Tú ,eres mi cliché favorito

CAPÍTULO 6“ENTRE CUPIDO Y EL CAOS ”

Me sentía…algo contrariada.

Y era frustrante admitirlo incluso para mí misma, porque se suponía que todo ya había quedado claro después de lo ocurrido en mi cumpleaños. Yo misma le había dicho a Ethan que no quería volver a cruzar esa línea, que prefería mantener las cosas como estaban antes de complicarlo todo… entonces ¿por qué seguía buscándolo inconscientemente? ¿Por qué me sentía tan cómoda a su lado incluso después de todo?

Suspiré apenas, manteniendo la mirada fija en la pantalla mientras el menú de películas seguía avanzando sin que realmente estuviera viendo nada.

Quizá no era algo romántico.

Sí… debía ser eso.

Con Ethan siempre me había sentido segura. Después de todo, antes que nada éramos mejores amigos,no, quiero decir somos mejores amigos. Habíamos crecido prácticamente juntos, era normal sentirse cómoda con él, buscarlo cuando las cosas iban mal o querer estar cerca cuando todo se volvía demasiado pesado.

No tenía que significar nada más.

—Tierra llamando a Nhallya.

El chasquido de dedos frente a mi rostro me hizo parpadear varias veces antes de girar la cabeza hacia Ethan, que me observaba divertido desde su lugar en la cama.

—Te congelaste como por un minuto entero —comentó, arqueando apenas una ceja—. ¿Estás bien?

Lo miré un segundo y luego sonreí ligeramente, asintiendo con suavidad mientras apartaba un mechón de cabello detrás de mi oreja.

—Sí, sí… estoy bien —respondí rápidamente—. Solo estaba pensando qué película sería mejor.

Ethan me observó unos segundos más, como si no estuviera completamente convencido, pero al final decidió no insistir.

Solté una pequeña risa y finalmente presioné play.

La habitación quedó iluminada únicamente por la pantalla del televisor, mientras el sonido de la película llenaba el silencio cómodo entre nosotros. Me acomodé mejor bajo las mantas por el frío y, casi sin darme cuenta, terminé acercándome más a Ethan hasta quedar acurrucada contra su brazo.

Fue algo completamente inconsciente.

Como cuando éramos niños y terminábamos dormidos viendo caricaturas después de pelear por el control remoto.

Y Ethan… en lugar de apartarse, simplemente se acomodó más cerca también, dejando que apoyara mejor la cabeza sobre su hombro mientras seguía mirando la pantalla con tranquilidad.

Era demasiado fácil estar así con él, demasiado cómodo.

La película avanzó entre escenas dramáticas y música triste hasta que, de pronto, sentí algo húmedo caer sobre mi mejilla.

Fruncí ligeramente el ceño.

Luego otra gota.

Levanté la cabeza confundida… y me encontré con Ethan llorando en absoluto silencio mientras seguía viendo la película como si nada.

Parpadeé lentamente.

—…

—…

—¿Estás llorando? —pregunté finalmente, intentando no reírme.

Ethan giró apenas la cabeza, ofendido.

—No.

Otra lágrima cayó directamente sobre su rostro.

Lo señalé inmediatamente.

—Ethan, literalmente estás llorando.

—Es alergia.

—¿A mi shampoo?

—Sí.

Eso bastó para que soltara una carcajada.

Él bufó avergonzado mientras intentaba limpiarse rápido la cara con la manga de la sudadera.

—No te burles —murmuró—. El perro esperó diez años a su dueño muerto. Eso es cruel.

—Tienes razón, es mi culpa.

Todavía riéndome, tomé los pañitos húmedos de la mesa de noche y me acerqué un poco más para ayudarlo, mientras acercaba a su rostro para limpiarle las lágrimas, el ambiente cambió apenas.

Mi mano seguía apoyada cerca de su mejilla. Él estaba demasiado cerca y el espacio entre ambos empezó a reducirse lentamente, casi sin intención.

Mi corazón dio un pequeño salto incómodo.

Rápidamente me aparté, aclarando la garganta mientras volvía a sentarme correctamente.

—Creo que deberíamos poner una película de comedia —dije demasiado rápido—. Esta claramente te está destruyendo emocionalmente.

Ethan tardó un segundo en reaccionar antes de soltar una pequeña risa nasal y asentir.

—Sí… probablemente.

Terminamos cambiando la película por una comedia absurda que ninguno estaba viendo realmente a esas alturas y entre el cansancio acumulado, en algún momento ambos terminamos quedándonos dormidos.

No sé cuánto tiempo pasó.

Solo sé que desperté sobresaltada por un grito escandaloso.

—¡¡OH MY GOD!!

Abrí los ojos de golpe completamente desorientada.

—¡¡¿NHALYA?!!,¡¡¿ETHAN?!!

Mi cerebro tardó unos segundos en procesar la situación hasta que levanté la vista y vi a Rose parada en la puerta con expresión sorprendida mientras detrás de ella la señora Emma tenía una mano sobre el pecho como si acabara de ver un milagro.

Entonces giré lentamente la cabeza.

Ethan seguía dormido a mi lado, profundamente dormido, con el rostro enterrado cerca de mi cuello y uno de sus brazos rodeando mi cintura por culpa de las mantas enredadas entre nosotros.

—…Oh no.

Rose soltó otro grito ahogado.

—¡LO SABÍA! —exclamó apuntándonos dramáticamente—. ¡SABÍA QUE USTEDES DOS IBAN A VOLVER!

El ruido finalmente hizo que Ethan empezara a moverse apenas, frunciendo ligeramente el ceño todavía medio dormido.

—¿Qué…? —murmuró con voz ronca.

La señora Emma seguía mirándonos fijamente con una sonrisa enorme.

—Dios mío… —susurró emocionada—. Son tan lindos.

—¡NO ES LO QUE PARECE! —dije demasiado rápido, intentando moverme.

Porque apenas traté de apartarme, Ethan —todavía dormido— me abrazó más fuerte instintivamente.

Rose dejó escapar un sonido escandalosamente emocionado.

—¡ETHAN HASTA LA ABRAZA MIENTRAS DUERME!

—¡ROSE CÁLLATE!

Ahora sí Ethan abrió los ojos completamente.

Parpadeó confundido un par de veces hasta que levantó la cabeza lentamente y notó primero a su hermana… luego a su madre… luego la posición en la que estábamos.

Y finalmente me miró.




Reportar




Uso de Cookies
Con el fin de proporcionar una mejor experiencia de usuario, recopilamos y utilizamos cookies. Si continúa navegando por nuestro sitio web, acepta la recopilación y el uso de cookies.