No todas las heridas
dejan marcas en la piel.
Algunas cambian tu voz,
otras te roban la confianza,
y hay unas tan silenciosas
que terminas olvidando
que alguna vez fuiste diferente.
Nadie puede señalarlas.
Nadie puede medirlas.
Pero siguen ahí,
recordándote cosas
que quisieras no sentir.
Editado: 29.10.2026