Un amor a la antigua

Capitulo 62

Vieja vida.

Blake

Algo que he aprendido durante este tiempo en el cual me convertí en una de las peores personas que puedo ser, es que siempre abra algo o alguien que será tu soporte, como el ancla del barco, el salva vidas que te arrojan cuando te estas ahogando, para algunas personas suele ser la fiesta, otras sus amigos, y la mía siempre es y será la familia, aunque de mi familia bilógica solo tenga a mi hermana menor, los Wiliams son mi familia.

Janeth estaba del otro lado de la puerta con la vista fija en mi, esos ojos que me vieron llorar por noches enteras ahora estaban acumulando las lagrimas, la sonrisa en su rostro no tardo en aparecer, estaba quieta ahí en su lugar sin hacer nada, como si no creyera que fuera yo el que estuviera tocando a su puerta, pues no les había avisado que vendría de regreso y esta vez para quedarme, y no seria solo yo, seria mi hermana menor, el cual espero acepten de lo contrario no me volverán a ver.

— Por favor dime que no estoy soñando. — Janeth hablo en susurro conteniendo las lagrimas.

Negue levemente con la vista fija en ella, soltó un grito viéndose contra mi con los brazos abiertos, me abrazo tan fuerte que sentí como me dejaba sin aire, intente apartarme un poco ya que Camila estaba sosteniéndose de mi mano y no podía corresponder el abrazo de la que considero mi madre de la forma correcta. La pequeña se escondió detrás de mi pierna con temor.

— Mamá me estas aplastando. — las palabras salieron de mi apenas en un hilo de voz, ¿desde cuando tiene tanta fuerza? 

— ¿Quién es? — la voz de Yess hizo que mi corazón comenzara a latir más rápido, la extrañe muchísimo. — ¿Blake? ¡Oh por dios! ¡Papá ven es Blake! ¡a vuelto!

Yess tiro al piso el celular que traía en manos y corrió hasta mi lugar uniéndose al abrazo entre Janeth y yo, los tres permanecimos en un abrazo en el cual casi me asfixian cuando Yess se percato de la pequeña escondida detrás de mi.

— Hola hermosa. — Yess se separo de mi poniéndose a la altura de Camila, la cual se escondió más detrás de mi ocasionando al mismo tiempo que Janeth también le prestara atención a mi hermana. — tranquila, no te are daño mi nombre es Yess. — ella le tendió la mano a la pequeña a forma de saludo.

Camila alzo su vista en mi dirección, claro que no entendía nada ella no hablaba ingles, solo ruso.

— Хорошо, они в порядке, поздоровайтесь, она вам представляется, ее зовут Да.

Esta bien, ellas son buenas, saluda se esta presentando contigo se llama Yess.> 

Camila recibió la mano de mi otra hermana dudosa presentándose.

— Вы очень красивая, меня зовут Камила. 

Eres muy bonita me llamo Camila. > 

— Dice que eres muy bonita y se llama Camila.

Yess le sonrió a la pequeña con dulzura  antes de levantarse de su lugar, tanto Yess como Janeth tenían la confusión visible en sus ojos.

— ¿Puedo pasar? — tome a Camila cargándola entre mis brazos.

Janeth y Yess se hicieron a un lado para dejarme entrar a la nueva casa, bueno nueva mansión, Camila no dejaba de ver todo a su alrededor, la investigación de Colton y Prien decía que ella y su madre vivían en un apartamento con otras tres mujeres prostitutas, en el cual ocasionalmente iban hombres por sus servicios.

El lugar era pequeño y siempre estaba sucio lleno de tierra, humedad, olores asquerosos y demás, aunque la mansión de los Wiliams era grande no se comparaba en nada con la mansión que teníamos en Rusia, pero para alguien como Camila que nunca había visto este tipo de lugares era sumamente deslumbrante.

A decir verdad me gusto ver su mirada llena de alegría y ilusión al ver todo tan limpio, lleno de vida y colores, con aromas agradables, algo que no teníamos en Rusia es la habilidad de Janeth por hacer de cualquier lugar una maravilla sintiéndote en un hogar.

Camila era amante de las flores y no quitaba la vista del florero con rosas blancas que había en la mesita del recibidor.

— ¿Te gustan? — le pregunte en nuestro idioma, al cual ella asintió, la baje para que se pudiera acercar a ver las rosas.

— ¡Es cierto! — Morgan llego hasta donde nos encontrábamos, me recibió con un abrazo igual de fuerte que el de Janeth y Yess. — ¿por qué no nos has avisado?, hubiéramos ido por ti, que alegría. 

— ¿Vas a quedarte verdad? — Yess hablo de nuevo uniéndose a la conversación.

— Si, pero no solo. — me hice a un lado para que Morgan viera a la pequeña.

— Entonces era verdad, ¿cómo la encontraste? — Morgan no quitaba la vista de Camila, por lo que entendí es que el sabia indirectamente de su existencia. 

— Loui la secuestro la iba a matar y a mi para eliminar el legado Vasíliev y quedarse con la mafia Rusa. 

— Espera, espera ¿ella quién es? — Janeth frunció el ceño claramente confundida.

— Mi hermana. — no pude evitar decir eso sin una sonrisa en mi rostro, los ojos de Yess y Janeth se abrieron de más claramente sorprendidas. 

— ¿Hermana? — pude distinguir el tono de tristeza en la voz de Yess.

— En realidad es media hermana. — corrigió Morgan.

— Es mi hermana. — espete dirigiendo mi vista a Morgan molesto.

— Alguien que me explique, por que no estoy entendiendo nada. — Janeth se cruzo de brazos esperando una explicación.

— Mi padre engaño a mi madre cuando yo era un niño con una prostituta de uno de los clubes que tenemos. — inicie. — ella nació cuando notros nos veníamos a vivir aquí en New York, el jamás la reconoció ya que era un peligro, a mi me querían matar desde niño pero sabían que era imposible acercarse a mi con la gente de mi padre, la familia de mi madre velando por mi seguridad. Pero Camila no tenia a nadie que velara por su seguridad a excepción de mi padre, con la amenaza de muerte mi padre solo se enfoco en nosotros ya que sabia que iban a venir primero por nosotros, en cierta manera al no reconocer a Camila la protegió, el dejo una carta para ella y su madre prometiendo que vendría por ellas y se las llevaría a otro lugar. 




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