Tú ,eres mi cliché favorito

CAPÍTULO 15“ CUPIDO EN PAUSA ”PT2

—¿Dónde estoy? —murmuré mientras intentaba abrir los ojos, todavía confundida por completo.

Parpadeé varias veces y caminé lentamente hacia el lugar donde veía más luz, hasta que finalmente pude distinguir lo que había frente a mí. Había una mesa llena de comida y, detrás de ella, una mujer que reconocí de inmediato aunque no entendía cómo era posible verla allí; era Nicole, mi verdadera madre, quien estaba sirviendo unos panqueques mientras me sonreía con una tranquilidad que me hizo sentir extrañamente segura. A su lado estaba Matt, comiendo como si nada hubiera pasado y un poco más lejos se encontraba mi padre, Bruno, conversando alegremente con todos, algo que me resultaba tan extraño que durante unos segundos simplemente me quedé observándolos.

—Hola, querida, preparé panqueques como te gustan —dijo Nicole con una sonrisa antes de acercarse y dejarme un beso en la coronilla.

Me senté lentamente, todavía sin entender qué estaba sucediendo, pero poco a poco una sensación cálida comenzó a apoderarse de mí. Mi padre hablaba con Matt y lo felicitaba por haber ganado el campeonato, mientras que después se giraba hacia mí para felicitarme por mis excelentes calificaciones, como si ambos logros fueran igual de importantes para él.

—Pero... pero quedé en segundo lugar —respondí casi por costumbre, sintiendo que algo dentro de mí esperaba escuchar que no era suficiente y debía esforzarme más para ser la primera.

Nicole simplemente soltó una pequeña risa mientras me servía más fruta en el plato.

—¿Y? Está perfecto, hija, es un gran logro y estamos orgullosos de ti, no tienes que quedar siempre en primer lugar para que te queramos.

Me quedé mirándola sin saber qué responder, porque aquellas palabras eran tan sencillas y al mismo tiempo tan ajenas a todo lo que había vivido que sentí un nudo en la garganta. Antes de que pudiera decir algo, Matt se acercó y me revolvió el cabello como si llevara toda la vida haciéndolo.

—Ya, ya, van a hacer creer a la nerd que es perfecta —bromeó mientras se reía—. Aunque, gracias a eso, yo gané bastante popularidad en la escuela. Por cierto, Evans y Ethan andaban preguntando por ti.

—¿En serio? —pregunté sorprendida.

—Nop, es broma —respondió sacándome la lengua antes de volver a comer.

Me reí, y por un momento olvidé que todo aquello no podía ser real. Era como si estuviera viendo una versión de mi vida que siempre anhele, una en la que me abrazaban sin que hubiera cámaras delante y en la que tenía un hermano que podía molestarme y al mismo tiempo sentirme acompañada.

Me sentía feliz.

Por primera vez sentía que pertenecía a algún lugar y que no tenía que ganarme el cariño de nadie.

Pero aquella sensación no duró demasiado, porque de repente sentí un golpe en la mejilla que me hizo despertar de golpe.

—¡Oh, Dios, por fin te levantas! Ya había empezado a asustarme —dijo Rose, sonriéndome mientras yo la miraba completamente desorientada.

—¿Qué... qué pasó?

—Perdón por el golpe, pero tu presión estaba subiendo y tenía que hacer algo para despertarte. Oh cierto, ya me acordé de otra cosa —dijo mientras se acomodaba en la silla.

—La señora Nicole dijo que quería hablar contigo sobre algo, pero tuvo que irse porque tenía unos pedidos que entregar en su panadería.

—Ah... cierto.

—Y ahora viene la parte vergonzosa —continuó Rose, bajando un poco la voz—Ethan, Evans y Philip están afuera del hospital, bueno, a Ethan y Evans los sacaron de aquí, Philip pues se quedó acompañándolos y por eso me llamaron.

—¿Están afuera? —pregunté, todavía sorprendida.

—Sí, y creo que tienes demasiadas explicaciones pendientes con demasiadas personas, mientras que yo todavía no entiendo absolutamente nada.

Me reí débilmente mientras negaba con la cabeza.

—Créeme, todo esto es un dolor de cabeza y quiero que se acabe.

—Por cierto, tu casa está hecha un desastre y no pienso permitir que te quedes a dormir ahí, imagina todo ese polvo te dañara la cutis, así que te vienes conmigo ya que mañana tenemos la sesión de fotos y necesitas descansar bien.

—Rose...

—No acepto un no por respuesta, porque puede que ...ya lo tenía planeado desde antes de preguntarte. —añadió señalándome con el dedo—Podemos hacernos skincare, chismear de todo lo que pasó y darnos consejos amorosos.

Solté una pequeña carcajada y finalmente asentí.

Esperé a que las enfermeras terminaran de retirarme la vía y cuando por fin pude salir del hospital, vi a Matt acercarse hacia mí y sin decir absolutamente nada, me abrazó con fuerza.

Me quedé inmóvil durante un segundo antes de devolverle el abrazo, cerrando los ojos mientras apoyaba la cabeza en su hombro.

—Mamá dijo que hablara con nosotros en otro momento y en un lugar más privado, pero mientras tanto, me dio permiso para asistir a la pijamada que Rose está organizando, ah y viene Philip.—Salto de emoción mientras se separaba lentamente.

—¿Y yo no puedo? —preguntó Evans, señalándose a sí mismo con una expresión de absoluta incredulidad.




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