Victoria.
Sorpresa de mierda.
Ya era tarde, y las gotas de la lluvia caían lentamente por la ventana de mi cuarto, ahí sentada en su marco viendo la luna brillar de lo más hermoso, sin miedo a caer de lo más alto del cielo. Me sequé las lágrimas que tenía rato descansando en mis mejillas y suspiré mirando hacia la luna por última vez antes de cerrar las persianas de mi ventana. Abrí la puerta y King bajó al patio para dormir ahí como todas las noches, o la mayoría.
Me acomodé en la cama y cerré los ojos para dormír, algo que no conseguí, me movía para todas partes hasta que no pude más y tuve que tomar las pastillas, no quería volver a usarlas, pero ya tenía días sin conciliar el sueño.
Era humillante tener que tomarlas, ¿Por qué era tan difícil hacer algo tan sencillo como lo era dormir?, algo tan jodidamente fácil y cotidiano, y aún así dependía de esas mierdas, y lo detestaba, me sentía más débil de lo usual.
Me hacia sentir inútil depender de ellas por algo tan insignificante.
...
-Voy en camino.
-Jodete quieres.
-¡Solo es una película!, además, es Mason, sabes que ama que veamos sus películas.
Ruedo los ojos.
-Cuando se vuelva actor porno vamos a ver si le va a seguir gustando.
-¡Victoria!_se queja.
-¡Bien!, Dios, no era para tanto, dile que si, pero que no se ilusione, le voy a cobrar por el uso de la tele.
Cuelgo antes de escuchar otra de sus protestas y camino con negligencia hacia la cocina para hacer las palomitas antes de que lleguen los chicos.
La verdad no tenía pensado negarme a ver la nueva película de Mason con Carlys, sinceramente, era mejor que pasar todo el día encerrada en mi habitación sin hacer nada, desde que se fue mamá por causa de una de sus colecciones por su empresa de diseño, la casa había estado sola a excepción de mi_como siempre_asíque no habría problema en eso.
Escucho el timbre al mismo tiempo que las palomitas explotan en la estufa.
-¡Voy!.
Me apresuro hacia la puerta, sin ver por la mirilla, la abro.
Carlys pasa por mi lado, la miro con una ceja arqueada, cierro la puerta y la sigo al salón.
-Hola, ¿No?.
-Hablamos hace unos minutos_se excusa lanzándose sobre el sofá, acostándose con toda la confianza.
-¿Y Masón?_pregunto cerrando la puerta al ver que ha venido sola.
-Dijo que venía en camino.
-Bien, ahora me falta esperar al idiota.
Regreso a la cocina para vigilar las palomitas mientras Carlys toma libro que había dejado en la mesa de centro cuando me llamó para decirme que vendría.
-¿Ahora qué cochinada estás leyendo?.
La miro por encima del hombro, acomodo mis rizos detrás de mí oreja, me giro apoyándome contra la encimera y cruzando mis brazos para verla.
-Lo empecé anoche, no sé mucho de qué vá, y no es una cochinada.
-Si es tuyo de seguro follan en cada rato.
Suelto una risa leve por la nariz.
Carlys se levanta cuando el timbre vuelve a sonar.
-¡Es el imbécil de Mason!_exclama desde la puerta cuando se levantó a abrir.
Seco mis manos y me dirijo hacia ellos, al acercarme, noto que Carlys niega con la cabeza y Mason le sonríe en un gesto de inocencia fingida.
-Espero que estés listo para pagarme el uso de....
Me detengo al ver la puerta.
«¿¡QUÉ MIERDA!?»
Al parecer Mason se había dado cuenta de mi expresión cuando lo fulmino con la mirada y me mira, sus ojos me decían una 'disculpa' que obviamente entendí cuando hizo el intento de abrazarme, yo dí un paso hacía atrás mirando lo fijamente.
-Hola Vic.
Lo ignoro, solo miro la puerta, allí, en el marco, estaban un grupo de chicos que desconocía por completo, saludando y presentándose con Carlys educadamente.
-Te presento a unos amigos, son del rodaje y...
No lo dejo terminar, enojada, lo tomo de la muñeca y lo arrastro hacia la cocina, una vez allí lo miro como si tuviera dos cabezas.
-¡Mason, ¿Me explicas qué coño te ha pasado por la cabeza!?, ¿Quienes son esas personas?.
-Ya te dije, son unos amigos, una sorpresa de...
-¡Sorpresa de mierda!_corrijo molesta_¿Qué hacen aquí?, se supone que solo seríamos nosotros tres_señalo la dirección que vá a la puerta.
-Vinieron a ver la película con nosotros, luego ellos se irán.
Río con amargura.
-¿Y te pareció buena idea traerlos sin avisar?.
-Son solo unos amigos_repitió.
-Tuyos, no míos.
Él frunce el ceño, sé que mi comentario quizás no fue el mejor, pero en serio estaba molesta, no me gustaba la idea de que mi casa estuviera llena de un grupo de personas que no sabía quiénes eran y ni me interesaba su existiera.
-Vamos Victoria, solo son unos amigos del rodaje, no es para tanto, sé que no te gusta traer personas a tu casa, pero creí que sería buena idea que los conocieras.
Paso mis manos por mi rostro.
-En serio te quiero matar, ¡Mírame, ando en pijama y tengo el cabello hecho culo!.
-Te ves guapa_me toma de los hombros cuando pienso protestar_solo veremos una película, y luego nos iremos, pero por favor, no me hagas quedar mal,sabes que mi madre no lo permitiría, y es el cumpleaños de uno de ellos, te juro que saldrá todo bien, y que tú madre no se enterará.
Suspiro.
Bueno, tenía un punto, su madre era una maniática.
-Iré a cambiarme.
Paso por su lad o yendo a las escaleras.
-¡Te amo!_grita detrás de mí y le saco el dedo del medio.
Al subir a mi habitación, cerré la puerta con más fuerza de lo necesaria, apoyo mi espalda en ella para respirar hondo.
Mason, al ser mi mejor amigo, sabía perfectamente que socializar no era mi fuerte, la idea de conocer nuevas personas no me agradaba en lo absoluto, podía contar con una mano mi reducido círculo social, ¿Para qué tantos amigos?, ellos eran suficientes. Además, ni siquiera me había avisado que traería personas a MI casa, sé que teníamos la confianza suficiente, nos conocíamos desde niños y habíamos estado juntos en cada etapa de nuestra vida, pero no le daba el derecho a traer a esa... gente que ni sé cruzaba conmigo.
Editado: 13.05.2026