Un amor a la antigua

Capitulo 34

La herencia

Blake.

Respirar era una tortura, la impotencia y ganas de llorar me estaban tomando por completo, quería moverme, gritar, golpear a Feddei por hacer semejante idiotez. Intente moverme de mi lugar, tomar las escaleras a mi derecha ir por mis amigos, correr huyendo de aquí, tengo mucho miedo pero no lo puedo demostrar me van a aniquilar. 

Di dos pasos hacia atrás emprendiendo mi huida pero la mano de Feddei en mi hombro me detuvo, estaba claro que no me iba a dejar ir.

— Quieto niño. — Feddei murmuro entre dientes solo para ambos. 

— Suéltame y déjame ir. — hable asustado intente volver a dar otro paso hacia atrás pero el me detuvo de nuevo.

— No te vas a ir de aquí hasta que no se hagan las debidas presentaciones y te posiciones en tu puesto. — la boca se me seco, cada vez sudaba más y más, esto no esta saliendo como lo planee.

Feddei me jalo para comenzar la caminata y recorrido por todo el salón de la mansión, todo era felicidad por ellos ya que al fin un heredero digno iba a tomar el puesto, me abrazaban sonreían y ofrecían toda su lealtad, gente y negocios para mi y mi protección.

— Así que era verdad, eres un Vasíliev. — la rubia de la otra noche llamo mi atención. 

— ¿Y tu nombre es? — la rubia sonrío ante mi pregunta.

— Tenemos un avance ya hablas, bueno ya te lo permiten. — agache la cabeza negando,  y soltando una carcajada.

— Llámame por mi nombre, soy Blake. — estire la mano a forma de saludo, ella acepto mi mano sonriente.

— Alisa Pávlov, hija de Feddei Pávlolv, ex líder la mafia Rusa y prometida de Alek Kuznetsov. — la rubia se presento formalmente con una sonrisa triste.

— ¿Comprometida con el mayor socio de armas que tiene mi mafia? — enarque una ceja sonriéndole a la rubia. 

— No por gusto, pero si, cumplamos con el debido protocolo, vamos con mi prometido para que se hagan los saludos debidos y pueda embriagarme a gusto. — giro en dirección contraría a todo el flujo de la gente, nos metimos en un despacho en el cual  albergaba por dentro a los mismos hombres de aquella velada, el japonés, y el rubio que sabia ahora era Alek y otros dos. 

— Ya te estabas tardando Alisa. — Alek tomo la mano de la rubia y la atrajo hacia el, poso su mano derecha en su cintura como marcando territorio.

— No es fácil atraer la atención del invitado especial. — Alisa contesto sin ganas, el cambio de actitud fue notable para mi a lo cual fruncí el ceño en su dirección pero ella se callo.

— Así que esta es la presentación formal socio. — el japonés camino hasta mi lugar para quedar cara a cara. —  Yuudai Nakamura estoy en el negocio de los clubes nocturnos y el trafico de droga. — me dedico una sonrisa siniestra, tome la mano que me ofreció y asentí levemente.

— Esta de más que me presente, pero lo are. — el rubio hablo antes de tomar un trago de su bebida. — Alek Kuznetsov, principal proveedor de armas dentro de diferentes mafias al rededor del mundo, mi prometida Alisa Pávlov. — la rubia inclino la cabeza a forma de saludo.

— Jasha Lébedev. — el tipo que nos recibió en la otra puerta a Feddei y a mi la otra noche se presento. — socio en el negocio del petróleo.

— Mijail Lébedev. — supongo que este era hermano del otro, recordé su rostro, es el que hizo enojar a Feddei diciendo que yo era el jefe por ser el heredero. — socio en el negocio de las peleas de boxeo. 

Unos meseros entraron al lugar dejando varias copas de champagne en la mesa, cuando iban saliendo Feddei llego con sus hombres y se puso a mi derecha, era raro que ya no estuviera todo el tiempo a lado mío con dos pasos más al frente que yo.

— Ya que se acabaron las debidas presentaciones, vamos a brindar.  — todos tomaron una copa y la inclinaron hacia arriba en mi dirección. — Anda Blake celebra con nosotros tu nombramiento oficial como líder.  —tomo una copa y me la entrego, lo tome dudoso, jamás había tomado alcohol en mi vida, como dije no era un adolescente que se divirtiera saliendo a lugares para ingerir alcohol como lo hacia Chace. — Brindemos por el nuevo líder, el heredero que tomo el trono. — Feddei animo a los presentes.

— ¡Que viva el jefe de la mafia Rusa! — Jasha levanto la copa haciendo un brindis.

— ¡Por Blake Vasíliev, heredero y jefe! — Mijail lo secundo. 

— Buena fortuna para tu mandato. — Alek se les unió.

Todos brindaron y bebieron un trago de su bebida, cerré los ojos tomando aire y fuerza para llevarme la bebida a los labios, trague un sorbo, la bebida tenia un sabor un tanto amargo, pero que asco ¿cómo pueden beber esto? ¿no les quema? 

La noche siguió con presentaciones y brindis, yo no podía beber otro trago de esa cosa espantosa, la cabeza comenzaba a dolerme, y todo se me movía estaba demasiado mareado y me costaba hablar.

— Blake. — distinguí la voz de Karina al llamarme. — Blake, ¿estas bien? ¿qué te pasa? — no podía hablar sin arrastrar la lengua, podía ver como el rostro preocupado de Karina se veía borroso y se movía de un lado al otro. — por dios Blake, estas borracho, ¡Colton, Prien! — Karina me tomo del brazo y me escabullo dentro de todos los invitados que estaban ahí.

— Joven Blake, quisiéramos hablar un momento con usted. — un señor de edad ya avanzada se nos acerco, es que no podía ni distinguir si era uno, dos o tres se veían muchas cabezas. 

— No es un buen momento, disculpe. — Karina se abrió paso conmigo al lado.

— Oye, tengo que hablar con esos vegetes, ahora soy su jefe. — sonreí, como es que yo era jefe de alguien. 

— Tu no vas a hablar con nadie.

Ella siguió su búsqueda siendo interrumpida por algunos hombres pidiendo hablar conmigo, ella los ignoraba gritando los nombres de mis amigos, deje que me llevara por toda la mansión, detenía a unos cuantos meseros para que me dieran más de la bebida que me hizo arder la garganta.




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