Fort—
No debí mirar...
Eso fue lo primero que pensé cuando me cubrí con la sábana como si así pudiera borrar aquella imagen de mi cabeza. Cómo si el simple acto de esconderme hiciera que desapareciera.
Pero no lo hizo...
No funcionó.
Porque ahí seguía.
La forma en la que Boss se quitó la camiseta sin pensarlo, como si yo no estuviera ahí. Su espalda, sus hombros, la línea fina de su abdomen cuando giró un poco. No fue algo vulgar mucho menos exagerado, sino que fue...Natural. Muy natural.
Tragué saliva.
Que vergüenza!
No era como si nunca hubiera visto a alguien sin camiseta, claro que no!
Pero con Boss era distinto. No sabía explicar porque...
talvez porque siempre estaba tan serio, seco, que verlo así tan normal me descolocó por completo.
Por eso me cubrí!
Por eso fingi que está dormido...
Escuché cuando hablo, cuando dijo que iba a salir. Mi corazón latio más fuerte de lo necesario que sentía que en cualquier momento se me podría salir por la boca o quizás explotar dentro solo por una frase tan simple!
No respondí. No podía. Si abría la boca, seguro diría algo muy estúpido...
Cuando salió, respiré hondo y me destape despacio.
Actua normal, Thitipong...
Me cambié rápido, sin pensar demasiado, evitando mirar la otra cama. Me repetí que no había pasado nada, que todo estaba en mi cabeza.
Aún así, cuándo sali de la cabaña y lo ví ahí, apoyado en la baranda, sentí ese nudo raro en el estómago.
Buenos días.
Me dijo.
Su voz fue muy... tranquila y normal...cómo siempre
Y eso, por alguna razón, me puso aunas nervioso.
—Buenos días. respondí, intentando sonar igual de normal.
No lo miré mucho. No quería que notará nada. No quería que supiera que unos minutos antes mi mente había estado hecha un desastre solo por una camiseta que poco después cayó al suelo.