El planeta se veía diferente desde allí arriba.
Caelan observó la Tierra a través del cristal de la nave mientras las luces de las ciudades aparecían bajo él como pequeños puntos dispersos en medio de la oscuridad.
Había visto aquel planeta antes.
No personalmente.
Pero conocía sus registros.
Sabía que los humanos eran una especie joven. Vulnerable. Fácil de manipular si se conocían sus debilidades.
Nunca había entendido por qué su hermano había pasado tanto tiempo aquí.
Un año y medio.
Un año y medio sin una sola comunicación.
Caelan apretó la mandíbula.
- ¿Dónde estás?
No esperaba una respuesta.
La pantalla frente a él continuaba mostrando los mismos datos desde hacía varios minutos.
SEÑAL PERDIDA.
Golpeó suavemente el panel.
- Vamos...
La nave emitió un sonido extraño.
Caelan levantó la mirada.
Algo no estaba bien.
- ¿Qué sucede?
Las luces del interior comenzaron a parpadear.
Una alarma se encendió.
ADVERTENCIA. FALLA EN EL SISTEMA DE PROPULSIÓN.
- No.
Intentó recuperar el control, pero la nave no respondió.
Las coordenadas comenzaron a cambiar.
- Vamos...
Otra alarma.
Luego otra.
La nave se sacudió violentamente.
Caelan tuvo que sujetarse del asiento para no salir despedido.
- ¡Maldición!
Una luz roja comenzó a parpadear sobre su cabeza.
Miró los controles.
La trayectoria había cambiado.
Estaba descendiendo.
Demasiado rápido.
Caelan intentó estabilizar la nave, pero una explosión sacudió el lado derecho.
El cristal frente a él se llenó de pequeñas grietas.
Por primera vez desde que había comenzado la misión, sintió algo que no estaba acostumbrado a sentir.
Incertidumbre.
- No voy a morir aquí.
La nave volvió a sacudirse.
Caelan apretó los dientes.
Su hermano estaba en algún lugar de ese planeta.
No había llegado hasta allí para regresar con las manos vacías.
No después de todo lo que había ocurrido.
- Te encontraré.
La nave atravesó las nubes.
Debajo de él apareció un extenso bosque.
Caelan intentó corregir la trayectoria.
No funcionó.
El suelo se acercaba demasiado rápido.
Entonces todo ocurrió al mismo tiempo.
Un estruendo.
Una luz.
Metal retorciéndose.
Y oscuridad.
Cuando volvió a abrir los ojos, no sabía cuánto tiempo había pasado.
Intentó moverse.
Un dolor intenso recorrió su cuerpo.
Respiró con dificultad.
La nave estaba destrozada.
Apenas podía reconocer el interior.
Caelan levantó una mano hasta su comunicador.
Nada.
Lo intentó nuevamente.
- Aquí Caelan...
Silencio.
Miró alrededor.
Fragmentos de la nave estaban esparcidos por el bosque.
Su misión había cambiado.
Ya no podía comunicarse con Nowak.
Ya no podía regresar.
Pero todavía tenía un objetivo.
Encontrar a su hermano.
Caelan intentó incorporarse.
El dolor lo obligó a detenerse.
Cerró los ojos durante unos segundos.
Cuando volvió a abrirlos, escuchó algo.
Pasos.
Se quedó completamente inmóvil.
Alguien se acercaba.
Humanos.
Caelan respiró lentamente mientras buscaba con la mirada algo que pudiera utilizar como arma.
No sabía cuántos eran.
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Editado: 17.09.2026