Tus ojos

Capítulo 28: La elección I

Las suposiciones que tenían tanto Andrew como Justin comienzan a tener sentido ahora más que nunca, debido que los invitados dentro de la sala de reuniones en la empresa Áster somos, en su mayoría, quienes están involucrados directamente en el Acuerdo de Convivencia Mediático. Los sillones ubicados de tal manera, causando que me enfrente nuevamente con Ryan Ramos mientras que el vicedirector del sector, que cumplía la función de director adjunto en el momento en que se concretó el trato, en está ocasión, está sentado más cerca de la salida junto a la chica llamada Adira.

—Dado que estamos todos los convocados, considero pertinente comenzar con esta reunión, la cual se centrará sobre un asunto del cual, admito, que no he sido informado al respecto sino hasta hace algunas semanas atrás —comienza a hablar el Director de Publicidad, Cristian Biluron, quien regresó hace algunos meses a su puesto, siendo el primero en llegar y estar esperando en único sofá individual de la habitación —. Intuyo que todos aquí estamos al corriente acerca de este asunto que quiero tratar con ustedes.

—Así es, señor —afirma Ryan con una sonrisa ligeramente apagada en su rostro a la vez que yo únicamente asiento la cabeza frente a él, ambos observando el documento que se dejó encima de la mesa de baja estatura qué nos separa, una copia de contrato.

Obviamente un documento perteneciente a Pablo Romero, la parte C, la cual, desde un principio, especificaba la confidencialidad en uno de sus condiciones principales: La parte C se compromete a salvaguardar los secretos que puedan perjudicar la imagen pública de la parte A y la identidad de la parte B. A cambio de que ambas partes estén involucradas en este acuerdo de convivencia mediático y nunca mencionar los detalles del contrato a agentes externos.

—En un inicio, me gustaría haber preguntado sobre las razones que cada uno tenía para involucrarse en un juego tan atrevido como este —continúa con la voz grave, dejando escapar aire al hablar y con apariencia levemente cansada, indicando la fatiga que siente —. Sin embargo, interrogando a Pablo pude entender el motivo que tuvieron cada uno y me disculpo sinceramente por dejar que esto ocurriera en mi ausencia aunque, esto, no arregla el hecho que tuvieron que hacer para no tener que arriesgarse a exponer su privacidad.

—Señor, tengo una pregunta —anuncia Francisco, al lado de Ryan, hablando con un tono profesional —. Según lo usted dice, que no era consciente de que la situación se ocasionó debido a la ausencia de supervisión, ¿por qué recién ahora se da cuenta de lo estaba ocurriendo?

—No, no fue debido a mi —se defiende mi primo al sentir la mirada del representante de Ryan sobre él —. No revele nada.

—Es cierto, nadie de esta sala me ha informado… —comenta el señor Biluron pausadamente —. En realidad, se debió a que un miembro que formaba parte del equipo de producción, durante la filmación, se acercó a mí personalmente y me comentó sobre esto, afirmando haber sido testigo de sus movimientos, por lo que comencé a investigar; me gustaría que estuviera presente pero, no estaba disponible en este momento.

¿Cómo?

¿Había alguien en la producción que sospechaba de nuestras acciones?

—¿Comenzó a investigar debido a que esta persona se acercó a usted recientemente? —indago con tono moderada. ¿Qué buena persona fue que se dirigió hacia el director en persona en vez de llevar dicha información hacia algún medio?

—No era cualquier persona —afirma —. Aunque no somos particularmente cercanos, les aseguro que no tienen que preocuparse de que los exponga.

—Mmm —escucho sonar fuertemente los labios de Ryan, como si estuviera pensando al respecto sobre de quién se trata. Yo no tengo a nadie en mente.

Sin embargo, por más de no tener intención de hablar, sigue manteniendo su mirada en mí y en la persona que tengo a mi lado. ¿Acaso está pensando nuevamente en cosas ridículas?

—No solo eso, también está el hecho de que han llamado la atención de varios medios de comunicación independientes de las redes sociales qué, desde antes de que confirmaran que están saliendo, han dudado abiertamente sobre la veracidad de sus sentimientos —señala el director.

Esto si lo entiendo en su totalidad. Antes de que Andrew se fuera, me ha mencionado y mostrado algunos artículos que tenían recopiladas fotografías donde explican la verdad de la relación y el acuerdo para incrementar la atención a la serie.

—Por ejemplo —sigue —, la sospecha más grande que han teorizado, trata acerca de una supuesta infidelidad proveniente de una parte hacia la otra.

Una imagen que lograron capturar de alguna manera de Justin y yo caminando por el estacionamiento y saliendo del mismo juntos la noche del estreno.

Esto si, la mayoría de las críticas que hay son en mi contra, donde me incriminan de engañar al Príncipe Encantador con un alto ejecutivo de la compañía a la que estoy asociada. Debido principalmente a que nadie conoce la verdadera relación que tenemos los Larsen y yo.

—Debido al aviso y este fuerte rumor que llegaron a mis oídos casi al mismo tiempo, no tenía razón para no hacer una investigación oficial.

—Director Biluron, ¿de qué modo se sancionará al responsable de que ambos actores hayan concretado un accionar así por coacción? —Justin a mi lado, con su particular voz seria y naturalmente amistosa, que usa en estas ocasiones, sin mostrar su negatividad mientras mira de reojo a Pablo a nuestra izquierda —. Y, ¿qué resolución planea implementar para solucionar este problema?




Reportar




Uso de Cookies
Con el fin de proporcionar una mejor experiencia de usuario, recopilamos y utilizamos cookies. Si continúa navegando por nuestro sitio web, acepta la recopilación y el uso de cookies.