Sigo mirando esa foto. La foto que nos dio la profesora ayer. Esa misma foto que muestra un cuerpo desnudo. El mismo que tengo que dibujar para mañana y aún no he empezado.
Estoy sentada en la mesa con la hoja en blanco enfrente, voy intercalando la mirada entre la foto y la hoja, pero no soy capaz de dibujarla.
No soy capaz de representar un cuerpo ajeno. Bueno, para ser sincera, no soy capaz ni de representar el mío. No soy capaz de mirarme a un espejo, sin odiarme, sin buscar defectos que nadie más parece ver, solo yo.
No entiendo la facilidad que tiene la gente al hablar de otros cuerpos, para opinar de ellos, con lo difícil que es mirarse a uno mismo sin tener miedo.