~Ryan Ramos~
—¿Cómo ha estado tú viaje —le hago la pregunta a la persona que está caminando tomando mi brazo, sosteniendo una sonrisa brillante pese a haber pocas personas por el iluminado pasillo que estoy tomando, tanto trabajadores del lugar como celebridades que tratan de no ser evidente en su acción de dirigirnos la mirada.
Caminando cerca de la mesa donde un par de empleados recepcionan los obsequios que se preparó, antes de ingresar al salón principal, observo a la silenciosa compañera que no ha respondido a mis preguntas aún, entregar el regalo que trajo consigo.
—¿Has pensado en mí? —indago por curiosidad, sin estar particularmente interesado en que inicie a conversar sobre las posibles actividades que terminó haciendo con el joven de Larsen estos últimos días.
—Ryan —menciona mi nombre con una leve tonalidad gélida, hablando por primera vez desde que llegamos y girando su rostro hacia mi dirección.
—¿Si?
—Gracias por el vestido —agradece bajando el volumen en su voz, causando que dude si realmente mis oídos terminaron escuchados correctamente, ¿ella me agradece por esto? Sonando más sincera en comparación con las anteriores veces.
—¿C-Cómo? ¿Puedes decirlo una vez más? —insisto, acercándome hacia su rostro a la vez que ella aparta su mirada de mí.
—Gracias por tener preparado un vestido para mí, no creí tardarme esta vez —confiesa con el mismo volumen en su voz —. Aunque me sorprendí al saber que ambos estaríamos vestidos completamente de negro.
En el instante en que ella llegó al hotel donde residía temporalmente, se acercó a mi departamento antes de comenzar a prepararse, quedaban pocas horas del momento acordado para trasladarnos hasta este lugar.
Aunque hubiera llegado el día anterior, de igual forma le hubiera entregado el conjunto, un vestido largo negro similar a uno de los diseños que ha usado.
—Así es, está era la intención que tenía, combinará directamente con lo que tengo planeado —expreso, con un traje negro, incluido la camisa —. Aunque, el hecho de tener puesto el collar provoca que se rompa la estructura que tenía en mente.
—¿No me queda bi-
—No es eso lo que digo, solo que el hecho de que te quede bien y te guste no es excusa para evitar quitárselo —manifiesto, aún con mis ojos en el peculiar dije que llevaba puesto en la última reunión —. ¿No podrías quitártelo?
—El negro y el dorado combinan demasiado, destaca igual que tu reloj plateado —argumenta, mirando el reloj en mi visible muñeca al extender la mano para tomar uno de los bocadillos —. Además, no es tan sencillo, ¿tendrías que encontrar la manera de hacerlo eficientemente?
—No creo que sea tan difícil.
—¿Quieres intentarlo?
—¿Mmm? —reacciono con confusión ante su inesperada propuesta. ¿Por qué me pediría hacerlo? ¿Quiere probar su punto?
Al margen de no entender la inesperada sugerencia, comienzo a rotar la cadena de su collar en busca de un detalle en concreto. Saltando su agarre y buscando con mi mano derecha mientras ella examina los aperitivos de la mesa.
—¿Dónde está el cierre? —pregunto en voz baja, casi inconsciente, al no encontrar el mecanismo para quitar el colgante por más que gire la cadena.
—Exacto —expresa tomando una pequeña tarta de frutas —. Este collar se preparó completamente con argollas para evitar que me lo quite fácilmente, a veces, lo considero una molestia.
—Y, ¿cómo hacías para las grabaciones? —indago al recordar que en la segunda mitad de la filmación ella poseía este mismo objeto.
—Andrew se tomaba el tiempo para abrir las argollas con pinzas y guardar el collar hasta el final —explica, ambos conscientes de la cantidad de miradas que nos observan desde cerca y lejos.
Desde que hemos ingresado juntos al evento, no puedo deducir correctamente qué motivo tendrán, ¿será por ver a una pareja formada por personas con perfiles públicos opuestos o es debido a los rumores que se generaron a partir de una recopilación de fotografías? Si es la segunda opción, estaría sobreestimando a varios de los presentes, ¿por qué se centrarán tanto en rumores y teorías de medios independientes?, ¿es posible que todavía sean novatos en ese ámbito?
La conversación que estamos teniendo Margaret y yo desde el momento en que llegamos, cuando no estamos con un tercero, puedo considerarlo irrelevante debido a que habíamos acordado que es mejor conversar entre nosotros, a la vez que sonreímos, que permanecer en silencio y levantar aún más sospechas. Caminando por toda la planta baja, de la mansión destinada y ornamentada para este tipo de eventos, siendo pocos momentos separados.
—¿Qué estás viendo?
—Creí que aquí dentro se respetaba el privado momento de las celebridades pero —comenta Margaret, como si no estuviera respondiendo mi pregunta. Siguiendo su mirada creo saber de qué está hablando —, ¿qué hay acerca de ese lugar?
—Que respeten y protejan este lugar de los medios, lo más que puedan, no significa que impidan que tengan la oportunidad de tener una breve sesión de fotografía profesional para conmemorar la noche —comienzo a develar mientras observo hacia el pasillo de uno de los extremos del salón con un cartel de mediano tamaño, dando el ingreso a una habitación con el profesional contratado —, esto es algo organizado. Por el contrario, aunque no lo creas, de vez en cuando aparecen personas que son capaces de arriesgar sus vidas para capturar este evento desde los altos árboles que rodean la propiedad.
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Editado: 25.09.2026