Era la mañana de un 24 de enero, en la "ciudad de las maravillas" y todos se vestían de fiesta para las Alasitas. "La fiesta de la miniatura". En el mercado, los puestos brillaban con miniaturas de todo tipo: casas, carros, libros, herramientas y hasta pequeños aviones que parecían listos para despegar del mantel.
Los hermanos Daren y Dilon, salieron de compras para abastecer el negocio, y en su paso observaron un letrero gigante en la entrada de la feria que cada año recibían con fe los cuidadanos.
En la entrada claramente se podía leer un cartel gigante que decía "bienvenidos a las Alasitas". Ingresaban cientos de personas al campo ferial para observar los stand y casuchas improvisadas de los expositores. Los hermanos Dicigoticos Curiosos por visitar y recorrer la feria como cada año, ingresaron emocionados en busca de fortuna y buena suerte para este nuevo año.
—¿Mamá que es la Alasitas? —Pregunto un pequeño niño mientras ingresaban tomados de la mano al gigante campo ferial.
La mamá mirando al pequeño respondió lo más claro posible para que pudiera entender —sabes hijo mío cada año en nuestra ciudad:
—"se realiza una celebración dedicada a la abundancia y la prosperidad en honor al Ekeko, el dios de la abundancia y la riqueza. Es por eso que cada 24 de enero, la gente compra miniaturas de todo lo que desea tener o conseguir en el año: casas, autos, dinero, comida, ropa, herramientas, pasajes, incluso títulos universitarios o cosas muy personales." Ahora entiendes que es la Alasitas —expresó la mamá sonriente
—Si mamá entonces yo pediré tener muchos autos —dijo el pequeño saltando.
Jejee.... sonrió la mamá y los tendrás hijo mío —respondió mientras ingresaban.
Mucha gente ingresaba a la feria con ilusiones y esperanzas y entre tanta gente los hermanos pasaban puesto por puesto a cureosear.
—"Compraremos miniaturas, dinero de Alasitas, alcancías y todo tipo de comida y masitas para comer". —coincidieron ambos hermanos, saboreando todo lo que se comerían en la feria, con una felicidad en su rostro y expulsando baba de sus bocas mirando golosinas caseras de un stand.
En la feria de la miniatura había muchos puestos de venta por dónde sea que se miraban y ambulantes por doquier, exponiendo sus productos en miniatura. En la entrada se toparon con una clienta casi frecuente del restaurante. Doña margarita, una señora de pollera ya mayor, ella vendia masitas y empanadas.
—Oooooo.... parecen conocidos esos jovenes en ese puesto de caramelos... —Expreso desde lo lejos doña margarita" —¡Claro pero si son los caseritos! —Reconoció, la doñita llamando a los hermanos y ofreciendo las masitas de su puesto.
Había tantos tipos de masitas, en el puesto de doña Margarita que los hermanos no sabían cuál escoger. Sin pensarlo "Daren y Dilon consumieron una de cada una, y se llenaron de tantas docenas de masitas, que pidieron hasta para llevar....".
Una vez que cancelaron lo que consumieron se despidieron amablemente de doña margarita y siguieron su camino por la feria. En su recorrido por los puestos, encontraron a don Miguel, otro cliente de "Uff Fast Food". El era un artesano que hacía miniaturas con estuco muy bien detalladas y pintadas.
—¡Hola don Miguel! ¿también vendes en la feria de Alasitas? —preguntaron a un tiempo Daren y Dilon.
—jejejee claro jovensuelos es mi sustento también ¿y encontraron lo que buscan? —pregunto don Miguel, ofreciendo sus artesanías al público, que preguntaban al pasar.
—Resien estamos empezando a recorrer la feria don Miguel —Respondió Daren, con una sonrisa y observando las artesanías de su puesto.
—Ooooo....Tienes alcancías muy chulas, que bonitos diseños —Exclamó Dilon. Levantando uno a uno admirando, el trabajo de estuco muy detallado.
—Miren la novedad de este año "unos cheff de alcancía, venden hamburguesas igual que ustedes" jejeee —Exclamo ofreciendo sus alcancías a los hermanos.
Los ojos de ambos hermanos brillaron por lo guapo que estaban esas alcancías y cada hermano pidió el suyo.
—"Quedará muy bien en el mostrador del restaurante". —Coincidieron ambos, una vez que cancelaron el producto, guardaron las miniaturas con mucho cuidado en sus canastas de compras. se despidieron amablemente de don Miguel y siguieron su camino por la feria. Había tanta gente que chocaban de hombros al caminar.
A su paso encontraron a otra clienta recurrente era Doña Rosa. Que de inmediato reconoció a los hermanos tomo de las manos de ambos y los hiso ingresar a su puesto de Api. Había mucha gente haciendo cola para consumir sus deliciosos Apis con Tojori.
Otros consumían ahí mismo, otros pedían para llevar pero doña Rosa ocupo un espacio para los hermanos —Pasen, pasen caseritos y prueben mis ricos apis. —Exclamó doña rosa, haciendo sentar a los hermanos en una mesa.
—¿Les sirvo Api con Tojori o solo Api y quieren con buñuelos o pastel? —preguntó con una sonrisa la Señora.
—"Queremos todo lo que nos ofreciste" —Coincidieron ambos hermanos, con una sonrisa, y emocionados por el sabroso aroma que se sentía en el ambiente. Doña Rosa, sonrió y puso sobre la mesa de los hermanos, sus Apis con pastel y buñuelos. Daren y Dilon al ver sus Apis, les brillaron los ojos de la emoción, y se devoraron de un solo bocado todo . Al terminar cancelaron lo consumido se despidieron de doña Rosa amablemente y siguieron su camino por la feria, aún había muchas cosas por mirar y comprar.
En el recorrido por la feria. Llegaron a un puesto de comida y el plato principal era plato paceño, el plato emblemático de Alasitas, pidieron dos para comer ahí mismo. La mesera llegó con sus platos y dijo —Ya esta caseritos sírvanse.
El plato paceño consistía en; papa, carne asada, queso frito, haba, choclo y no podía faltar su llajua picante y su fresco de moco chinche. "Al ver el plato de comida. Los ojos de los hermanos brillaron y devoraron como si no hubiera un mañana"...