Tus ojos

Capítulo 5: Señuelo

Desde aquella noche, cuando Margaret me reveló que su parte comenzó a hacer su movimiento, realizando llamadas secretas para provocar intriga en nuestros compañeros, no confiaba completamente que sería de utilidad para el único objetivo que nos unía a parte de este trabajo; lo consideraba un truco barato que solo los niños podrían creer. El hecho que esté junto a Andrew, quien convive y tiene contacto principalmente con celebridades extranjeras, me generó un poco de confianza debido a mi suposición de que estuvo involucrado en situaciones similares a esta, aunque aún así hay algo que no me persuadió del todo, ¿en verdad hay profesionales en este ámbito que pueden caer ante su actuación? ¿Pueden, aquellos que escucharon la crítica de Margaret sobre mí, creer tan fácilmente que con una reunión fue capaz de cambiar la percepción que tiene sobre mí?

Teniendo esto en mente, organizamos un par de encuentros más en el mismo lugar, a fin de volver a ser vistos solos, aunque desconozco si hubo alguien en estas ocasiones que fueron a vernos; en este proyecto son pocos los actores con los que me relaciono. En ninguna de estas ocasiones hemos interactuado y finalizamos cuando ella recibió nuevamente una llamada de Hernand o de su representante, siendo en raras oportunidades, cuando alguien preguntaba por mí y recibí una llamado o mensaje de Fran.

Sinceramente, este tiempo durante los ensayos del guión, terminó siendo tiempo perdido, no hubo opinión diferente sobre nosotros dos, ¿de verdad funciona cuando no hay química entre ambos?

Sin embargo, aunque en todas estas semanas no he notado pista alguna que demuestre la efectividad de nuestras acciones, mientras se acercaba el desayuno que organizaba el director para dar comienzo con la filmación del audiovisual, se había formado miradas de suposición que antes no me dirigían y preguntas que insinuaban claramente sus sospechas:

—Actor Ryan, he oído que disfruta caminar por la playa bajo la luz de la luna, ¿suele hacerlo solo o va acompañado? —, interrogaba un miembro de vestuario.

Hey, Ryan. Te quería preguntar ¿qué vas a hacer esta noche?, con algunos amigos queríamos reunirnos para una noche de películas, ¿te gustaría unirte? —, preguntó una actriz reconocida, el día programa para juntarme con Margaret.

Cuando no podía evitar sus indudables intenciones, respondía inventando excusas con mis mejores expresiones a fin de desviar la interrogación y que dejaran de turnarse para hacerlo, pero se generaban situaciones donde eran tan insistentes que directamente permanecía en silencio. Estas situaciones ocurrían en cada momento cuando me encontraba solo, ¿le habrán preguntado a ella también? ¿o solo a mí?, siento que todo el peso ha estado cargando hacia mi.

Alcanzado hasta llegar a la cita que planificó el director, donde todos los miembros nos reunimos en un solo restaurante de la ciudad, el modo en que estaba siendo visto habían incrementado incluso entre los propios actores, no puedo creer que un par de sus compañeros más cercanos hayan esparcido sus sospechas sin prueba alguna y qué los demás las crean, o es que ¿tienen pruebas?

—Me levanto por ahora, planeo leer un poco antes de empezar con las grabaciones —manifiesta Margaret, levantándose de su mesa —. Buen provecho a todos.

Puesto que quienes asistieron a través de la invitación fueron la gran mayoría, se nos fue asignado un número de mesa diferente; creo que ha sido para que cada uno, ya sea novato o profesional, pueda establecer conexiones y compartir consejos. Siendo por este motivo, explicaría porque los miembros del elenco principal no están sentados juntos en la misma mesa, terminando como vecinos uno del otro al lado de un actor nuevo en la actuación.

—Disfruten del desayuno, yo me retiro —declaro cordialmente, a la vez que me levanto de mi asiento asignado.

Esta línea de partida, que se creó a partir de esos encuentros en secreto, ha instaurado una leve sospecha entre los participantes de este proyecto, admito que tiene algo de mi reconocimiento pero todavía permanecemos en solo rumores. Ahora es mi turno de pasar a la acción, no pretendo quedarme de brazos cruzados.

—Margaret, espera por un momento —la detengo, antes de que se aparte del restaurante —. Hay algo que tengo que darte.

Desde aquella noche que propuse mi idea, no lo he llevado a cabo porque quería ver que resultados iban a traer sus acciones, me preguntaba si ¿sería fracaso? Por el contrario, esto provocó este avance, por lo que el siguiente paso tendría que ser mío.

—¿Qué sucede?

—Ten, si escuchaste mi explicación de antes, no tienes que comerlo o quedártelo si no quieres —, hablo en voz baja, dando la espalda al restaurante donde está el equipo de producción. Aún siendo el comienzo, tengo que interpretar el papel de un buen pretendiente para seguir aumentando la fuente de los rumores —. Me voy, tengo asuntos más importantes en este momento.

Ehh, gracias… —murmura, sintiendo duda en su voz, ¿cómo se va a ver genuino este gesto si actúa de esta forma?

—No te ilusiones. Este es solo el comienzo —. En las próximas semanas, tendré que mantener esta rutina de entregarle dulces.

Alfajores, paquetes con gomitas y caramelos, Rocklets, turrones y barras de chocolate. En los siguientes días de filmación he mantenido a mano diferentes snacks y dulces para entregarle de forma discreta cómo lo había planeado, en los momentos de preparación, en los recesos y al culminar la jornada, estos eran los momentos más frecuentes en el que nos podíamos cruzar, realizando mi cometido sin importarme ser vistosos por terceros.




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