Existen lugares en calma, sitios donde el mundo había decidido detenerse un instante para tomar un poco de aire del caos de la realidad, era realmente perfecto que las personas no supieran su verdadera identidad, ese paisaje era un verdadero lugar de ensueño, él apenas volvía a asomarse de nuevo desde el horizonte, bañando el agua con sus rayos dorados, el ruido de la playa entraba por las ventanas tranquilizando todo el ambiente, era el lugar perfecto para escapar si uno estaba cansado de la vida, el lugar perfecto que siempre pensó Sam, y ahora estaba feliz porque había cumplido su mayor sueño.
Una pequeña casa en frente el mar, no muy modesta ni muy pequeña, tenía un balcón que daba justo enfrente del mar, la habitación en donde estaban daba al mar, Sam no había podido dormir, presentía que había algo que estaba bien, estaba parado en el balcón tomando una cerveza fría, algo le decía que ese sol no traía cosas buenas, esos años de descanso le habían sentido muy bien, los años no le había pasado, era obvio era una vida sencilla serena y sus responsabilidades no eran la gran cosa.
En cambio dentro de la habitación había una figura en la cama, cubierta por las cobijas, dormida en lugar muy cálido, esa persona era Quora, esa chica que había escapado de ese lugar, hace años estaba sobreviviendo ahora solo estaba durmiendo sin miedo a que nada le pasaré, ahora su cabello era más largo, el cual estaba extendido por toda la almohada, estaba acostada en esa cama como alguien que sabe no va a volver a tener problemas nunca en su vida.
Pero había algo que tranquilizaba a Sam, estaba viendo un hermoso amanecer, pero no lograba disfrutar, siempre le habían parecido hermoso los amaneceres, pero algo le asustaba en este en especial, algo le decía que tenía que llamar a Eve, pero se tenía que contenerse, no quería estar envuelto en todo esas cosas de códigos otra vez, pero sabía muy en el fondo que algo no estaba bien, trato de mantener la mente en blanco, pero no podía, así que opto por volver a dormir a lado de ella, pero algo lo detuvo, el celular en sus bolsillos vibro, sin mirar quien era contesto rápido, en parte no quería que Quora se levantara, era muy sensible a los sonidos en general, pero fue en vano porque él mismo hizo ruido al escuchar la voz de Eve, sabía que si ella le llamaba no era algo bueno, siempre lo hacía el primero, pero la voz de ella se lo reafirmo, con cada explicación se iba poniendo más tenso los músculos de su cuello, el ambiente estuvo más pesado, Quora ya se había despertado, con una voz de alguien que ha dormido por horas le dice en voz baja - ¿pasa algo malo?
Sam dejó el teléfono en su mesa de noche, para después acostarse a su lado, como tratando de incorporarse a esa calma que tanto le gustaba de su nueva vida; él no quería decir nada solo quería pensar que lo que había dicho era mentira, pero Quora insistió en preguntar qué era lo que estaba pasando, así que tuvo que hablar, su voz salió con algo de ansiedad - Eve llamo, informó que… - respiro hondo - al parecer apareció otro enfermo de los Dillinger apareció, quiere borrar la red, y cuando digo toda es toda
Ella se asombró y noto que era serio, así que se levantó aún con los ojos dormidos, ella le dice entre adormilada y con determinación - voy a ir contigo
Él le dice - no, no eso no va a ser posible, para nada, es muy peligroso, no quiero que vayas
Ella tomó su mano con firmeza, quería darle la confianza de que ella estaría bien y que los dos lo estarían, definitivamente tenía que ir con él, y con una voz que sabía que lo mataba le dice - ¿sabes que?, también es peligroso para ti, y no voy a permitir que te pase algo, ¿te quedo claro?
Sam alzó la mirada hasta donde estaba ella, tenía un nudo en la garganta, como puede le dice - no quiero que vayas porque sé lo que has vivido, no quiero que vuelvas a pasar por lo mismo
Ella sabía solo acuesta su cabeza en el pecho de él, y mirando sus ojos le dice - estamos en esto juntos, si o si
Él se quedó en silencio, la observó por unos minutos, y vio algo hermoso, vio como los rayos del sol iluminaban su cara, e igual que algo que se tiene que guardar perfectamente le abraza con mucha fuerza, pero no como para lastimarla, lo hacía como lo único que le quedaba en el mundo
Con voz suave le dice - está hecho - como si alguien que no tiene más opción dice - vamos a ir juntos