No se como empezar, quiero escribirte algo que nunca se haya escrito, quiero poder decirte tanto pero no existe una palabra que exprese mi sentir. He visto tus ojos y no es posible compararlo ni con las estrellas, pues tal brillo que desprendes nunca tuvo igual, no seria posible comparar tu belleza ya que ser mortal no es capaz de ver mas allá, y me rindo en mis pies ya que aun que sea un hombre ateo he de reconocer que un dios te creo para demostrar la belleza de la divinidad, tan solo basta que sonrías al tempestuoso mar entonces al verte lograra la tranquilidad. Me he quedado en sequía, sequía de tus besos tan preciados que ningún ser humano a imaginado tal placer surgido de un acto tan casual.