Translator Device

CAP. 27: La Conferencia

La mañana después de la alfombra roja, Seúl amaneció con un solo nombre en los portales de noticias: Matías. Las fotos del "extranjero misterioso" transformado en un gentleman de traje negro habían roto el internet. Sin embargo, para Matías, la realidad seguía siendo el campus de la universidad, los libros y el peso de un secreto que quemaba.

Se sentó en una de las mesas de piedra del jardín a revisar unos apuntes, dejando el traductor a un lado. El aparato parpadeaba con su luz azul, sereno.

—Vaya, pero si es la estrella de la semana —dijo una voz melosa a sus espaldas.

Era Mina. Llevaba un café de máquina en cada mano y vestía un abrigo de cachemira color crema. Se sentó frente a él sin esperar invitación, dejando uno de los vasos de polipapel del lado de Matías.

—Supe que anoche estuviste en la avant premiere con Ye In —dijo ella, apoyando la barbilla en su mano y mirándolo con una inocencia sobreactuada—. Te veías... diferente. Muy elegante.
—Gracias, Mina. Fue un compromiso oficial —respondió Matías a través del traductor.
—Qué modesto —ella rio—. Pero seamos honestos, Matías. Ese mundo de flashes y cámaras debe ser agotador, ¿no? Ye In siempre está rodeada de gente, de managers, de fans locos. Debe ser difícil tener un momento a solas con ella.

Mina estiró la mano y, con una lentitud calculada, rozó los dedos de Matías sobre la mesa. Él retiró la mano de inmediato, pero ella no se inmutó; solo sonrió de medio lado.

—A veces, lo que un hombre necesita no es una estrella que brilla para todos, sino alguien que brille solo para él —continuó Mina, bajando el tono de voz—. Alguien que no tenga que pedir permiso a una agencia para salir a comer, o que no tenga que esconderse en una camioneta de vidrios polarizados.

Matías frunció el ceño. No necesitó el traductor para saber lo que Mina pretendía.

—Sabes que en Corea las relaciones con idols son como castillos de arena. Un día la empresa decide que ya no sirves y te barren. Una chica normal, en cambio... —hizo una pausa dramática—, quizás pueda ofrecerte algo real.

Mina se puso de pie y rodeó la mesa. Se inclinó sobre el hombro de Matías, su perfume inundando los sentidos de él. —Piénsalo —le susurró al oído.

Ella se alejó con un contoneo elegante, dejando el café intacto y una estela de arrogancia. Mina estaba convencida de que su red estaba tendida. Lo que ella no sabía era que el "extranjero" ya era parte de un plan mucho más grande.

Días más tarde, los titulares del sitio D-Patch gritaban el nuevo escándalo: «El supuesto novio de Ye In no es un santo». La publicación mostraba a Matías abrazando a Mina, la imagen del supuesto beso y el susurro al oído. La bajada era sensacionalista: «¿Quién será esta chica?».

—Ye In, no irás a creer estas tonterías, ¿verdad? —se defendía Matías por videollamada.
—¡Cállate, descarado infiel! —decía Ye In riendo a carcajadas—. Por supuesto que no creo nada, confío en ti. Eres tú el que debe aprender a no confiar, ya lo verás. ¡Ah! El miércoles anunciaré lo que te hablé.
—¿Estás segura?
—Más segura que nunca.

El miércoles llegó raudo. Ye In, frente al señor Kim, se mantenía firme.

—¿Estás segura? —preguntó el señor Kim—. Estás a tiempo para echarte atrás.
—Lo estoy —dijo Ye In con seguridad—. Ya lo hablé con las chicas.
—Bueno, te apoyaremos —y luego preguntó—. ¿Pero era necesaria una conferencia de prensa? Bastaba con un comunicado.
—Créame, es necesario— respondía Ye In con cara maliciosa.
—Bien, haz lo que quieras, últimamente te mandas sola, pero ha dado resultado; has subido en las encuestas y cada día llegan más ofertas para ti.

Ye In entró a la sala de prensa. Los flashes estallaron. Ella hizo una reverencia, probó el micrófono y comenzó con una seguridad aplastante.

—Gracias por venir. Debido a los últimos acontecimientos, creo que es necesario aclarar algunas cosas e informar otras, no a través de comunicados, sino de frente para no aumentar las especulaciones y por el gran respeto que tengo por mis fans. —decía con seguridad, y continuó—. Primero que todo, les informo que a partir de hoy he dejado de pertenecer a B6; dedicaré todo mi tiempo y esfuerzo a mi sueño de convertirme en una gran actriz.

Los flashes y rumores de la prensa se hicieron más intensos.

—Y respecto a los rumores maliciosos sobre Matías... quiero que vean estos videos.

Ye In encendió las pantallas tras de ella y reprodujo unos videos mientras explicaba:

—Como pueden ver, esta chica esperó escondida para provocar un accidente. Matías la ayudó a levantarse, ya que ella fingió torcerse el tobillo, pero una vez que él se alejó, ella corrió donde su cómplice que tomó las fotografías.

Luego mostró otro video que contenía la escena del supuesto beso en la imagen distribuida por D-Patch.

—Acá vemos que ella solicitó ser besada por Matías, y él la rechazó pasando por su lado, así que las imágenes que circulan donde pareciera que se besan son claramente una edición de imagen.

Los flashes se hicieron más intensos y los rumores de los periodistas sonaban como enjambre. Ye In continuó.

—A esto me refería con dejar las viejas prácticas en el pasado. Usar fake news para vender más publicidad en sus sitios no puede ser más valioso que la honra de las personas —decía lanzando una mirada inquisidora.

Los rumores se silenciaron, como si los periodistas hubiesen recibido el golpe. Ye In prosiguió:

— Y además no sé qué pretendía esta chica, pero si quería fama y éxito, debió esforzarse, estudiar y trabajar duro por ello como todos los coreanos, no usar tretas bajas sin importar lo que le pase a los demás. — y luego de una pausa, continuó. —Él es un chico bueno, no es de la industria y siempre lo defenderé. No es justo que lo ataquen a él si buscan dañarme a mí —y con una amplia sonrisa, agregó — Y antes que lo pregunten la respuesta es: Sí. Estoy enamorada y Matías es mi novio.




Reportar




Uso de Cookies
Con el fin de proporcionar una mejor experiencia de usuario, recopilamos y utilizamos cookies. Si continúa navegando por nuestro sitio web, acepta la recopilación y el uso de cookies.