"¡uff! Fast Food" (1* temporada)

Capitulo 3.—Chispa y la lección caliente

En "Uff Fast Food", el ritmo era frenético. El olor a carne a la parrilla, papas fritas y queso fundido saturaba el aire, una nube de tentación constante. Entre este torbellino de sabores se encontraba un minúsculo gatito blanco de apenas tres meses que había sido rescatado del basural por honi, hace unos minutos atrás. Los encargados del local le permitieron quedarse en un rincón de la trastienda, en un cajón vacío de mayonesa y un almohadon suave.

La comida que honi le dejo (Croquetas para gato y leche) sabía bien, pero no podía compararse con aquellos aromas épicos que llegaban de la cocina. El sonido del "ssssssss" de la plancha, donde las hamburguesas chisporroteaban y se doraban, lo hipnotizaba. Para él, era el sonido del manjar absoluto.

El gatito observo cada detalle a lo lejos, desde su suave almohadon. Todo lo que aquellos humanos hacían a su alrededor, no entendía nada de nada, solo serraba y abría sus pequeños ojitos.

Se acomodo en su suave almohadon, agachó su cabecita entre sus patitas dió un gran suspiro y cerro sus ojitos.

.....

De repente todos estaban ocupados: honi fregando montañas de platillos, Dilon y Daren gritando órdenes, y Sofía corriendo con las bebidas. La puerta de la cocina, que usualmente estaba cerrada, quedó abierta unos centímetros. El gatito, llevado por el rugido de su pancita y el aroma irresistible, vio su oportunidad.

Esquivando pies adultos, se coló en la cocina. Allí, el olor era mil veces más intenso. Y allí estaba: la gran plancha de acero, brillante y humeante, donde cuatro hamburguesas jugosas bailaban en su propia grasa. El pequeño no vio el peligro, solo vio la comida. Con toda la fuerza de sus patitas traseras, saltó.

El salto fue torpe, impulsado más por la desesperación que por la precisión. No aterrizó junto a una hamburguesa. Aterrizó justo en el centro de la plancha caliente.

Un aullido agudo, de un dolor puro y instantáneo, atravesó el bullicio de la cocina.

—"¡Ay, no, el gato!" gritó Dilon, apagando rápidamente la plancha. El pequeño, como un resorte, saltó de nuevo al suelo, cojeando desesperadamente, lamiéndose las patitas delanteras que habían tocado el metal ardiente. Pequeñas almohadillas que antes eran de un suave rosa ahora estaban enrojecidas y doloridas.

Daren corrió, lo tomó con suavidad y lo llevó al fregadero. Con movimientos rápidos pero delicados, puso las patitas de Chispa bajo un chorito de agua fría del grifo, no helada. El gatito forcejeaba, asustado y adolorido.

—Tranquilo,pequeñín, esto te aliviará —murmuraba Daren.

Apareció honi en la puerta.

—¿Qué pasó aquí?

—Se quemó en la plancha —explicó Daren, consternado—. Tenía hambre, el pobre.

Honi miro al gatito tembloroso en los brazos de Daren. No dijo nada. Salió y regresó a los cinco minutos con un pote de pomada para quemaduras de la farmacia de la esquina y un paquete de gasas estériles.

—Nunca en la cocina activa y chisporroteante —dijo honi con firmeza, pero su voz no era de enojo, sino de preocupación—. Esto es una lección que no se olvida.

....

El pequeño gatito dió un salto al cielo y un maullido agudo, reviso sus patitas se lamió e inmediatamente se dió cuenta que había sido un mal sueño solamente...

—"Listo traigan al cliente". Se escucho a lo lejos.

Honi levanto al pequeñin suavemente y lo puso encima de una mesa de repente frente a el había muchas hamburguesas. El hambre del gatito fue saciada, pero de una manera diferente: con atención y cuidado. Aprendió que el sonido "ssssss" ya no era una invitación, sino una advertencia.

Después de comer esas riquísimas hamburguesas. El pequeño gatito observo la plancha chisporroteante y se escucho su sonido peculiar "sssssss". Empezó a maullar frenéticamente.

—¡Que le pasa ahora! —dijo Sofía

—No sé, solo puso la mirada en la plancha de las burguer y se puso así —respondió honi. Miro al gatito y dijo "¡ni se te ocurra hacercarte ahí está caliente y chisporroteante te puedes quemar!".

Y de repente a honi, se le prendió el foco —ya se que se llamara —exclamó.

Daren Dilon y Sofía exclamaron aún tiempo; ¡como!.

¡Chispas! Se llamara ¡chispas!.

Todos echaron risas, que buen nombre.

Esa tarde chispas se dió cuenta de algo muy valioso: que había encontrado un hogar verdadero y el respeto de todo el personal de "Burger Uff Fast Food"



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En el texto hay: comedia, humor negro, humor adolescente

Editado: 30.12.2025

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