Tus ojos

Capítulo 33: Su verdadera identidad

~Ryan Ramos~

Pensar que volvería a presenciar nuevamente la cruel mirada de Margaret, después de la discusión que tuvimos en la entrada al estacionamiento subterráneo del cine, sus ojos se oscurecieron desde el momento en que mi padre mencionó al suyo, ¿cómo es que siquiera ellos se conocen en primer lugar? No hay ninguna información sobre quienes son los padres de ella en los distintos medios y, cuando pregunté sobre esto, mi padre no me dijo nada.

Ding~ Dong~

Mi padre se fue tarde en la noche y no tuve oportunidad de volver a conversar con Margaret debido a que, cuando me dirigí a su departamento, nadie respondió por lo que supongo que estaba dormida. ¿Quién será ahora? ¿Acaso a mi padre se le olvidó volver a reclamarme por algún otro asunto?

Ding~ Dong~

Hoy también están tocando el timbre desde temprano. Sinceramente, espero que se trate de Margaret, me impaciento al saber que no tengo una respuesta definitiva a mi intención de querer salir con ella.

—¿Dónde está? —pregunta, apenas abro la puerta el tipo de Larsen que menos esperaba volver a ver, ¿cuántas personas poseen la costumbre de no saludar cuando esperan ser atendidos? En esta ocasión sí me molesta.

—Buenos días a ti también —saludo con la mínima educación y una simple sonrisa, a pesar de mis pensamientos —, ¿qué lo trae hasta aquí tan temprano?

—Estoy buscando a alguien y estoy seguro que usted debe de estar al tanto de donde se encuentra —se justifica, sin dar ninguna información extra.

—¿A quién está buscando? —indago con una sonrisa nerviosa.

—Maggie —exige Justin, sonando extrañamente preocupado, en comparación a las veces anteriores pero, ¿por qué menciona su nombre? —. Quiero saber dónde está. ¿Acaso se encuentra contigo?

—¿C-Cómo? —cuestiono ante el sinsentido interrogante. La respuesta a esto es evidente —. Margaret no está conmigo, debería estar en su departamento ahora…

Sin lugar a dudas, Margaret debe estar residiendo en su departamento en este momento, tengo entendido que no tiene ningún compromiso en estos días ni me ha mencionado nada durante el viaje que hicimos hacia la mansión, hace poco. ¿Por qué se ha acercado a mí para preguntar por ella?

—No está ahí, ya entré a buscarla —menciona sin ocultar su preocupación. Siento que mi expresión amistosa se contorsiona en confusión por lo confesó, ¿cómo qué no está? —. Mmm, entonces, me voy.

—¿Eh?

—Gracias

—¿Eh? —reacciono por sus últimas palabras.

Venir a mi departamento para preguntar sobre ella y, al no conseguir nada, se marcha así sin más. Además, escuche claramente que entró en su departamento a buscarla dentro y no estaba, ¿acaso dejó su puerta abierta accidentalmente o él conocía la clave para ingresar cuando quisiera? Desconozco cual es la certeza pero, lo que me interesa ahora es, ¿dónde se encuentra?, ¿dónde pudo haber ido?

Él camina en dirección hacia el departamento de Margaret, al acercarme puedo ver la puerta abierta completamente. ¿Por qué deja la puerta así aunque se dirige al apartamento siguiente?

—Hey, ¿no tienes el número de Margaret? —pregunto sobre algo que debe haber sido la primera opción a intentar —. ¿No intentaste llamarla?

—No puede contestar de todos modos —responde con voz cansada —. Su teléfono se encontraba en su mesa de luz y tenía innumerables llamadas perdidas, también intente contar con su pri-

—Justin, ya sabemos donde se encuentra —suena una tercera voz masculina desde dentro del apartamento, es la segunda vez que lo oigo en persona, y está siendo acompañado por el sonido de un par de tacones —. Aunque, vamos a demorar un tiempo en llegar hacia allí pero, seguro que va a estar bien-

—Buenos días señor, ¿cómo está? —saludo aún más amistosamente ante las personas que comienzan a salir del departamento de Margaret, revelando la sonrisa que muestro en cámaras, aunque me pregunto ¿qué hacen ellos aquí?

—Oh, ¿a quién tenemos aquí? —pregunta innecesariamente Eric Larsen al verme de frente junto a su sobrino Justin, extendiendo su brazo para estrechar la mía con más naturalidad que la última ocasión —. Ryan Ramos, cuánto tiempo sin vernos. Te presento a mi esposa.

—Entonces, eres tú. Encantada de conocerte, soy Joseline Larsen —habla la voz femenina enérgica detrás de él, usando un vestido de verano, tuteándome pese a no encontrarme con ella antes —. Felicidades por tu compromiso con nuestra Maggie.

—Eh, si, un gusto —expreso, pese al pesado ambiente que se generó a mi alrededor debido a lo último que dijo. ¿Acaba de referirse a Margaret como «nuestra» y lo resaltó? —. Gracias…

—Nos enteramos de la buena noticia mientras nos dirigimos hacia aquí, que esta nueva etapa esté llena de amor y felicidad —continúa sin cambiar su estado de ánimo mientras señala a sus dos acompañantes —. A partir de ahora, nos encontraremos más seguido, es mejor que-

—Tío, ¿a qué te refieres con que saben dónde está Maggie? —interrumpe deliberadamente, desviando la conversación hacia el tema importante —. ¿Ya saben donde se encuentra?

—Ah, es cierto, mi padre acaba de llamarme —confiesa velozmente —. Dijo que Maggie fue a su casa y que está allí desde ayer.




Reportar




Uso de Cookies
Con el fin de proporcionar una mejor experiencia de usuario, recopilamos y utilizamos cookies. Si continúa navegando por nuestro sitio web, acepta la recopilación y el uso de cookies.