Trono maldito

Prisión

Cuando llegamos ya era demasiado tarde... La aldea ardía, un gran humo ocultaba a las personas que corrían, pero pude distinguir entre ellas a Galib.

Corrí hacia él, sin darme cuenta de que él también se acercaba a mí, en sus ojos lo ví, el enojo creciendo en su interior.

No me esperaba su reacción, me agarró del cuello y me inmovilizo contra el suelo, trate y trate de soltarme, de hacerle daño, pero me es imposible.

Jamil venia a mi rescate, pero Josil lo retuvo... No entiendo aún no era el momento, faltan unas cuantas horas. Ella nos traicionó.

Galib: Siempre causas este caos, no te basto con nacer sino que destruiste mi pueblo natal, no solo una asesina, eres la pura destrucción, eres una maldición para el que te tiene cerca, tu sola existencia es un error, un error con el cual acabaré.

Sentí su mano fría sobre mi cara, sus ojos en mis ojos, y sus palabras en mi interior, destrozandome y no dejando nada intacto.

Apenas logro alcanzar a decir unas cuantas palabras antes de perder el conocimiento.

Solixia: Yo.. no lo hice...

Todo se vuelve negro

Me despierto agitada, trato de moverme, pero siento un pulsante dolor en mis muñecas, la garganta me arde, trato de ver en la oscuridad, no logro distinguir nada.

Las luces se encienden, obligó a mis ojos a ver a mi alrededor, mi mirada se detiene en mi madre.

Reina: En serio pensaste que te ibas a salir con la tuya, necesito que te metas esto en tu cabeza, Gálib no está interesado en ayudarte, por algo te traicionó, pronto morirás, y no te hagas ilusiones, menos esperanzas, Jamil está muerto, no te vendrá a rescatar, y no te mato porque no es el momento ni el lugar, disfruta tu estancia mientras puedas.

No... ¡No!

Mentiras, son mentiras, Jamil...Jamil no puede estar muerto.

Siento una opresión en el pecho que no me deja respirar, mis ojos son un mar de lágrimas.

Mi garganta saca fuerzas de donde no las tiene, para gritar.

Solixia: ¡Jamil! ¡Jamil! ¡Jamil! No puede ser, ¡Jamil! Aaaaaaa, ¡Jamil!.

Siento que me desmoronó, que el vacío donde deberían estar mis sentimientos se hace más grande, nooo, joder, no siento nada, pero porque este dolor que me ataca sin parar.

Siento mis párpados cansados, no intento mantenerme despierta, ya no puedo luchar... Gálib no volverá a ser el mismo, es un traidor, un guardia que solo siguió órdenes y yo caí en su trampa, y Jamil, Dios Jamil, murió, está muerto.

Pasan horas, unas horas infernales, no se escucha nada, presiento que es de noche, las luces se apagaron.

No voy a quedarme aquí después de saber que Jamil murió, no puedo.

Me concentro y logró invocar una leve llama, tratando de distinguir algo entre tanta oscuridad, necesito salir de aquí.

Mi madre tenía razón este lugar no es el más indicado para matarme, pero tampoco para encerrarme, podría quemar este lugar, pero sigo manteniendo la esperanza de que Jamil esté en algún lugar de aquí.

Forzó la puerta, sin importar que alguien me escuche, hasta que la puerta se abre, salgo rápidamente... Y escucho una voces, mi madre.... Y Galib.

Reina: No hablaras, no gritaras, Solixia morirá si me desobedeces, lo cuál es imposible considerando que te controlo mentalmente, pero necesito descansar un rato tu mente, no me sirves loco.

Me asomo por una ventana y veo a Gálib agotado y con heridas, se ve fatal, mi madre tiene los ojos morados hasta que deja de hacerle lo que sea que le hace a Gálib.

Reina: Tuviste que ver a Solixia, todo destrozada por la muerte de Jamil y tú traición, de nota que le duele, lástima que no sea posible que ame, o bueno, ya no, no contigo lejos. Se creyó tu traición completamente, y aún así te quiso recuperar que estúpida.

Veo enojo en la mirada de Gálib, y mucha impotencia.

Reina: Veo que tienes ganas de hablar, te daré permiso de hablar solo un rato.

Galib: Ella me odia por tu culpa, yo jamás la traicionaria, pero ella es inteligente se dará cuenta de todo, y te matará.

Mi corazón late rápidamente, no puedo creer lo que estoy escuchando, esto solo se explica si mi madre, ya no hay duda, mi madre tiene control mental, y utilizo a Gálib para acabar conmigo.

Reina: Ella es tan tonta que creyó en tu traición, te odia, crees que ella vivirá, no, se creyó la muerte de Jamil como se creyó tu traición, la gente es fácil de manipular, más una persona que nunca recibió amor, te contaré algo muy interesante, el padre de Solixia no murió por ella, murió porque yo lo mate, yo propague el miedo hacia ella, nada arruinara mis planes, ni una falsa esperanza.

El enojo me consume, siento que mi cuerpo arde, mi padre, ¡ella lo mato! Me manipulo.

Las llamas se extienden por mi cuerpo, voy a destruir este lugar, la mataré cueste lo que me cueste.

Tumbó la puerta y mi madre se sobresalta, Gálib se queda estupefacto, y veo felicidad en su mirada, mi madre intenta usar control mental con él, pero antes de que lo logré le lanzó una bola de fuego.

Solixia: ¡Como te atreviste a manipularme! Sabía que eras mala persona, la peor, capaz de asesinar a su propia hija, pero culparla de la muerte de su padre cuando solo tenía 15 años, eso es demasiado, y me sorprende, me sorprende que tengas magia, una magia horrible, igual que tú, esto, esto ya es demasiado hasta para ti, aunque si fuiste capaz de intentar embarazarme eres capaz de todo.



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Editado: 11.06.2026

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