-Maldita alarma- digo frotándome los ojos después de despertar con el sonido de la alarma.
He tenido un sueño extraño, soñe que besaba a un chico tres veces, era un chico alto, tenía el cabello bastante lacio y castaño, no recuerdo mucho como era su rostro pero recuerdo muy bien sus ojos rasgados y verdes como esmeraldas, eran muy bonitos.
-Ha sido solo un sueño- digo mientras me incorporo de la cama y me dirijo al baño a prepararme para ir a la escuela.
...
-¿QUÉ?- Exclamó Leila, haciendo que todos voltearan a vernos -¿BESASTE A UN CHICO EN TU SUEÑO?
-Cállate, no grites- le digo en voz baja
-¿Y si es una señal?- dice emocionada
-¿Una señal? no creo- digo con el ceño fruncido
-Claro que si, todos los sueños tienen un significado- dice mientras sus ojos marrones brillaban -Además, ya es hora de que consigas novio
Pero yo no creo que ese sueño tenga algún significado, solo ha sido un sueño, un sueño muy raro, y tampoco necesito un novio, así que solo respondo: -No, no lo creo
-No lo creas si no quieres, ya verás- murmura y luego me dedica una sonrisa malévola
-Guarden silencio- dice la profesora entrando al aula -La clase ya va a comenzar
...
Hoy a sido un día muy cansado, me digo a mi misma mientras salgo de la cafetería en donde trabajo después de la escuela. Cuando llegue a mi departamento estudiaré un rato y después me iré a dormir.
Al llegar a mi departamento, me fui a cambiar de ropa, me senté a estudiar y un rato después me sentía muy agotada, me tumbe en la cama y me quedé completamente dormida.
A la mañana siguiente me desperté con el sonido de mi molesta alarma. He tenido ese sueño otra vez, con el mismo chico, que extraño.
-Ha sido solo un sueño, pronto lo olvidaré y dejaré de tener ese sueño tan raro- digo mientras me levanto de la cama
...
Ha pasado alrededor de una semana desde que tuve aquel sueño, ese sueño se ha estado repitiendo todos los días, incluso hoy tuve ese extraño sueño.
Ahora mismo me encuentro caminando de la escuela a la cafetería.
Estaba tan concentrada en mis pensamientos que choque accidentalmente con una persona mientras caminaba.
-Lo siento- digo enseguida
Alzó la mirada y me doy cuenta de que la persona con la que acabo de chocar es el mismo chico que ha estado apareciendo en mis sueños éstos días, incluso tiene los mismos ojos verdes que me miran fijamente.
Un escalofrío recorre mi cuerpo.
Es el.