Trece: Serendipia

C A P I T U L O 5

Tyr sonrió en respuesta.

—¿Estás seguro de hacer esto?

Tanto los Dambae como los Jountugi se encontraban frente a frente, a la espera del primer ataque de alguno de ellos.

Phoenix lanzó la esfera hacia Tyr que fue disuelta por una capa de hielo que impuso Theo.

—Tú lo quisiste así— la expresión de Tyr se tornó seria.

Inmediatamente, Tyr con un movimiento de manos comenzó a elevar los objetos alrededor. Linus tornó el cielo grisáceo y los relámpagos no tardaron en resonar por todo el lugar mientras que Janus invocaba en una sola masa toda el agua acumulada en las nubes. Si no lo detenían pronto, el sitio no tardaría en quedar bajo el agua.

—Myron, ve tras Janus. ¡Provocará una inundación!— advirtió Phoenix.

En cuestión de segundos Myron se encontraba junto a Janus y logró detenerlo antes de que la Academia quedará bajo el agua.

Phoenix creó un círculo de fuego alrededor para evitarles el paso, pero Theo y Janus se encargaron de deshacerse de él.

El agua acumulada en las nubes se esparció para caer en forma de lluvia acompañada de grandes rayos eléctricos lo que anuló el elemento de Phoenix. Por más que intentara utilizarlo, la lluvia lo apagaría en cuestión de segundos, sin embargo aun así le quedaba sus habilidades como licántropo y fue en busca de Tyr.

—¡No tiene sentido que hagamos esto!— Phoenix esbozo a gritos.

—¿Qué pasa Phoenix? ¿No puedes con nosotros?— indagó en torno de burla.

Phoenix dio una rápida mirada al panorama.

Todo volaba por el lugar, el viento era cada vez más intenso debido a la fuerza que empleaba Tymon sobre él para detener los objetos elevados por Tyr.

Leander formó una fuerte aureola de luz frente a Theo que lo cegó por unos momentos, fue allí cuando Deo tomó la oportunidad para dejarlo de un solo golpe estampado sobre la muralla que rodeaba la Academia.

Tyr elevó uno de los vehículos aparcados en el estacionamiento y lo poso sobre Phoenix.

—¿Realmente lo dejarás caer sobre mí?— indagó Phoenix con seriedad.

Con un leve movimiento de manos Tyr dejó caer el vehículo sobre Phoenix, pero algo lo detuvo antes de caer sobre él y esta vez se posó sobre Tyr, alguien más controlaba el vehículo. Phoenix corrió hacia él y lo corrió a un lado a priori de que el vehículo impactara sobre él.

—La próxima no dudaré en dejarte aplastarte por él— advirtió Phoenix.

—Tú no eres como yo— Tyr sonrió burlón— De igual forma esto no acaba aquí.

—Por hoy sí, dile a tus perros que despejen el cielo y limpie el desorden— ordene.

—Hazlo tú.

—Estoy seguro de que tu padre no está al tanto de lo que estás haciendo en estos momentos, ¿Verdad?

Tyr lo observó con molestia y ordenó que arreglaran el desastre provocado.

—En cuanto ordenen el lugar regresa el tiempo a la normalidad y vuelvan a casa, yo iré en unos momentos— ordené a Dion.

Phoenix se dirigió hacia su casillero y tomó un atuendo extra proporcionado por la Academia para cambiarlo por el actual.

Pólux se acercó hacia Phoenix cuando estaba cambiando su atuendo superior.

Phoenix siempre creyó que Pólux se encontraba en el complejo equivocado. Él no era como el resto.

—Déjame sanarte— ofreció Pólux en referencia a la herida que traía en la espalda.

—No es necesario Pólux, estoy bien.

—Tienes suerte de que el vehículo solo te haya rozado. Déjame hacer algo bien, únicamente por una vez. No quiero utilizar mi elemento en el lado equivocado— se lamentó.

—Únete a nosotros— ofreció Phoenix por milésima vez.

—Ya hemos hablado de esto, únicamente déjame sanarte.

Pólux apoyó la palma de su mano sobre la herida de Phoenix y la marca había desaparecido por completo. Pólux tenía la capacidad de regenerar una herida o golpe en cuestión de segundos así como con los objetos.

—Pienso que Theo también necesitará de tu ayuda— Phoenix sonrió— Gracias Pólux.

Phoe estaba completamente segura de que Phoenix no era un simple estudiante más, lo había notado cuando sintió la corriente recorriendo por toda su mano. Por eso optó por vigilarlo más de cerca.

Phoe y su especie habían descubierto que los elementos restantes no eran ángeles oscuros como ellos. Podrían ser licántropos o simples humanos, pero en su tiempo viviendo con los humanos nunca había experimentado una sensación similar, sin embargo no sabía a qué especie podría pertenecer Phoenix.

Phoe se encontraba en la biblioteca de la Academia cuando al poco tiempo se produjo un total silencio y los estudiantes presentes quedaron inmóviles. De pronto Phoe comenzó a debilitarse, una clara señal de que los elementos estaban siendo utilizados.

Se acercó hacia uno de los estudiantes presentes para corroborar si estaba en lo cierto y así lo era, no muy lejos de donde se encontraba, los elementos estaban siendo empleados.

No paso mucho tiempo hasta que oyó un ruido proveniente de allí dentro por lo que imitó la acción del resto de los estudiantes y permaneció inmóvil. Pudo observar de espaldas a dos siluetas masculinas, pero no pudo ver sus rostros.

Lo que Phoe tenía claro era que algún día los elegidos irían en busca de ella, porque la única forma de acabar con la maldición era mediante la ceremonia de restitución a la que debía someterse para devolver los elementos a la tabla de Yosodeul ubicada en el palacio de Kkoch en el Primer Mundo, sin embargo lo que no sabían era que eso le costaría la vida a Phoe.

Una vez que las siluetas se retiraron Phoe salió de la biblioteca y caminó por la Academia cuidadosamente hasta llegar al patio trasero en donde pudo observar a Phoenix acompañado de dos personas y el tiempo volvió a la normalidad.

Phoe se teletransportó hacia un árbol cercano a ellos.

—No lo comprendo, también siento algo cerca y esto debería haber funcionado, sin embargo ¿Es realmente cierto que los elementos no pueden afectarlo?




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