Twilight frente a la oscura marcha marcial - Pt 02 | Fanfic

Perdidas aquí y allá - Parte IV

"Eso... no fue divertido" mencionó Pinkie mirando con atención hacia abajo.

Al lado suyo, el brazo/Discord no hizo ningún comentario adicional.

Ambos se encontraban muy arriba en el cielo, observando los restos de la explosión que segundo antes estuvo a punto de acabar con ellos. El oportuno chasquido de dedos de Discord los había hecho cambiar de posición, resguardándolos en el aire del cual se mantenían suspendidos mediante una sombrilla. No hacía falta preguntarse cómo era posible esto último, pues era claro que se trataba de otro de los trucos de Discord.

Continuando con la observación, Pinkie frunció el ceño al notar la presencia del anterior platillo volador que les había atacado. No llegó a observarlo directamente, debido a la humareda del lugar, pero las luces rojas y azules que proyectaba por momentos hacían notar su silueta circular dando vueltas por el lugar del mismo modo que lo haría un tiburón hambriento cerca de la superficie del mar.

El brazo/Discord también observaba, pero no la explosión, sino las otras luces que se aproximaban lentamente a dar apoyo a su compañero.

¿Apoyo? Se burló de su propio razonamiento. Esas entidades no conocían el significado de esa palabra, tampoco el amo que las controlaba.

Dejando de lado su propio sarcasmo, se sacudió sus anteriores ideas y volvió a concentrarse en su misión.

Habían escapado por muy poco.

La ventaja inicial que había disfrutado hasta entonces estaba prácticamente agotada. Era el momento de dejarse de juegos y comenzar a moverse con prisa.

Sin esperar un segundo más, volvió a chasquear sus dedos.

En el cielo del mundo de juguetes, muy arriba de la vista de cualquiera, la difuminada silueta de una sombrilla se desvaneció imperceptiblemente en la pesada nubosidad de la mañana.

[---]

Había visto suficiente. Había oído suficiente.

El intenso zumbido que la había impactado un momento antes aún resonaba en sus tímpanos. El regresar al interior del refugio a toda velocidad había reducido un poco la intensidad del sonido. Un alivio inapreciable dada la desesperación que recorría todo su cuerpo.

Rainbow Dash no tenía dudas. Estaban todas completamente perdidas.

Quería maldecir. Quería gritar. Quería detenerse un instante y relinchar hasta quedarse sin voz antes de intentar pensar con más claridad.

Pero algo dentro de ella, quizá un instinto primario, la impulsaba a seguir adelante y no mirar atrás.

Si tan solo todas estuvieran juntas... Si al menos Twilight estuviera allí en ese momento... De alguna manera, habría un plan...

"¿Rainbow Dash?"

La pegaso se sobresaltó, arrancada de sus pensamientos.

"¿Rainbow Dash? ¿Estás bien? ¿Ocurre algo afuera?", volvió a preguntar Rarity con el cuerno encendido, que, al igual que el resto, se encontraba en el mismo lugar donde Rainbow la había dejado antes.

Rainbow Dash no respondió. Agitada, permanecía en el umbral de la sombría habitación observando a las demás, con el cuerpo extendido frente a la entrada, como si intentara inútilmente impedir el paso del peligro que se encontraba afuera.

¿Cuánto tiempo llevaba allí, parada como una tonta?

No, esa no era la pregunta.

¿Qué debía hacer ahora?

Sí, eso era lo que necesitaba responderse con urgencia.

En silencio, la pegaso se dirigió a la otra cama disponible en la habitación. Sin el menor cuidado, tomó el colchón y lo arrastró hasta la entrada. Luego añadió cuanto trasto encontró cerca, formando una improvisada barricada.

Rarity no hizo más preguntas. Intuyó que algo andaba mal, así que usando su magia, levantó a la inconsciente Applejack del suelo y la colocó a su lado para cuidarla. O, mejor dicho, para protegerla de lo que podría estar a punto de suceder.

Tras unos breves segundos de angustiante incertidumbre, Rainbow terminó de sellar todas las entradas de la habitación, tanto la puerta principal como las ventanas superiores.

Ya sin fuerzas y sin ideas, cayó al suelo, exhausta, junto a Rarity.

"Temo la respuesta, pero... ¿qué tan mala es la situación?", preguntó la unicornio con voz temblorosa, observando de cerca a su agotada amiga.

"Pues..."

La pegaso no terminó de hablar cuando un repentino brillo les llamó la atención.

Envueltos por la penumbra, los destellos tenían su origen en la entrada bloqueada de la habitación.

Uno tras otro, haces de luz se proyectaban a través de las aberturas de la barricada antes levantada, como si una enorme fuente luminosa se moviese lentamente al otro lado.

Hipnotizadas por los resplandores azules, rojos y amarillos que se filtraban entre las rendijas, ambas ponis guardaron silencio. Y así permanecieron, hasta que, por fin...

"... estamos metidas en una situación terriblemente mala", terminó de responder Rainbow, tragando saliva con dificultad.

[---]

"Objetivo principal hallado. Acciones correctivas ejecutadas. Resultados negativos."

Los mensajes iban y venían entre las sondas en su red de comunicación.

"Objetivos secundarios hallados. Procediendo a contención."

Un nuevo mensaje se lanzó; un gran número de sondas se dirigió a las nuevas coordenadas indicadas.

La imagen adjunta al mensaje era la de la caseta-mirador.

"Objetivos secundarios aislados. Aguardando órdenes."

[---]

"¿Dijiste... platillos voladores...? ¿En serio?" levantó una ceja Rarity algo escéptica tras escuchar la última revelación de su amiga.

"¡No te parecerá gracioso cuando estén sobre nuestras cabezas!", exclamó Rainbow Dash visiblemente alterada. "¡Hay cientos de ellos afuera! ¿Dije cientos? ¡Quizá miles! ¡Ughhh!"

"Te creo... son muchos, y son hostiles. ¿Por qué...?"

"¡He visto suficientes cintas retro-animadas para saber cuándo estoy frente a una invasión alienígena! ¡Obviamente son hostiles!"




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