Trece Poemas Encadenados y Siete Canciones No Desesperadas

VI.

Escribo mis versos desde el silencio

mantengo despierto mis sentidos

escucho a mi alma murmurar sonidos

historias antiguas de árboles viejos

Aun así ¿Dónde están las musas?

desaparecieron en las tardes de invierno

pedaleando triciclos hacia el Averno

desde entonces mis cuartillas lucen nulas

Arráncales versos a la siringa, Pan

convoca a Calíope y a los bardos del bar

cantemos anatemas a los poetas malditos

A los condenados y cautivos del mal

a los inmigrantes y moribundos que se van

a los sin hogar y los reclusos rendidos.




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