Aprendí a callarme
antes de saber explicarme.
A tragarme las preguntas,
a esconder el desacuerdo,
a convertir mis palabras
en pensamientos huérfanos.
Ahora tengo tanto que decir
que no sé por dónde empezar.
Y cuando por fin abro la boca,
el silencio habla primero.
Editado: 29.10.2026