Subí rápidamente, tomando lo primero que encontré mientras dejaba el bolso sobre la cama y recogía mis libros junto a mi maquillaje a toda velocidad.
Pero justo cuando estaba terminando de acomodarme el cabello, algo llamó mi atención desde la ventana.
Ethan estaba junto al auto con una expresión sospechosamente tranquila mientras Evans intentaba quitarle algo de las manos que parecía una hoja doblada.
Parpadeé lentamente observando cómo Ethan levantaba el brazo para alejar el papel mientras Evans prácticamente intentaba arrebatárselo.
Parecían dos perros peleando por un juguete.
—Dios mío…solo quiero tranquilidad por sólo 5 minutos —murmuré tapándome los ojos un segundo—. ¿No pueden estar tranquilos por solo cinco minutos?
Suspiré profundamente antes de bajar rápidamente las escaleras porque sinceramente sentía que si tardaba más Evans acabaría atropellando a Ethan.
Apenas salí de la casa, Evans finalmente logró quitarle la hoja a Ethan de un tirón rápido y la guardó inmediatamente dentro de su chaqueta.
Ethan rodó los ojos con evidente fastidio antes de caminar directamente hacia el auto y sentarse en el asiento del copiloto con absoluta tranquilidad.
Hubo un silencio, luego Evans se giró lentamente hacia mí.
Y empezó a jalar varias veces la manga de mi casaca con expresión ofendidísima, señalando indirectamente el auto como si quisiera decir: “¿Viste lo que hizo?”
Lo miré un segundo completamente seria.
Luego levanté los hombros. —Bueno… Ethan entró primero.
La cara de Evans fue genuinamente ofensiva.
—Nhallya.
—Lo siento Evans, solo será por esta ocasión además Ethan ya está sentado ahí, no lo voy a botar.
Ethan sonrió satisfecho desde el asiento delantero. —Gracias Nhallya tu si me entiendes.
—Maldito espantapájaro —murmuró Evans por lo bajo mirándolo antes de abrirme la puerta trasera.
El trayecto apenas comenzó y yo ya quería bajarme.
Saqué mi maquillaje intentando concentrarme en algo que no fuera ellos y empecé a arreglarme el cabello usando el pequeño espejo del bolso mientras fingía no escuchar la conversación.
—Me alegra que no te incomode que esté aquí —comentó Ethan con aparente calma mirando por la ventana—. Es muy maduro de tu parte… considerando que no sueles ser asi y no lo digo de mala manera.
Evans soltó una pequeña risa seca mientras giraba el volante. —No es que quisiera, pero no soy descortés… a diferencia de otros que prefieren irse sin solucionar las cosas antes.
La indirecta golpeó tan fuerte el ambiente que hasta yo la sentí.
Ethan giró apenas la cabeza hacia él. —¿Ah sí? Bueno, al menos yo no me ando metiendo en asuntos que no me deberían importar.
Evans sonrió apenas.
—Claro que me incumbe —respondió tranquilamente—. Como su amigo, es mi deber ayudarla a superar ciertos asuntos del pasado.
Hubo un silencio pesado porque Ethan entendió perfectamente la indirecta.
Y contraatacó inmediatamente.
—¿Y quién dijo que soy el pasado? —preguntó con calma, aunque su tono ya no sonaba tan relajado—. Capaz también soy su presente, metiche.
Luego sonrió apenas. —Además ya sabes lo que dicen… donde hubo fuego, cenizas quedan.
Okay, esto ya era demasiado.
Bajé lentamente el espejo de maquillaje y los miré a ambos con los brazos cruzados.
—Primero que nada… ¿por qué están lanzando indirectas que me involucran como si yo no estuviera presente?
Los dos guardaron silencio inmediatamente.
—Y segundo —continué mirando directamente a Ethan—, por favor no te iguales.
Luego giré hacia Evans. —Y tú deja de ser tan cizañoso.
Evans abrió la boca para defenderse, pero levanté una mano antes. —No, nada de “pero”.
Suspiré profundamente mientras me acomodaba contra el asiento. —Ya les dije dos veces que dejen de pelear.
Luego señalé a Evans. —Recuerda estar fresh, eres un actor y ellos deben saber manejar sus emociones.
Yo junté las manos dramáticamente. —Haber cómo lo practicamos.
Ethan soltó una risa ahogada.
—Inhalamos…
Los señalé a ambos.
—Y exhalamos.
—AMBOS, ahora mismo.
—Muy bien chicos, así se hace—dije asintiendo como profesora de inicial—. Ahora dense la mano y discúlpense.
Los dos me miraron como si acabara de pedirles cometer un crimen y se alejaron uno del otro al mismo tiempo.
—JAMÁS —respondieron sincronizados.
Eso bastó para que soltara una risa cansada mientras me dejaba caer contra el asiento.
—Bueno, al menos lo intenté.
El camino hasta la universidad fue muchísimo más tranquilo después de eso, aunque el silencio entre Ethan y Evans seguía sintiéndose extrañamente hostil incluso cuando ninguno estaba hablando directamente.
Cuando finalmente llegamos al edificio administrativo Ethan soltó una pequeña risa divertida y empezó a caminar a mi lado hacia la entrada del edificio mientras Evans venía detrás de nosotros con las manos en los bolsillos, avanzando con total naturalidad como si también fuera a entrar a la reunión.
Subimos las escaleras entre estudiantes que iban y venían hasta llegar finalmente al aula donde se reuniría el comité. Ethan abrió la puerta primero y yo avancé, pero justo antes de que Evans pudiera cruzar también, Ethan giró lentamente el rostro hacia él.
Y le sonrió amablemente aunque era terriblemente falsa.
—Solo miembros del comité pueden ingresar —dijo con absoluta tranquilidad.
Y acto seguido, le cerró la puerta directamente en la cara.
Luego giré hacia Ethan completamente incrédula. —Ethan…
Él se encogió de hombros con expresión inocente. —¿Qué? Estoy respetando las normas.
Suspiré profundamente, masajeándome la frente porque sinceramente esto de actuar como la niñera de ellos me estaba agotando mentalmente.
Abrí nuevamente la puerta rápidamente antes de que Evans provocara un escándalo innecesario en medio del pasillo.