Cuando era niña pensaba que las decisiones importantes eran aquellas que cambiaban tu vida de inmediato.
Pero al crecer comprendí que muchas veces las decisiones más importantes parecen pequeñas cuando las tomas.
Y solo años después entiendes cuánto cambiaron tu camino.
Tomar una decisión puede ser lo más fácil del mundo si ya sabes exactamente lo que quieres.
Pero no significa que termine siendo la mejor.
Tomar una decisión, no significa elegir entre algo correcto o incorrecto.
Significa elegir algo por encima de otra cosa que puede ser mala, buena o que termine con el mismo resultado, pero con diferente proceso.
Tomar una decisión, puede ser lo más difícil del mudo porqué no sabemos las consecuencias que podría tener.
Pero tarde o temprano todos nos vemos obligados a tomar decisiones.
Mi madre eligió dejarme decidir entrar a Umbra.
Yo elegí entrar.
Elegí llamar hermanos a personas que apenas acababa de conocer.
Mi hermano eligió unirse a Umbra para convertirse en el hombre más fuerte del mundo.
Natalie eligió tener una familia y un hogar en unas montañas escondidas en Escocia.
Rose eligió volver después de lo que pasó.
Amelie eligió irse y no mirar atrás.
Eleri eligió seguir dirigiendo Umbra, apesar de saber que tal vez se volverá a equivocar.
John eligió robar para salvar la vida de su padre.
Henry eligió hacer reír a los demás incluso cuando él también tenía miedo.
Cada uno eligió.
Cada uno tuvo sus razones y experimento el resultado de haber elegido.
Podríamos pasarnos cientos de horas analizando cada elección para saber si eligieron bien.
Pero hacerlo no nos daría una sola respuesta.
No importa cuantas veces tomes una decisión.
Siempre habrá otra que se ponga frente a ti.
Y la decisión que tenía frente a mí en ese momento era sencilla de entender, pero difícil de aceptar.
Decidí que no valía la pena lamentarme por lo que había pasado.
Decidí que mi madre merecía saber que yo no estaba bien.
Decidí no refugiarme en mi dolor.
Sino compartirlo con los demás.
Decidí quedarme en Umbra.
No para salvar al mundo como lo imaginaba cuando tenía doce años.
Decidí hacerlo para ayudar a que menos dotados terminaran como John.
Para que alguien como Natalie pudiera tener una familia.
Para que el sacrificio de Henry y Edward no quedara en el olvido.
Y, lo más importante...
Decidí quedarme porque esto es lo que quiero.
Quiero despertar y ver el amanecer en las Highlands.
Quiero desayunar con Natalie y hablar con ella de cualquier cosa.
Quiero ver a mi hermano Corvo aprender y hacerse cada vez más fuerte.
Quiero visitar a mi madre y abrazarla siempre que pueda.
No sé qué voy a hacer mañana.
Pero sé que tendré que elegir lo que realmente quiero.