Los días pasaban, cumpa
uno tras otro
como las hojas de los libros
al hojearlos
Para mi buena
o mala suerte
aparentemente
el cielo y la tierra
seguían igual
- ¿O será que bajé la guardia? –
Cuando el rio suena es porque piedras trae
Ella estaba libre
mantenía los sueños intactos
yo, encerrado, mutilado
física
y mentalmente
no era más fragmento de sus sueños
e ilusiones
No lo vi venir, lo juro
No leí las señales
a pesar de las manifestaciones del cielo
ella despedía su cuerpo
y presencia del mío
fui aceptándolo sin saberlo
sometiéndome sin percibirlo
Tiró la toalla
de un momento a otro
-sólo un pretexto, buscaría otro para irse si no funcionaba-
¡Ringggggggggggggggggg…!
sonó la campana
por última vez
Quedé ahí
tumbado
noqueado en la lona
con los ojos desorbitados
echando espuma por la boca.
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Editado: 12.03.2026