Un amor a primera nota

Capitulo 2

Faltan cuatro días.

-¿Qué hacemos ahora?, podemos..ver otra película, o jugar cartas, no lo sé_Carlys cierra la puerta de mi habitación, me siento en el borde de mi cama y ella en el puff de la esquina_tengo tiempo que no te escucho tocar.

Suspiro.

-Vale, pero solo porque estoy de ánimos.

Me levanté yendo al otro extremo de mi habitación, allí, estaba el soporte de suelo donde estaba la guitarra eléctrica de color negro, la tomé y la conecté para volverme a sentar, abrí uno de los cajones de la mesita de noche y tome una de mis tantas púas.

-¿Cuál?.

-Mason me recomendó una, fue algo extraño que me lo dijera pero me gustó que lo hiciera.

-A ver.

-Solo tengo tres semanas de práctica y no sé si me saldrá.

-No lo sabremos hasta que empieces.

-Bien...

♪♪♪♪

Las primeras notas de Me and Your Mama de Childish Gambino decoraron el ambiente de mi habitación, que a pesar de ser algo espaciosa, el sonido hacía eco entre las paredes, rebotando entre nosotras.

Luego de terminar, desconecté todo y lo guardé en su lugar, el reloj marcaba las ocho de la noche y ni tenía hambre, me lancé en la cama boca abajo y voltee para poder respirar, miré el pizarrón de corcho que tenía pocas cosas anotadas y entre ellas una fecha importante. Y como si Carlys me leyera la mente me miró con una sonrisa triste.

-Faltan cuatro días_dijo en voz baja apoyándose en el marco del cuarto de baño.

-Lo sé_respondo con voz átona.

-Vicky..._me llamó, su voz sonaba apagada.

-¿Si?_musito.

-Promete que no harás lo mismo de todos los años

No respondí al instante, sabía lo que significaba esa promesa, sabía la gravedad de pedirme algo como eso, no solo implicaba evitar el dolor agudo de recordarlo, aunque fuese extremadamente difícil, implicaba evitar meterme a la ducha a terminar lo que una vez había pensado en iniciar.

-Carlys...

-No_dijo seria__escúchame_se acercó a mi sentándose conmigo en la cama, sus manos las puso en mis hombros para que le tomara en serio, y lo hice_prometeme que no harás nada de eso, necesito que me lo digas.

-Sabés que...

-Si, lo sé muy bien, por ello te lo digo, no quiero que sigas con esto, no quiero verte en ese estado otra vez.

-Pero...

-Pero nada, prométeme que no lo harás, que no te encerraras en tu habitación a llorar, ni a lesionarte ni a nada_asentí_ prometo lo.

-Lo prometo_dije en voz baja.

Ella me abrazó y yo correspondí sin duda, necesitaba esos abrazos sinceros que ella me daba, que ella solamente me sabía dar.

«Faltan cuatro días.»

Las palabras de mi amiga vinieron a mi mente para atormentarme de nuevo, respiré hondo para despejarme y pensar en otra cosa y evitar que llegaran a mi cabeza todo lo de aquella noche, el sonido de las llanta chirriando en la carretera o su voz jadeante llamándome.

-Me voy a dormir_se separó de mi, metiendo se bajo las mantas de la cama_buenas noches.

-Buenas noches_ella me dió la espalda y se quedó dormida tan rápido que me sorprendió.

Luego de cerrar la persiana me fuí a la cama. Algo me decía que mañana sería un día largo.

-Toma mi mano_escuché que decía alguien a lo lejos.

Traté de acercarme pero cada paso que daba el desaparecía, el viento se lo llevaba como si fuera cenizas.

Aceleré tanto el paso hasta que llegue a correr, pero era tarde, cuando estaba en el lugar ya se había desvanecido con el viento, solo había quedado una cadena de plata.

-Todo es tu culpa_una persona detrás de mi puso su mano en mi hombro apretándolo con tanta fuerza que llegó a dolerme, intentaba zafarme de su agarre pero era demasiado fuerte, solo pude darme la vuelta y mirarlo.

-No es verdad_senti las lágrimas caer en mis mejillas y luego al suelo que se evaporaban cuando llegaban a tocarlo _no fué mi culpa, nada lo fué.

-Si, tú me lastimaste, mira lo que me hiciste_se quitó la capucha y ví su rostro, lleno de suciedad, sangre seca y cicatrices, como si tuviera años en ese aspecto_tú me mataste...

Me despierto sobresaltada, con la respiración agitada como de costumbre, traté de respirar pero no podía, el aire no entraba a mis pulmones por más que lo intentara, me levanté y fuí al cuarto de baño y abrí la llave para mojar mi cara. Tomo respiraciones profundas y me relajo.

Salí y Carlys seguía dormida, por suerte no la desperté cuando me levanté bruscamente de la cama.

Me senté en el escritorio y encendí la luz led de esté para ver mejor el teclado del portátil. Tenía correos sin leer desde hace dos días, seguro era mamá preguntando cómo estaba.

Apenas eran las seis de la mañana, a esa hora mamá ya estaba despierta, así que era una pequeña oportunidad para responder a sus mensajes, pero al hacer click a la bandera de entrada, me paralice al ver que no eran mensajes de mamá.

-Mensaje no leído-

Joshua:
Hola hija, espero que estes bien, quería saber cómo estabas y cómo te había ido con todo.
Frunzo el ceño, no sé por qué me escribía, desde que él y mamá se habían divorciado, no habíamos tenido ningún tipo de contacto, me resultaba sospechoso y algo... intimidante que me escribiera luego de tantos años de desaparecer de la faz de la tierra.

-Mensaje no leído-

Joshua:
Hija, se que estarás ocupada pero de verdad me gustaría hablar contigo y saber cómo has estado todos estos dias.

Durante los primeros años luego del divorcio había intentado mantener conversaciones con él a pesar de no tener buena relación, era solo una niña, y creía que solo era cuestión de tiempo de que él volviera, pero me dí cuenta de que todo lo que nos había hecho a mamá y a mi, no era exactamente el papel de un padre y esposo.




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