el texto hay: aventura, desgracia, monstruo

Editado: 26.07.2026

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