Hoy presentamos; "La Fiesta En Miniatura "
Era la mañana de un 24 de enero, en la "ciudad de las maravillas" y ese día se vestía de fiesta para la Alasita. "La fiesta de la miniatura". En el mercado, los puestos brillaban con miniaturas de todo tipo: casas, carros, libros, herramientas y hasta pequeños aviones que parecían listos para despegar del mantel.
Los hermanos Daren y Dilon, en sus compras para subastecer el negocio, observaron el letrero gigante de la entrada de la feria que decía "bienvenidos a las Alasitas". Curiosos por visitar y recorrer toda la feria, ingresaron emocionados en busca de fortuna y buena suerte para este nuevo año.
—"Compraremos miniaturas, dinero de Alasitas, alcancías y todo tipo de comida y masitas para comer hasta reventar". —coincidieron ambos hermanos, saboreando todo lo que se comerían en la feria, con una felicidad en su rostro y expulsando saliva de sus bocas mirando golosinas.
En la feria de la miniatura había muchos puestos de venta por dónde sea que se miraban y ambulantes por doquier, exponiendo sus productos en miniatura. En la entrada se toparon con una clienta casi frecuente del restaurante. Doña margarita, una señora de pollera ya mayor, ella vendia masitas y empanadas.
—Oooooo.... parecen conocidos esos jovencitos, babeando esos caramelos... "Observando de los lejos doña margarita" ¡Claro son los caseritos! —Reconoció, la doñita llamando a los hermanos y ofreciendo todas sus masitas a los hermanos.
Había tantos tipos de masitas, en su puesto que los hermanos no sabían cuál escoger. Sin pensarlo "Daren y Dilon consumieron una de cada una, y se llenaron de tantas docenas de masitas, hasta reventar....".
Una vez que cancelaron lo que consumieron se despidieron amablemente de doña margarita y siguieron su camino por la feria. En su recorrido por los puestos, encontraron a don Miguel, otro cliente de "Uff Fast Food". El era un artesano que hacía miniaturas con estuco muy bien detalladas y pintadas.
—¡Hola don Miguel! ¿también vendes en la feria de Alasitas? —preguntaron a un tiempo Daren y Dilon.
—¿Hola muchachos encontraron lo que buscan? —pregunto don Miguel, ofreciendo sus artesanías al público, que preguntaban al pasar.
—Resien estamos empezando a recorrer la feria don Miguel —Respondió Daren, con una sonrisa y observando las artesanías de su puesto.
—Ooooo....Tienes alcancías muy chulas, que bonitos diseños —Exclamó Dilon. Levantando uno a uno admirando, el trabajo de estuco muy detallado.
—Miren la novedad de este año "unos cheff de alcancía, venden hamburguesas igual que ustedes" jejeee —Exclamo ofreciendo sus alcancías a los hermanos.
Los ojos de ambos hermanos brillaron por lo guapo que estaban esas alcancías y cada hermano pidió el suyo.
—"Quedará muy bien en el mostrador del restaurante". —Coincidieron ambos, una vez que cancelaron el producto, guardaron las miniaturas con mucho cuidado en sus canastas de compras. se despidieron amablemente de don Miguel y siguieron su camino por la feria. Había tanta gente que chocaban de hombros al caminar. Había mucha influencia de gente.
A su paso encontraron a otra clienta recurrente era Doña Rosa. Que de inmediato reconoció a los hermanos tomo de las manos de ambos y los hiso ingresar a su puesto de Api. Había mucha gente haciendo cola para consumir sus deliciosos Apis con Tojori.
Otros consumían ahí mismo, otros pedían para llevar pero doña Rosa ocupo un espacio para los hermanos —Pasen, pasen caseritos y prueben mis ricos apis. —Exclamó doña rosa, haciendo sentar a los hermanos en una mesa.
—¿Les sirvo Api con Tojori o solo Api y quieren con buñuelos o pastel? —preguntó con una sonrisa la Señora.
—"Queremos todo lo que nos ofreciste" —Coincidieron ambos hermanos, con una sonrisa, y emocionados por el sabroso aroma que se sentía en el ambiente. Doña Rosa, sonrió y puso sobre la mesa de los hermanos, sus Apis con pastel y buñuelos. Daren y Dilon al ver sus Apis morados, les brillaron los ojos de la emoción, y se lo devoraron de una. Al terminar cancelaron lo consumido se despidieron de doña Rosa amablemente y siguieron su camino por la feria, aún había muchas cosas por mirar y comprar.
En el recorrido por la feria. Llegaron a un puesto de comida y el plato principal era plato paceño, el plato emblemático de Alasitas, pidieron dos para comer ahí mismo. La mesera llegó con sus platos y dijo —Ya esta caseritos sírvanse.
El plato paceño consistía en; papa, carne asada, queso frito, haba, choclo y no podía faltar su llajua picante y su fresco de moco chinche. "Al ver el plato de comida. Los ojos de los hermanos brillaron y devoraron como si no hubiera un mañana"...
Consumieron de todo en todo el recorrido de la feria. Comieron todo tipo de comidas callejeras; dulces, golosinas, sandwich de chola, chocolates, frutas, helados, frapes, galletas, anticuchos y no podía faltar los deliciosos churros que se venden por docena.
Jugaron todo tipo de juegos, tiro al blanco, canchitas, suerte sin blanca etc. y por último no podía faltar la challa del medio día Para la buena suerte y la fortuna. "Lo que los hermanos hicieron saumar fue todo lo que compraron y obvio compraron pequeños restaurantes y víveres de mercado en miniatura, rodeados de dinero en miniatura, para que el negocio próspere".
Al regresar a su negocio, los hermanos colocaron las miniaturas en el mostrador del restaurante, junto a Sofía que llegó poco después y ella también puso su pequeña miniatura en el mostrador al verla, sus ojos se llenaron de lágrimas.
—¡Que paso por qué lloras Sofía! —Preguntaron sorprendidos ambos hermanos.
—Acaso lloras por qué no te trajimos nada —dijo Dilon apenado, perdón Sofía es que nos olvidamos de ti mencionó avergonzado.