Nunca pensé en lo que podría pasar, nunca te vi con otros ojos. Fuiste la única que trato de darme la mano cuando me hundía en el abismo, no estoy seguro de que paso tal vez ambos lo quisimos o nos dejamos llevar por la pasión y el alcohol, pero cuando te vi me sentí tranquilo otra vez, sentí un poco de cariño ese que perdí de ella, me diste una sonrisa esa que ella me arrebato cuando se fue, no estoy seguro de como fue pero cuando me besaste si, sentí satisfacción, placer pero cuando me miraste con esos ojos claros medio llorosos, con esa media sonrisa que transmitía tristeza, abrazada a mi con la luz de la luna reflejada en tu rostro, asemejando una dalia blanca, y me dijiste se que esto esta mal pero por favor no me dejes, sentí en ese abrazo tanta tristeza y al besarte sentí el placer y el dolor de un amor prohibido.
Un amor que nunca tuvo que nacer, un amor pasajero que murió en el olvido, un amor negado, así fue el amor que vivimos, de una noche, de un deseo, de lo prohibido.