—La cosa es esta Matt… no sé si sabes que ibas a tener una hermana,sé que tal vez pienses que estoy loca ahora mismo, sobre todo porque durante estos últimos meses he estado actuando de una manera bastante extraña, con las emociones completamente desbordadas, enojándome por cualquier cosa y llorando por frustración mucho más seguido de lo que ustedes están acostumbrados a verme, porque siempre dije que llorar era una señal de debilidad.
Le sonreí débilmente mientras jugaba nerviosa con mis manos, incapaz de mantener la mirada fija en él durante demasiado tiempo.
—Sí estoy al tanto de eso Nhallya, después de aquella pregunta extraña que me hiciste, le pregunté a mi mamá y tuvo que sentarse conmigo a hablar sobre el tema. Me contó que mi hermana había fallecido al nacer y que fue tan doloroso para ella que, cuando mi padre salió a trabajar después de enterarse, tuvo un accidente y murió, así que supongo que por eso nunca quiso hablar conmigo del tema. Aunque siendo sincero, tampoco es como si le tuviera demasiado afecto a mi padre después de saber que le había sido infiel a mi madre, así que... equis.
Matt tomó un poco de agua mientras me observaba con curiosidad, como si todavía no entendiera hacia dónde quería llevar aquella conversación.
—Pero ¿a qué viene todo esto?
Respiré profundamente antes de mirarlo directamente a los ojos, sintiendo cómo las lágrimas comenzaban a acumularse otra vez.
—No conozco toda la historia y todavía hay muchas cosas que nosotros mismos estamos intentando descubrir, pero por lo que sabemos de las pruebas de ADN... tu padre está vivo porque es el mío, Matt, y tu hermana tampoco está muerta... porque soy yo.
Le sonreí entre lágrimas, aunque la sonrisa apenas logró mantenerse en mi rostro.
—Soy yo, Matt.
Durante unos segundos ninguno de los dos dijo absolutamente nada, el simplemente se quedó mirándome, con el vaso todavía entre sus manos, como si su cerebro se hubiera detenido intentando encontrarle algún sentido a lo que acababa de escuchar.
—Si no me crees, puedo mostrarte los análisis, déjame ir por ellos, están en mi habitación y...
Me levanté rápidamente, limpiándome las lágrimas con el dorso de la mano, pero antes de que pudiera siquiera dar un paso, escuché su voz.
—No es necesario.
—Solo que... no te entiendo Nhallya, esto no es una broma divertida.
—Lo que dice Nhallya es verdad Matt —intervino Ethan, que hasta ese momento había permanecido en silencio.
—Ella no quería decirte nada hasta tenerlo confirmado porque tampoco era fácil para ella enfrentarse a algo así y mucho menos decírtelo sin saber cómo ibas a reaccionar. Evans la ayudó al principio a descubrir algunas cosas, antes de convertirse nuevamente en el patán de hoy en día, pero esa es una historia bastante larga.
Matt volvió a mirarme y luego bajó la mirada, intentando ordenar todas las piezas que acabábamos de poner frente a él.
—Según la historia que cuentan mis padres, ellos se conocieron desde la universidad, pero tenemos la teoría de que Sarah conocía la relación secreta que mi padre tenía con tu madre cuando eran jóvenes. Es la única hipótesis que tenemos que consigue darle sentido a todo lo que pasó, porque solo así ella habría tenido que actuar rápido antes de que alguien más pudiera enterarse.
—Solo así ella iba a poder ser la persona que es ahora, porque es infértil... Lo sé porque cuando me regañaba siempre decía que ojalá pudiera tener otro hijo que sí sirviera, pero que lamentablemente no podía porque después del parto los médicos le dijeron que sería imposible para ella volver a dar a luz o quedarse embarazada.
Me froté los brazos mientras intentaba contener el temblor que todavía tenía en las manos, y Ethan al darse tomó una manta que estaba sobre el respaldo del sofá y la colocó cuidadosamente sobre mis hombros.
Matt dejó el vaso sobre la mesa y se pasó ambas manos por el rostro, todavía procesando la noticia.
—Entonces... ¿tú eres mi hermana?
Él me observó durante unos segundos más, como si todavía estuviera intentando reconocerme de una manera diferente, y entonces soltó una pequeña risa nerviosa.
—No tiene sentido Nhallya —dijo Matt después de unos segundos, levantándose de golpe mientras la confusión y el enojo comenzaban a apoderarse de su expresión—. Entonces, si mi padre estaba vivo ¿por qué nunca le pasó una pensión a mi madre? ¿Por qué, si realmente la amaba como todos dicen, dejó que siguiera viviendo de esa manera? ¿Sabes lo doloroso que es que te nieguen atención médica porque no tienes dinero o querer que te compren algo tan simple y tener que escuchar que no pueden porque no alcanza?
—¿Tú crees que yo lo tuve fácil, Matt? —pregunté, con la voz quebrándose ligeramente—. Mi padre se la pasaba viajando y rara vez estaba en casa, y cuando estaba tampoco era como si realmente estuviera, nunca me abrazó por voluntad propia y mi supuesta madre siempre encontraba una manera de hacerme sentir que nunca era suficiente, a menos que consiguiera ser la primera en algo. Por eso me pasé prácticamente toda mi vida rodeada de libros, no tenía amigos más allá de Rose y Ethan… ni siquiera sé si ella realmente permitió que me acercara a ellos por cariño o porque pensaba que tener amigos de familias adineradas podía servirle en el futuro.