Tú ,eres mi cliché favorito

CAPÍTULO 10“ CUPIDO EN RETROCESO ”PT2

—¿Tú, de casualidad, no sentiste que alguien nos estaba observando?—pregunté mientras echaba un último vistazo a la playa.

Recorrí el muelle con la mirada una vez más, intentando encontrar alguna silueta conocida entre la oscuridad que empezaba a cubrir el lugar. No había nadie, aun así, aquella sensación seguía instalada en mi pecho, como si un par de ojos hubieran permanecido sobre nosotros durante todo ese tiempo.

Ethan también observó alrededor unos segundos antes de negar con la cabeza.

—La verdad... no. Aunque tampoco presté mucha atención al resto.

Lo dijo con tanta naturalidad que arqueé una ceja.

—¿Ah, no?

Una pequeña sonrisa apareció en sus labios.

—Estaba demasiado ocupado mirándote a ti.

Se que lo había dicho sin doble intención,él era así, alguien directo con lo que piensa por eso me hacía gracia.

Los dos soltamos una pequeña risa y continuamos caminando hasta el estacionamiento, el viento comenzaba a soplar con más fuerza y el frío ya empezaba a sentirse.

—Será mejor que nos vayamos antes de que baje más la temperatura. ¿Quieres que te lleve? —preguntó mientras sacaba las llaves del auto—. Pero solo si te parece bien.

Me gustó que preguntara primero, antes, simplemente habría asumido que debía acompañarme.

Ahora esperaba mi respuesta.

—Es muy amable de tu parte y claro, será más cómodo.

Él abrió la puerta del copiloto para que pudiera subir y esperó a que me acomodara antes de cerrar con cuidado. Después rodeó el vehículo y tomó asiento al volante, antes siquiera de encender el motor, verificó que mi cinturón estuviera bien colocado y sonrió satisfecho cuando comprobó que todo estaba en orden.

Durante unos segundos permanecimos en silencio. El sonido del mar llegaba amortiguado hasta el interior del auto y, por alguna razón, aquel ambiente tranquilo me hizo pensar que quizá era el momento indicado para hacerle una pregunta.

—Oye... esta pregunta te va a sonar un poco rara pero.

Ethan giró apenas la cabeza hacia mí.

—Digamos que... es una situación completamente hipotética.

Él hizo un gesto con la mano para que continuara.

—Está bien, cuéntame esa situación hipotética.

Respiré hondo antes de hablar.

—Imagina que un día descubres que la mujer que te crió en realidad no es tu madre. Que tu verdadera familia ha estado mucho más cerca de lo que pensabas durante todo este tiempo y que incluso tienes un hermano o una hermana con quien ya eres muy cercano... solo que ninguno de los dos lo sabía.

Me detuve un instante..

—Y supongamos que acabas de descubrir toda la verdad. ¿Qué harías?

Mientras esperaba su respuesta, desvié la mirada hacia la ventana para evitar que pudiera leer mi expresión.

—Vaya... esa es una situación demasiado específica —comentó después de quedarse pensativo unos segundos. Incluso tamborileó los dedos sobre el volante antes de responder, como si realmente estuviera analizando todas las posibilidades—. Creo que lo primero sería decir la verdad, pero con mucho cuidado. Si esa persona es alguien cercano, no puedes simplemente aparecer de la nada y decirle: "Hola, resulta que soy tu hermano" o "Somos familia". Lo más probable es que piense que estás loca o que se trate de una broma de muy mal gusto.

Esbocé una pequeña sonrisa, era tan propio de Ethan responder como si realmente estuviera analizando un problema asi.

—Supongo que primero intentaría demostrarlo con pruebas, dejaría que esa persona procesara todo a su ritmo y... sobre todo, respetaría el tiempo que necesite para aceptarlo. Una noticia así puede cambiarte la vida de un momento a otro.

Sus palabras hicieron que apretara con un poco más de fuerza el bolso donde llevaba guardados los resultados.

Sí, eso era exactamente lo que necesitaba escuchar.

No podía presentarme delante de Matt de un momento a otro y soltarle semejante noticia como si estuviera hablando del clima. Él también merecía tiempo para comprenderlo.

—Gracias... —murmuré casi para mí misma—. Creo que esa es la respuesta más sensata que alguien podría dar.

Ethan me dedicó una sonrisa de esas que apenas curvaban las comisuras de sus labios.

—¿Lo dices por la historia de Evans?

—¿Qué?

—Lo del guión, el otro día escuché a su padre comentarlo en la universidad y, desde entonces, Evans no deja de presumir que ganó un concurso internacional. ¿Ya te había hablado de eso? Porque si esa situación hipotética viene por ahí, no te dejes convencer de ayudarlo con la segunda parte. Ese problema es completamente suyo.

—Sí... fue por eso —respondí después de un instante, agradeciendo en silencio la excusa que él mismo acababa de darme—. Solo quería ayudarlo y terminé pensando demasiado las cosas. Pero gracias por responderme... creo que era justo lo que necesitaba escuchar.

Le sonreí con sinceridad, aunque esta vez mi sonrisa fue mucho más tenue.

Ethan puso en marcha el auto y abandonamos el estacionamiento mientras el silencio volvía a instalarse entre nosotros, aunque ya no resultaba incómodo.

—En un rato iré a tu casa cuando termine de cambiarme —comenté mirando por la ventana—. Ya sabes que en la mía es imposible hacer reuniones asi. A mi... madre le gusta que todo permanezca perfectamente ordenado y limpio.

—Perfecto, vas pidiendo la comida cuando llegues. Yo voy avisándole a Rose para que no haga otros planes.

Sacó el teléfono aprovechando que el auto estaba detenido en un semáforo y marcó su número. Ella respondió apenas sonó el segundo tono.

—¿Qué quieres, Ethan? ¿Encontraste a Nhallyya? —preguntó Rose apenas respondió la llamada, sin siquiera molestarse en saludar.

Ethan soltó una pequeña risa antes de contestar.

—Sí, estoy con ella justo ahora, estábamos pensando en hacer una pijamada aprovechando que nuestros padres y los de ella siguen de viaje y no regresan hasta el próximo sábado.




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